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Presentación

442px-Emblem of the Papacy SE svgBienvenido a este blog de actualidad religiosa,de filosofía, de combate de la Verdad contra la secta modernista del "Concilio Vaticano II", de honor, amor y fidelidad al Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica, y de discusión sobre la actualidad de Méjico.
   Este blog pretende también reunir las direcciones de los centros de Misa y de sacerdotes NON UNA CUM, celebrando el Santo Sacrificio en total desunión a "Benedicto XVI" en México.

   No reconocemos, pues, la legitimidad de la autoridad de los "Papas del Concilio" Vaticano II. Estamos ciertos de que solamente esta posición, también llamada sedevacantismo, es la posición teológica que responde perfectamente a la situación actual de la Autoridad en la Iglesia, en particular detallada por la Tesis de Cassiciacum.

   Le invitamos a leer nuestro blog detalladamente. Permítanos presertarle nuestra postura teológica.

   Sea a la mayor gloria de Dios: 


El equipo de México y Tradición

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20 mayo 2009 3 20 /05 /mayo /2009 20:14

 EL GRAN MEDIO DE LA ORACION

 

 

 


TODOS LOS SANTOS INSISTIERON EN LA NECESIDAD DE LA ORACION: VEAMOS LOS DICHOS DE ALGUNOS.
 

   SAN JUAN CRISOSTOMO.- “A la oración debiéramos considerarla como el colmo y término de todos nuestros bienes... Ella es la que produce en nosotros una vida santa... El no amar la oración es locura, y el que vive sin ella está ya muerto y corrompido... No hay señal más clara para conocer la virtud de un hombre que el ver aprecio que éste hace de la oración... Es una verdad de todos manifiesta que sin la oración no se puede vivir virtuosamente. Ella es la única arma que nos defiende por completo.


   “La oración es la cabeza de todos los bienes y el fundamento y raíz de una visa provechosa. La oración fortalece nuestra visa y sin ella nada habría en nosotros de bueno y saludable. La oración es para el hombre lo que el agua es para las plantas, o, más bien, lo que el agua es para los preces.


   “Aunque seas perro, si eres asiduo en la oración, serás preferido al hijo descuidado... No digas: Dios en mi enemigo y no me escuchará, porque si eres asiduo en la oración, pronto te dará respuesta, si ya no por ser su enemigo, al menos por ser pertinaz... No digas: “Mucho he pecado y no puedo rogar a quien tengo irritado”, porque no mira Dios la dignidad o merecimiento, sino a la intensión... Pues cuando no le pedimos es cuando se aíra: y cuando no le rogamos es cuando se aparta de nosotros.


   “Si a un hombre le pides continuamente se te tendrá por pesado y molesto; pero no es así Dios, el cual se molesta precisamente cuando no le pides, y si perseveras pidiendo, aún cuando inmediatamente no recibas, recibirás infaliblemente. Pues si encuentras la puerta cerrada, es justamente porque quiere obligarte a que llames, y si no te escucha enseguida es para que sigas pidiendo. Sigue, pues, pidiendo e infaliblemente recibirás”. (Sermón sobre San Mateo).
 

   SAN HILARIO.- “Habiendo puesto Cristo Nuestro Señor leyes difíciles de cumplir luego, dio este consejo: “Pedid y recibiréis”, para indicarnos la manera de poderlas cumplir... La consecución de todas las gracias divinas, depende únicamente de la oración.
 

   SAN JOSE DE CALASANZ.- “Sin oración no se puede perseverar en el servicio de Dios... La oración es a manera de un canal por el que nos vienen todas las gracias... La oración es tan necesaria para el hombre interior como el alimento lo es para el hombre exterior.


   SAN PEDRO DE ALCANTARA.- “Sin la gracia de la oración es imposible mortificar la carne y aún mucho más mortificar el espíritu”.
 

   SAN JUAN BERCHMANS.- “Toda apostasía es la religión tiene su origen en la falta de oración. Si hago bien mi oración, perseveraré en mi vocación”.
 

   SAN LEONARDO DE PORTOMAURICIO.- “Tomad, pues, y conservad este importante consejo: Tened por día perdido aquél en el que no hacéis oración.
 

   SAN FELIPE NERI.- “La oración mental y el pecado no pueden estar juntos. Un hombre sin oración es como un animal sin razón.
 

   SAN EFREN.- “No hay en la vida del hombre tesoro comparable a la oración.
 

   SAN NILO.- “No dará Dios la perseverancia, si no al que se la pida con perseverante oración”.
 

   SAN AGUSTIN.- “Si quieres vivir cristianamente con facilidad, haz mucha oración y lo conseguirás.
 

   SANTA TERESA DE JESUS.- “Como se haga la oración que es lo más importante, no dejará de hacerse todo lo demás...


   “La oración es el camino real para el Cielo, y camino seguro... No me parece es otra cosa perder el camino, sino dejar la oración...


   “Nadie puede hacerse a sí mismo mayor daño que dejar de tener oración...


   Las almas sin oración son como un cuerpo tullido que aunque tiene pies y manos no se puede menear... El que persevere en la oración, por más pecados y tentaciones y caídas que ponga el demonio, tengo por cierto que la sacará el Señor a puerto de luz”.
 

   SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS.- “La oración y el sacrificio son mis armas invencibles; constituyen todas mis fuerzas, y sé por experiencia que conmueven los corazones mucho más que las palabras”.


   Y termino recogiendo algunos pensamientos de la carta de LUCIA, la vidente de Fátima, a su sobrino el P. José: “Lo que le recomiendo por encima de todo, es que te llegues al Sagrario y reces. En la oración fervorosa recibes la luz, la fuerza y la gracia que necesitas... Sigue este camino y verás que en la oración encontrarás más ciencia, más luz, más fuerza, más gracia y virtud de lo que pudieras conseguir leyendo muchos libros o haciendo grandes estudios. Nunca consideres mal gastado el tiempo que pases en la oración... Que falte tiempo para todo lo demás, pero nunca para la oración... Estoy convencida de que la principal causa del mal que hay en el mundo y de los fallos de tantas personas consagradas es la falta de unión con Dios a través de la oración”.


   Nadie ignora que la Iglesia Católica está pasando por un momento muy difícil: Los seminarios están casi vacíos, y muchos religiosos y sacerdotes han solicitado la dispensa de sus votos.


   Ante tan extraños y alarmantes acontecimientos, muchos nos preguntamos, cuál será la causa de esta crisis religiosa, y qué clase de cosas habrán sido el motivo que nos ha llevado a esta angustiosa relajación.

   Algunos le echan la culpa al Concilio, otros a las tensiones políticas, y los más se quedan perplejos sin saberse explicar cómo hemos llegado a esto y cuál será el porvenir que nos espera.


   No obstante, en medio de este mundo que parece haberse olvidado por completo de Dios, todavía hay un grupo de almas valientes y generosas (Católicos Tradicionalistas), que luchando contra la impetuosa corriente se siguen manteniendo en el lugar que les corresponde, fieles a su vocación. Y se mantienen firmes, porque han comprendido su gran debilidad y se han asido fuertemente a Cristo, única fortaleza de las almas. El es quien les ha enseñado y les ha hecho comprender aquella gran verdad tan predicada por todos los Santos: “El que ora se salva, y el que no ora se condena”.


   Estamos estudiando el hecho inaudito de la gran relajación de una gran parte del Clero, que ha llevado a la Iglesia a un estado muy diferente al que teníamos hace treinta años. ¿Por qué hace treinta años estaban tan llenos los seminarios y había tanta ilusión en el clero en aumentar el fervor religioso mediante toda clase de ejercicios públicos de devoción, como novenarios, triduos, ejercicios espirituales, y aquellas famosas misiones populares que tanto bien hicieron y que tanta falta nos hacen ahora? Y ¿por qué ahora todo se perdió? ¿Tiene la culpa el Concilio? ¿La tienen los partidos Políticos? No. La culpa de todo está el LA FALTA DE ORACIÓN.


   Decía San Francisco de Sales que “la lectura espiritual es la raíz, la meditación es el tallo y la oración es la flor que produce todas las virtudes”.


   ¿Por qué ahora no se lee ni se hace oración como se hacía antes? La respuesta es clara y rotunda: POR CULPA DE LA TELEVISION. No se puede ver televisión y ser alma de oración. Oración y televisión, son dos cosas completamente incompatibles.
   La televisión es una arma perfectísima que tiene Satanás en sus manos para destruir la Iglesia y llevar muchas almas al infierno. ¡Es tan cómodo sentarse en el confort de una habitación, despreocupado de todo, para contemplar la televisión! Y es tan astuto el demonio que será capaz de persuadirte de que esto es un recreo necesario que te hace falta para calmar tus nervios demasiado excitados por las preocupaciones de la vida.


   Sin embargo, no hay duda de que sólo ella (televisión) ha sido el motivo de que muchísimas personas hayan descuidado necesidades tan primordiales, como la lectura espiritual, la meditación y la oración, ejercicios absolutamente necesarios para vivir nuestra vacación cristiana ajustando nuestra vida a los deseos de Cristo.


   Tal vez algunos digan: “Yo no hago oración mental, pero sí rezo el Rosario, oigo o celebro la Santa Misa y tengo otros rezos vocales”. Yo le preguntaría: y ¿cómo los haces?, ¿tienes siempre tus pensamientos en lo que pronuncian tus labios?, porque Santa Teresa dice: “Si no pensamos con Quién hablamos, y qué es lo que hablamos, y quiénes somos nosotros que osamos hablar con El, no la llamo yo oración...” La oración vocal tiene este peligro, que mientras estás rezando puedes estar pensando en otra cosa, mientras que si hablas con Dios con palabras propiamente tuyas, es más difícil que te distraigas, y es mucho más eficaz la oración. De aquí aquella afirmación de San Ligorio: “Muchos rezan el Rosario, el Oficio de Nuestra Señora, y hacen otras oraciones externas de devoción, y sin embargo continúan en pecado, mientras que el que hace oración mental es imposible que peque, porque una de dos, o deja la oración o abandona el pecado; oración mental y pecado es imposible que estén juntos” (Monja Santa).


 

El gran medio de la oración.
Autor:   San Alfonso María de Ligorio.




PRECES

Oración al comenzar el viaje  
Oracion a San Jose
Oracion de Santa Teresa  
Despues de comulgar  
Estaba la Madre Dolorosa  
Oración a la Santísima Virgen   
Oracion de San Ambrosio  
15 minutos en Compañia de Jesus Sacramentado 

Bendición de la Mesa  
Angelus 
Salve del Mar Estrella  
Madre del Redentor 
Salve Reina de los Cielos  
Acordaos Virgen 

Confiteor  
Ven Espíritu Santo 
 
Oración al Inmaculado Corazón de María  
Formula de la Intención de la Santa Misa


 

 

 

San José: acude a nosotros en los momentos difíciles.


Concédenos, sagrado San José que siempre bajo tu protección, podamos pasar nuestras vidas sin pecado.


San José nuestro Padre y Señor, bendice a todos tus hijos de la Santa Iglesia de Dios.


San José, padre adoptivo de Señor Jesús y verdadero esposo de María siempre Virgen, ruega por nosotros.


Glorioso San José, alcánzame de Jesús y María, gran fe y plena confianza en la Divina Providencia.


San José, modelo y patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.


San José, modelo de amor al Señor; bendice a tu pueblo y llévalo a Dios.


San José, esposo y padre elegido por Dios para conducir la Sagrada Familia de Nazareth, protege nuestras familias.


San José, Padre adoptivo de Jesucristo y verdadero Esposo de la Virgen María, ruega por nosotros y por los agonizantes de este día (noche).




JACULATORIAS






   Las jaculatorias son oraciones vocales breves que ayudan a mantener la presencia de Dios a lo largo del día. Son palabras de amor, expresión de cariño vivo que salen naturales. Aparte de las que salgan espontáneamente, hará falta aprenderse algunas de memoria.
 

— Cor mundum crea in me, Deus. Ps 50,12 
— Cor contrítum, et humiliátum, Deus non despícies. Ps 50,19 
— Deo omnis glória. 
— Diligéntibus Deum ómnia cooperántur in bonum. 
Rom 3,28 
— Quia tu es, Deus, fortitúdo mea. Ps 42,2 
— Illum oportet créscere, me autem mínui. Jn 3,30 
— Ecce ego, quia vocásti me. 1 K 3,6 
— Sancta Maria, spes nostra, sedes sapiéntiæ, 
ora pro nobis. 
— Sancta Maria, spes nostra, ancílla Dómini, 
ora pro nobis. 
— Sancta Maria, stella maris, filios tuos ádiuva. 
— Omnia possum in eo qui me confórtat. Phil 4,13 
— Credo, sed ádiuva incredulitátem meam. Mk 9,23 
— Ago tibi grátias pro univérsis benefíciis tuis, 
étiam ignótis. 
— In te, Dómine, sperávi; non confúndar in ætérnum. Ps 30,2
— Adauge nobis fidem. Lk 17,5 
— Iesu, fili David, miserére mei peccatóris. Mk 10,47 
— Iesu, Iesu, esto mihi semper Iesus. 
— Dómine, tu ómnia nosti; tu scis quia amo te. Jn 21,17 
— Dómine, ut vídeam! Lk 18,41 
— Dómine, quid me vis fácere?. Acts 9,6 
— Mater pulchræ dilectiónis, fílios tuos ádjuva. 
— Dóminus meus et Deus meus! Jn 20,28  — Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón puro. 
— Un corazón contrito y humillado, ¡oh Dios!, 
Tú no lo desprecias. 
— Para Dios toda la gloria. 
— Para los que aman a Dios, todo es para bien. 
— Porque tú eres, oh Dios, mi fortaleza. 
— Conviene que Él crezca y yo disminuya. 
— Aquí me tienes, porque me has llamado. 
— Santa María, esperanza nuestra, asiento de la sabiduría, ruega por nosotros. 
— Santa María, esperanza nuestra, esclava del Señor, ruega por nosotros. 
— Santa María, estrella de Oriente, ayuda a tus hijos. 
— Todo lo puedo en aquel que me conforta. 
— Creo, Señor, pero ayuda mi incredulidad. 
— Te doy gracias por todos tus beneficios, 
también por los ignorados. 
— En ti, ¡oh Dios!, confío; no sea yo nunca confundido. 
— Auméntanos la fe. 
— ¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí, que soy pecador! 
— Jesús, Jesús, sé para mí siempre Jesús. 
— Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo. 
— ¡Señor, que vea! 
— Señor, ¿qué quieres que haga? 
— Santa María, Madre del amor hermoso, ayuda a tus hijos. 
— ¡Señor mío y Dios mío! 
— No se haga mi voluntad, sino la tuya. 
— Corazón sacratísimo de Jesús, danos la paz. 
— Corazón dulcísimo de María, prepárame un camino seguro. 
— Hágase, cúmplase, sea alabada y eternamente ensalzada la justísima y amabilísima Voluntad de Dios, sobre todas las cosas. Amén 
— Señor, Dios mío: en tus manos abandono lo pasado y lo presente y lo futuro, lo pequeño y lo grande, lo poco y lo mucho, lo temporal y lo eterno. 
— Dios mío, te amo… pero ¡enséñame a amar! 
— Señor, tómame como soy, pero haz que sea como Tú quieres que sea. 

— Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor (Santo Tomás Moro, antes de su martirio). 
— Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros. 
— Muestra que eres madre.

 



¡¡CRISTO REY DE REYES!!


 

 


CRISTO REY, AUTOR Y FIN DE LA CREACIÓN

 


"En el principio era le Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio en Dios. Todas las cosas por El han sido hechas, y nada de lo que existe ha sido hecho sin El".
Pero si es principio del universo, el Verbo es también su Fin.
Nada tiene ésto de extraño: la primera causa eficiente es también la última causa final; la armonía de las cosas quiere que el Alfa sea el Omega, principio y fin, y que todo se termine y vuelva finalmente a su primer principio. ?Cómo no habría de ser el heredero y el término de los siglos aquél por quién los siglos comenzaron?


Ya desde el segundo versículo de su Epístola a los Hebreos, San Pablo lo enseñan vigorosamente: es el mismo hijo de Dios quien ha hecho los siglos y en quien los siglos terminan como en el heredero de su obra común. Y que todas las cosas acaben en El, que en El encuentren su término y su consumación, proviene de que el Padre Le ha instituido heredero de todas las personas y cosas. Filiación y herencia van juntas: la una es consecuencia de la otra. Y esto significa igualmente que toda la historia se orienta hacia El, que es le heredero del largo esfuerzo de los siglos, y que todos han trabajado para El.


¿Acaso Sócrates, Platón y Aristóteles no han pensado para El? ¿Es que la Iglesia no ha venido, a su hora, para recoger como bien suyo, como una riqueza preparada por Dios para ella, todo el fruto de la inteligencia antigua? ¿Para quién sino para la Iglesia, han hablado la Ley y los profetas, la religión judía se ha desarrollado, las escuelas socráticas han discutido, los pueblos se han mezclado, los judíos han sido puestos en contacto sucesivamente con todas las grandes monarquías, el Imperio Romano adquirió su poderosa estructura? El Señor es le heredero de todo; a El, primero en el pensamiento de Dios, se han ordenando todas las obras de Dios.

Por tanto, Jesucristo es Rey. No hay ni un Profeta, ni un Evangelista, ni uno de los Apóstoles que no le asegure su cualidad y sus atribuciones de Rey.


"Un niño nos ha nacido y un hijo nos ha sido dado", Escribe Isaias en su visión profética. "El imperio ha sido asentado sobre sus hombros..." Daniel es aun más explícito: "Yo miraba en las visiones de la noche y he aquí que, sobre las nubes, vino como un Hijo de hombre; él avanzó hasta el anciano y le condujeron ante él. Y éste le dió el poder, gloria y reinado, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su dominación es una dominación eterna que no acabará nunca y su reino no será nunca destruido..."
"Príncipe de los reyes de la tierra" le llama San Juan en el Apocalipsis, y sobre sus vestiduras como sobre El mismo, pudo leer el Apóstol: "Rey de los reyes y Señor de los señores".

 

CRISTO ES REY UNIVERSAL

 


Por tanto, Jesucristo es Rey. Rey por derecho de nacimiento eterno, puesto que en Dios.
Pero también por derecho de conquista, de redención y de rescate.
"Omnia potestas data es mihi in coelo et in tierra", "Todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra.
En el cielo y en la tierra..., que es como decir: en el orden sobrenatural y en el orden natural.
Sí, todo poder ha sido dado a Cristo en el cielo y en la tierra. Verdad que esta en la base misma del catolicismo.
Jesucristo ha pedido y Su Padre le ha concedido. Todo desde entonces le ha sido entregado. Está a la cabeza y es le jefe de todo, de todo sin excepción.


"En El y rescatados pro Su sangre", escribía San Pablo a los Colosenses, "tenemos la redención y la remisión de los pecados; que es la imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en El fueron creadas todas las cosas del Cielo y de la Tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades; todo fue creado por El y para El. El es anterior a todo y todo subsiste en El es la cabeza del cuerpo de la Iglesia. El es el principio, el primogénito de los muertos, para que tenga la primaria sobre todas las cosas: Y plugo al padre que en El habitase toda la plenitud de la Divinidad, y por el reconciliar consigo, pacificando por la Sangre de su Cruz todas las cosas, así las de la tierra como las del cielo, en Jesucristo Nuestro Señor".

 

No establezcáis, pues, en modo alguno excepción allí donde Dios no ha dejado lugar a la excepción -exclama Monseñor Pie-. El hombre individual y el jefe de familia, a el simple ciudadano y el hombre público, los particulares y los pueblos, en una palabra, todos los elementos de este mundo terrestre, cualesquiera que sean, deben sumisión y homenaje al hombre de Jesús.

 

CRISTO ES REY DE LAS NACIONES

 


Jesucristo es Rey universal... y, por tanto, Rey de los reyes, Rey de las naciones, Rey de los pueblos, Rey de las instituciones, Rey de las sociedades, Rey del orden político como del orden privado.
¿Cómo podría ser de otro modo? Si Jesucristo es rey universal, ¿Cómo podría esa realeza no ser también realeza sobre las instituciones, sobre el Estado: Realiza social? Sin embargo,, ¡cuántos se dejan engañar!


A quienes se obstinan en negar la autoridad social del cristianismo, San Gregorio Magno da la respuesta. En ele comentario del Evangelio en que se cuenta la adoración de los Magos, al explicar el misterio de los dones ofrecidos a Jesús por estos representantes de la gentilidad, el Santo Doctor se expresa en estos términos: "Los Magos -dice- reconocen en Jesús la triple cualidad de Dios, de hombre y de Rey. Ofrecen al Rey oro, al Dios incienso, al Hombre mirra. Ahora bien, hay algunos heréticos que creen que Jesús es Dios, que creen igualmente que Jesús es hombre, pero que se niegan en absoluto a creer que Su reino se extiende por todas partes".


"Hermano mío -dice Monseñor Pie-, dices que tienes la conciencia en paz, y al aceptar el programa del liberalismo, crees permanecer en la ortodoxia, ya que crees firmemente en la divinidad y humanidad de Jesucristo, lo que te basta para considerar tu cristianismo inatacable. Desengáñate. Desde el tiempo de San Gregorio, había "algunos heréticos" que, como tú, creían en esos dos puntos; pero su herejía consistía en no querer reconocer en el Dios hecho hombre una realeza que se extiende a todo... No, no eres irreprochable en tu fe, y el Papa San Gregorio te inflige la nota de herejía, si eres de los que considerando un deber ofrecer a Dios el incienso, no quieren añadirle el oro...", es decir, reconocer y proclamar Su realeza social.


En nuestros días, Pío XI, con particular insistencia, ha querido recordar al mundo la misma doctrina en dos encíclicas especialmente escritas sobre este tema: "Ubi arcano Dei" y "Quas primas".
Esta es, pues, la enseñanza eterna de la Iglesia, y no una determinada prescripción limitada a una sola época.
 

REALEZA, NO "DE ESTE MUNDO", SINO SOBRE ESTE MUNDO

 

Sin embargo, ¿no está escrito: "Mi reino no es de éste mundo?". Su reino, ciertamente, no es de éste mundo, es decir, no proviene de éste mundo: "non est de hoc mundo"; y porque viene de arriba y no de abajo, "regnum meum non est hinc", ninguna mano terrestre podrá arrancárselo.
Dicho de otro modo, la fórmula "de este mundo" no significa en modo alguno que Jesús se niegue a reconocer el carácter de realeza social de Su soberanía.
Mi reino no es de este mundo; es decir, mi realeza no es una realeza según éste mundo, no es mi reino como los reinos de la tierra, que están limitados, sujetos a contratiempos... Mi realeza es mucho más que ésto. Mi reino no conoce fronteras; no depende de un plebiscito ni del sufragio universal. La buena o mala voluntad de los hombres no puede nada contra él.
Mi realeza no es una realeza que pasa. Mi trono no es un trono que tenga necesidad de soldados para conservarse, ni que una revolución pueda derrocar.
No soy un rey de este mundo, porque los reyes de este mundo pueden engañar y ser engañador; se puede uno librar de ellos; se puede huir de su justicia... Nada de ésto es posible a mi respecto.


No es, pues, sin manifiesto abuso que la respuesta de nuestro Señor a Pilatos es interpretada casi siempre en un sentido restrictivo para hacer creer en una realeza exclusivamente espiritual, realeza sobre las almas, y no una realeza sobre los pueblos, las naciones y los gobernantes Si "mi reino no es de éste mundo" significara que la realeza de Nuestro Señor no sobrepasa el orden de la vida interior de las almas, sería necesario admitir que aquella otra frase de Jesús, "todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra", no es más que una amable jactancia, Sería preciso decir que muchos otros pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento son fórmulas huecas y sin valor. Habría que decir, sobre todo, que la Iglesia no ha cesado, desde hace veinte siglos, de equivocarse en este punto.


EL DIOS-HOMBRE: REY DE REYES

 


Volvamos a los evangelios, en el capítulo del interrogatorio de Pilatos... Para lo sucesivo, y a través de Pilatos, Jesús ha querido dar la lección completa a los políticos de todos los tiempos. Observemos cuidadosamente la admirable progresión de la lección divina. En primer lugar, y por caridad, Jesús se esfuerza por disipar el equivoco fundamental que podría asustar y, por ésto mismos, cerrar el corazón al mismo tiempo que entenebrecer el espíritu: "Mi reino no es de este mundo..."


Pues Pilatos no piensa más que en un posible complot, en una simple agitación del tipo político más sórdido. Jesús lo tranquiliza. Y para dar de ello un argumento particularmente claro: "si mi reino fuese de este mundo, mis gentes habrían combatido para que no cayese en manos de los judíos..." Dicho de otra manera, lo está viendo ahora claramente, tras lo que acabo de decir y por el mismo hecho de que no haya habido motín, maquinación ni revueltas políticas... MI reino no es de los que se ven aquí abajo.
Pero la sorpresa de Pilatos aumenta. En su pobre cerebro de romano pragmático no alcanza a comprender que en tales condiciones alguien pueda declararse rey. "Ergo rex es tu"... Luego, no obstante, a pesar de todo... ¿tú eres rey...? ?tú te llamas rey?
"Tù lo has dicho, yo soy rey. He nacido para ésto y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad escucha mi voz".


Jesús, pues, ha nacido para ésto. Y Su Realeza consiste esencialmente en eso mismo: el restablecimiento de la Verdad. Restablecimiento tanto en el orden natural como en el orden sobrenatural. Su realeza es, por esencia, la realeza de la Verdad... Realeza universal de una enseñanza. Realeza universal de la doctrina católica. Doctrina y enseñanza que tiene repercusiones sociales y políticas.



Revista CRISTO REY FSSPX. octubre/1990

 

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Published by A.C.I.A. - en Devocionario
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Comentarios

Emma 05/22/2009 06:04

He conocido esta hermosa sección de ustedes a través del link de Catolicidad. En verdad los felicito. Urgen sitios devocionales.

María los llene de bendiciones.

A.C.I.A. 05/22/2009 07:00


Le enviamos un cordial saludo y le agradece por sus comentarios.
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Non fecit taliter omni nationi.

El equipo de México y Tradición.