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Presentación

442px-Emblem of the Papacy SE svgBienvenido a este blog de actualidad religiosa,de filosofía, de combate de la Verdad contra la secta modernista del "Concilio Vaticano II", de honor, amor y fidelidad al Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica, y de discusión sobre la actualidad de Méjico.
   Este blog pretende también reunir las direcciones de los centros de Misa y de sacerdotes NON UNA CUM, celebrando el Santo Sacrificio en total desunión a "Benedicto XVI" en México.

   No reconocemos, pues, la legitimidad de la autoridad de los "Papas del Concilio" Vaticano II. Estamos ciertos de que solamente esta posición, también llamada sedevacantismo, es la posición teológica que responde perfectamente a la situación actual de la Autoridad en la Iglesia, en particular detallada por la Tesis de Cassiciacum.

   Le invitamos a leer nuestro blog detalladamente. Permítanos presertarle nuestra postura teológica.

   Sea a la mayor gloria de Dios: 


El equipo de México y Tradición

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30 octubre 2012 2 30 /10 /octubre /2012 04:02

Carmonayzamora.jpgCONCLUSIONES
Los católicos tradicionalistas, acostumbrados desde hace mucho a las controversias donde la virtud o la malicia de las personas u organizaciones ocupa el lugar central, pueden hallar todo lo que antecede seco y blando. No perdimos tiempo en discutir sobre las cualidades personales de las partes involucradas, si Thuc, Guérard o Carmona eran o no virtuosos, sabios, prudentes, lógicos, coherentes o teológicamente perspicaces.
Tales discusiones no tienen asidero de ninguna manera sobre el tema de si un sacramento es válido o no. Conciernen a lo que los teólogos llaman probidad del ministro. Y es una verdad de Fe Católica que la válida administración de un sacramento no depende de la probidad del sacerdote o del obispo61[61].
Por consiguiente, la cuestión de si las consagraciones Thuc eran válidas hierve hasta quedar unos principios secos y un puñado de hechos:
·  1) Todo lo que se requiere para realizar una consagración episcopal válidamente es la imposición de manos, la fórmula de 16 palabras y la intención mínima de «hacer lo que hace la Iglesia».
·  2) Una vez establecido el hecho de que un obispo válidamente consagrado realizó una consagración episcopal siguiendo un rito católico, los elementos esenciales se dan por descontados.La validez de la consagración no requiere pruebas adicionales, sino que más bien solo puede ser refutada y el peso de la prueba corresponde al acusador. Esto es evidente por la práctica pastoral ordinaria, los canonistas, el derecho canónico y la teología moral. El principio se extiende incluso a las consagraciones episcopales efectuadas por cismáticos.
·  3) Existen tres hechos esenciales que están fuera de toda discusión:

·  a) Mons. Thuc era un obispo válidamente consagrado.
·  b) Él realizó el rito de consagración episcopal para Mons. Guérard el 7 de mayo de 1981 y para Mons. Carmona el 17 de octubre de 1981.
·  c) Mons. Thuc utilizó un rito católico en ambas consagraciones.
Tenemos un obispo válidamente consagrado, que realizó consagraciones episcopales y que empleó un rito católico. En consecuencia, estamos obligados a considerar que las consagraciones episcopales que Mons. P.M. Ngodinh-Thuc confirió a M.L. Guérard des Lauriers y a Moisés Carmona Rivera son válidas**.
Puesto que estas consagraciones fueron válidas, estamos del mismo modo obligados a considerar a los obispos Thuc de los EE.UU. como obispos válidamente consagrados, que poseen el poder sacramental para confirmar, ordenar y consagrar obispos.


gerard_de_l.jpg
·  * Gentileza del P. Romero: Revista Integrismo
·  1[1] Einsicht nº 11 (marzo, 1982), pág. 12: «Je n’ai plus de relations avec
Palmar depuis leur chef se proclame Pape. Je désapprouve tout ce qu’ils
font» («No tengo más relaciones con el Palmar desde que su jefe se
proclamó Papa. Desapruebo todo lo que hacen»).
·  1[2] The Roman Catholic nº 5 (enero, 1983), nº 8.
·  1[3] Entre ellas: Catholic University, St. John’s, Fordham, Xavier,
Marquette, Detroit, Dunwoodie, Douglaston, St.
·  1[4] F. CAPPELLO, Tractatus Canonico-Moralis De Sacramentis (Roma,
Marietti 1961), 1, 21: «Quoties rationabile seu prudens adest dubium de
collato sacramento necne aut de collati sacramenti valore». El énfasis es
mío.
·  1[5] H. DAVIS, Moral and Pastoral Theology (New York, Sheed and
Ward 1943), 3, 25: La «validez de un sacramento se da por sentada». El
énfasis es mío.
·  1[6] H. NOLDIN Y A. SCHMITT, Summa Theologiæ Moralis
(Innsbruck, Rauch 1940), 3, 27: «In sacramentis... dubium facti habetur, si
dubitatur, an sacramentum reipsa collatum sit vel quomodo collatum sit,
nempe cum debita materia, forma et intentione». El énfasis es del autor.
·  1[7] F. WANENMACHER, Canonical Evidence in Marriage Cases
(Filadelfia, Dolphin 1935), 500: «...cuando el hecho del bautismo se ha
establecido, pero la validez permanece dudosa...». El énfasis es mío.
·  1[8] H. AYRINHAC, Legislation on the Sacraments (New York,
Longmans 1928), 6: «Si existiera una duda prudente sobre el hecho de su
administración o de su validez...». El énfasis es mío.
28
·  1[9] Código de Derecho Canónico, canon 1014: «In dubio standum est pro
valore matrimonii, donec contrarium probetur...».
·  1[10] Véase S.C. de Sacramentos, Decreto del 9 de junio de 1931, Acta
Apostolicae Sedis 23 (1931), 457ff. Monseñor Pierre Martin Ngo-dinh-
Thuc
·  1[11] Einsicht nº 12 (mayo, 1982), págs. 4-6.
·  1[12] Einsicht nº 11 (marzo, 1982), págs. 14-19.
·  1[13] Einsicht nº 11 (marzo, 1982), pág. 14: «Bischofsweihe S.E. Mgr.
M.L. Guérard des Lauriers, o.p.: in Toulon am 7.Mai 1981; Konsekrator:
S.E. Mgr. Pierre Martin Ngo-dinh-Thuc: nach dem ‘Pontificale Romanum
summorum pontificum jussu editum a Benedicto XIV et Leone XIII. Pont.
Max.’ (Ratisbonae, Romae, etc. 1908)». «Bischofsweihe S.E. Mgr. Moises
Carmona und S.E. Mgr. Adolfo Zamora in Toulon am 17 Oktober 1981;
Konsekrator: S.E. Mgr. Pierre Martin Ngo-dinh-Thuc: nach dem
‘Pontificale Romanum’ (Ratisbonae, Romae, etc. 1908, S. 520 ff).
·  1[14] CLARENCE KELLY, ET AL., Entrevista al Dr. Kurt Hiller,
Munich, febrero de 1988, passim.
·  1[15] EBERHARD HELLER: «Eidesstattliche Erklärung zu den
Bischofsweihen von I.E. Mgr. M.L. Guérard des Lauriers, Mgr. Moises
Carmona und Mgr. Adolfo Zamora», Einsicht nº 21 (julio, 1991), pág. 47.
«Um noch bestehende Zweifel an den von S.E. Mgr. Pierre Martin Ngodinh-
Thuc gespendeten Bischofsweihen. die z.B. von bestimmten
Personen und Gruppen in den U.S.A. geäußert werden, und weil seine
Excellenz inzwischen verstorben ist, er sich also dazu selbst nicht mehr
äußern kann, erkläre ich an Eides statt, da ich den betreffenden
Konsekrationen durch Mgr. Ngo-dinh-Thuc persönlich beiwohnte: Ich
bezeuge, daß S.E. Mgr. M.L. Guérard des Lauriers O.P. am 7.Mai 1981,
I.E. Mgr. Moises Carmona und Mgr. Adolfo Zamora am 17 Oktober 1981
in Toulon/ Frankreich von S.E. Mgr. Pierre Martin Ngo-dinh-Thuc zu
Bischöfen der hl. katholischen Kirche geweiht wurden. Die
Konsekrationen erfolgten nach dem ‘Pontificale Romanum’ (Rom 1908).
Mgr. Ngo-dinh-Thuc spendete die Weihen im Vollbesitz seiner geistigen
Kräfte und in der Absicht, der Kirche aus ihrer Notsituation
herauszuhelfen, die er in seiner ‘Declaratio’ über die Sedisvakanz vom 25.
Februar 1982 präzisierte. München, den 10. Juli 1991. E. Heller».
·  1[16] Ratzinger a Thuc, Carta del 1º de febrero de 1983: «Après le délai
nécessaire à une enquête fondée, la S. Congrégation pour la Doctrine de la
Foi a pu s’assurer qu’au moins depuis 1981... vous avez également
conféré... l’ordination épiscopale au religieux français M.L. Guérard des
Lauriers, OP, ainsi qu’aux prêtres mexicains Moises Carmona et Adolfo
Zamora» («Luego de un plazo necesario para hacer una investigación
29
fundada, la S. Congregación para la Doctrina de la Fe pudo asegurarse de
que al menos desde 1981... usted ha conferido igualmente... la ordenación
episcopal al religioso francés M.L. Guérard des Lauriers OP, así como a
los sacerdotes mexicanos Moisés Carmona y Adolfo Zamora»).
·  1[17] S.C. Pro Doctrina Fidei, Notificatio, 12 de marzo de 1983, Acta
Apostolicae Sedis (abril, 1983).
·  1[18] L’Osservatore Romano, edición inglesa, 24 de diciembre de 1984.
·  1[19] Sodalitium nº 4 (mayo, 1987), pág. 24: «Affermo che questa
Consecrazione è valida... Atteso che: 1) il rito tradizionale è stato
integralmente osservato (fatto eccezione della lettura del ‘mandato
romano’!): 2) Mons. Thuc ed io avevamo l’intenzione di fare ciò che fa la
Chiesa». Énfasis del autor. Logo de tapa de la revista alemana
·  1[20] JOSEPH F. COLLINS, Notas sobre la entrevista a Guérard, La
Charité (Francia), agosto de 1987.
·  1[21] CLARENCE KELLY, ET AL., Entrevista a Noël Barbara,
Greenwich CT, mayo de 1990.
·  1[22] Véase J. MCHUGH & C. CALLAN, Moral Theology, New York,
Wagner 1929, 1, 643: «Los juicios son moralmente ciertos, cuando el error
es imposible según lo que es habitual entre los hombres, lo opuesto de lo
que sostiene la inteligencia es tan improbable que sería imprudente
moverse a ello».
·  1 [22b] Adnotatio editoris: Ne quid a devotis etiam rudis lectoribus
celeretur, auctor reverendus planum facit se dicere fabulam, latius in
Statibus Foederatis Americae ab ephemeridibus aliis sordidis diffusam,
quod E. Presley, citharoedum ac divum populo gratissimum (qui «Rex»
appellabatur et obiit circa idibus Augusti, anno MCMLXXVII), non vero
obiisse, sed vivit jam, quasi in occulto, interdum tamen se videndum
praestans, praesertim uxoribus tabernas aromatarias frequentibus -
exemplum immo vividum, etiamsi nimirum ab auctoribus probatis haud
hucusque citatum [Sacerdotium].
·  1[23] McHugh & Callan, 1, 645.
·  [24] J. NABUCO, Pontificalis Romani Expositio Juridico-Practica (New
York, Benziger 1945), 1, 218.
·  [25] Para la validez ni siquiera se requiere que el obispo pronuncie todas
las palabras en perfecta exactitud, siempre que no cambie el significado
sustancialmente. Véase E. Regatillo, Jus Sacramentarium (Santander, Sal
Terræ 1949), 873.
·  1[26] Wanenmacher, 408.
·  1[27] Wanenmacher, 500: «De modo semejante, cuando se ha establecido
el hecho del bautismo, pero la validez permanece dudosa, hay una
30
presunción general en favor de la validez. Esto es verdadero sobre todo
para el bautismo católico y la presunción es anulada solamente por una
prueba rigurosa en contrario».
·  1[28] Wanenmacher, 411: «Para el código el matrimonio tiene el favor del
derecho: de aquí que cuando hay una duda, debemos sostener la validez
del matrimonio hasta que se pruebe lo contrario» (c. 1014).
·  1[29] S. WOYWOOD, Practical Commentary on the Code of Canon Law
(New York, Wagner 1952), 1905: «Se presume la validez de una orden
sagrada mientras no se establezca su invalidez por prueba al efecto de que
se la recibió con falta de intención por parte del peticionante».
·  1[30] L. FANFANI, Manuale Theorico-practicum Theologiæ Moralis
(Roma, Ferrari 1949), 4, 50: «E contra minister qui leviter tantum aut
negative tantum, dubitat, de bona administratione alicuius sacramenti, e.g.
non recordatur se verba formae pronuntiasse, nil repetere debet, quinimmo
peccat si facit: omne enim factum, supponendum est rite factum, nisi
positive constet contrarium». El énfasis es mío.
·  1[31] P. GASPARRI, Tractatus de Sacra Ordinatione (París, Delhomme
1893), 1, 970: «...tum quia actus, praesertim adeo solemnis qualis est
ordinatio, habendus est ut validus, donec invaliditas non evincatur».
·  1[32] B. MERKELBACH, Summa Theologiae Moralis (Brujas, Desclée
1962) 3, 165: «Ubi ergo persona omnino seria, etiam mera obstetrix, quae
sit fide digna, circumspecta, et in ritu baptizandi instructa, assereret
infantem a se rite baptizatum esse, non esset cur de valore Baptismi serio
dubitaretur;.....»
·  1[33] U. BESTE, Introductio In Codicem (Collegeville MN: St. John’s
1946), 951: «Hinc ordines collati ab episcopis schismaticis ecclesiae
orientalis, iansenistis in Batavia (Hollandia), veterum catholicorum in
Germania et Helvetia, validi habendi sunt, nisi in casu particulari vitium
essentiale admissum fuerit».
·  1 [34] P. Laghi [dirigida a E. Berry], Carta del 28 de septiembre de 1988:
«En respuesta a su consulta del 23 de septiembre de 1988, la ordenación
episcopal de Guérard des Lauriers, si bien es válida, fue gravemente
ilícita».
·  1 [35] B. LEEMING, Principles of Sacramental Theology (Westminster
md: Newman 1956), 482: «Este principio se afirma como doctrina
teológicamente cierta enseñada por la Iglesia, negarla sería teológicamente
erróneo... se presume que el ministro tiene la intención implícita en el
rito...». Énfasis del autor.
·  1 [36] Bula Apostolicae Curae, del 13 de septiembre de 1896: «Iamvero
quum quis ad sacramentum conficiendum et conferendum materiam
31
formamque debitam serio ac rite adhibuit, eo ipso censetur id nimirum
facere intendisse quod facit Ecclesia».
·  1 [37] Tractatus de Sacra Ordinatione, 1, 970: «Proinde numquam
praesumitur ministrum talem intentionem non ordinandi habuisse in
ordinatione peragenda, donec contrarium non probetur; tum quia nemo
praesumitur malus, nisi probetur...». Énfasis del autor. Los principios
anteriores igualmente rebaten los argumentos de quienes creen que el
consagrante de Lefebvre, Liénart, era masón (una acusación engañosa) y
entonces que las ordenaciones de Lefebvre son «dudosas».
·  1 [38] M. CONTE A CORONATA, De Sacramentis: Tractatus Canonicus
(Turín, Marietti 1943) 1, 56: «Virtualis enim intentio, ut iam vidimus, est
intentio ipsa actualis quae cum distractione operatur. Talis intentio certe
habetur in eo qui de more ponit actiones sacramentales».
·  1 [39] «Eidesstattliche Erklärung...,» loc. cit., «Mgr. Ngo-dinh-Thuc
spendete die Weihen im Vollbesitz seiner geistigen Kräfte».
·  1 [40] Collins, Notas sobre la entrevista a Guérard.
·  1 [41] Sodalitium nº 4 (mayo, 1987), pág. 24: «Atteso che... Mons. Thuc
ed io avevamo l’intenzione di fare ciò che fa la Chiesa».
·  1 [42] Conferencia, Cincinnati, 13 de diciembre de 1991.
·  1 [43] JOSEPH COLLINS, Notas sobre la entrevista a Noël Barbara,
noviembre de 1989.
·  1 [44] Declaración del 19 de diciembre de 1981, reimpresa en Einsicht
(marzo de 1982).
·  1 [45] Declaración del 25 de febrero de 1982. El texto fue transcripto y
reimpreso en Einsicht (marzo de 1982).
·  1 [46] Thuc a Guérard, carta no fechada [a comienzos de 1982]:
«Excellentissime Domine: Recepi litteras tuas tantum his diebus, quia non
sum in urbe Toulon jam ab uno mense. In illa epistola, voluisti cognoscere
utrum concelebravi, anno praeterito, in die quinta Sanctae hebdomadae
cum Episcopo hujus diocesis. Utique, cum illo Episcopo celebravi, quia
illa die non potui celebravi in meo domo secundum legem Ecclesiae. Tu
dixisti quod ego commisi peccatum, quia secundum te, Missa illius
episcopi erat invalida. Spero quod Deus non me judicavit ita crudeliter,
quia erravi in bona fide. † P.M. Ngo-dinh-Thuc».
·  1 [47] El que recibe el sacramento, su ordinario diocesano y el ordinario
de la diócesis donde se confirió el sacramento. Véase el Canon 1994, 1:
«Validitatem sacrae ordinationis accusare valet clericus peraeque ac
Ordinarius cui clericus subsit vel in cuius diocesi ordinatus sit».
·  1 [48] Véase Cappello 4, 683: «Aliae personae extraneae procul dubio jure
accusandi carent».
32
·  1 [49] De Synodo Diocesana 13, 13, 7: «Et utroque casu aliquid
desideratur, quod ad ejusdem actus solemnitatem, et praescriptorum
rituum observantiam pertinet; quandoquidem in prima facti specie deest
duorum Antistitum praesentia a sacris canonibus statuta; in altera vero
desideratur praesentia duorum Sacerdotum, quos Pontifex adhibendos
voluit».
·  1 [50] Z. ZITELLI, Apparatus Juris Ecclesiastici (Roma, 1888), 23:
«Siquando necessitas postulet vel impossibilitas adsit tres habendi
Episcopos, Romani Pontificis erit indulgere ut consecratio ab uno fiat
Episcopo cum assistentia duorum Sacerdotum, qui in dignitate
ecclesiastica constituti sint, vel etiam a solo Episcopo absque ulla
assistentia, ut saepe usuvenit in locis sacrarum missionum».
·  1 [51] S. MANY, Praelectiones de Sacra Ordinatione (París, Letouzey
1905), 519: «Alexander VII, brevi Onerosa, 4 Feb. 1664, concessit ut
aliqua episcopalis ordinatio, apud Sinas, fieret ab uno tantum episcopo,
cum assistentia duorum presbyterorum, et etiam, si opus esset, sine illorum
assistentia».
·  1 [52] Breve Decet Romanum, del 23 de diciembre de 1673, 3. El
Pontífice confirmaba específicamente los privilegios concedidos por
Alejandro VII, entre ellos, realizar la «...munus consecrationis cum
assistentia aliorum duorum presbyterorum, etiamsi non essent episcopi,
nec in ecclesiastica dignitate constituti, si adessent, sin minus, etiam sine
illorum assistentia...».
·  1 [53] Breve Exigit Pastoralis, del 22 de julio de 1798: «...munus
consecrationis cum adsistentia aliorum duorum presbyterorum, etiamsi
non sint Episcopi, nec in ecclesiastica dignitate constituti, si adfuerint, sin
minus etiam sine illorum assistentia...».
·  1 [54] J. MCHUGH, The Casuist (New York, Wagner 1917), 5, 24l.
·  1 [55] P. LESOURDE, Le Jésuite Clandestine: Mgr. Michel d’Herbigny
(París, Lethielleux), 70. En la relación sobre su consagración en secreto,
Mons. d’Herbigny escribe: «Le Nonce expliqua que Rome lui avait
d’abord prescrit d’être seul avec le Père d’Herbigny. Il avait fait valoir
que, sans la présence d’au moins un assistant, la céremonie lui semblait
irréalisable, ne serait-ce que pour maintenir le Missel sur les épaules du
consacré».
·  1 [56] Véase Lesourde, 76ff.
·  1 [57] D. BOUIX, Tractatus de Episcopo (París, Ruffet 1873), 1, 243:
«Sed etiamsi fiat consecratio absque ullis assistentibus, et absque obtenta
Pontificia dispensatione, adhuc valida erit».
·  1 [58] E. REGATILLO, Interpretatio et Jurisprudentia Codicis J.C.
(Santander, Sal Terrae 1953), 465: «Unus episcopus sufficit ad validitatem
33
consecrationis, dummodo ritum essentialem cum debita intentione ponat.
Idque etsi sine pontificia dispensatione unicus sit qui consecrationi
intersit». El énfasis es mío
·  1 [59] Breve Alias, del 27 de febrero de 1660: «Quantum spectat ad
sacramentum et impressionem characteris fuisse validam».
·  1 [60] De Synodo Diocesana 13, 13, 9-10: «...consecrationem hujusmodi
validam, licet illicitam, esse censuerunt... ratam firmamque, sed illicitam
Consecrationem pronuntiavit». El énfasis es de Benedicto, citando el
decreto de Clemente del 26 de noviembre de 1718.
·  1 [61] Cappello, 1, 36: «In ministro non requiritur nec status gratiae, nec
vitae probitas, imo nec ipsa fides, ad validam sacramentorum
confectionem vel administrationem. Haec est veritas catholica de fide».
Énfasis del autor.
·  * * Nos ha parecido conveniente agregar aquí las notas 90 y 91 de un
trabajo del Padre Francesco Ricossa del año 2003 (Sodalitium nº 56,
edición italiana; nº 55, edición francesa) en respuesta a objeciones que
planteara la Fraternidad San Pío X el mismo año (La Tradizione Cattolica
-TC- nº 52) en un «Dossier sobre el Sedevacantismo» (n.d.r.):
Nota 90: «Aunque me salga del tema, me parece oportuno responder de alguna
manera, al menos en una nota, a cuanto escribe la TC a propósito de las
consagraciones sin mandato romano realizadas por Mons. Thuc. La TC publica
en páginas 40-45 una lista no exhaustiva de las consagraciones que tienen origen
(en ocasiones bien lejano) en Mons. Thuc, lista que incluye casi 43 mencionados,
atribuyendo a Mons. Thuc la consagración directa de 10 obispos. Creo, al
respecto, que las consagraciones atribuibles a Mons. Thuc corresponden solo a
tres actos efectuados por él: la consagración del 12 de enero de 1976 en el Palmar
de Troya (5 obispos), la de Toulon del 7 de mayo de 1981 (Mons. Guérard des
Lauriers), y la de Toulon del 17 de octubre de 1981 (Monss. Zamora y Carmona).
En cambio, hay que excluir las supuestas y para nada demostradas de Laborie y
de Datassen (no obstante, aviesamente señalado por la TC en la pág. 47, como
jefe de la Unión de las Petites Eglises); Mons. Thuc jamás habría reconocido
oficialmente dichas consagraciones, las que, en todo caso, habrían sido solamente
consagraciones «sub conditione» de personas ya consagradas, y por lo tanto, que
no han recibido verdaderamente el episcopado de él. Si así son las cosas, de la
lista publicada por la TC hay que quitar 21 «obispos» que en realidad nunca
tuvieron nada que ver con Mons. Thuc. Ulteriormente, hay que quitar los cinco
obispos del Palmar con su dudosa descendencia, ya que nada tienen que ver con
el sedevacantismo: en el Palmar, como en Ecône, se creía en la legitimidad de
Pablo VI (y quien convenció a Mons. Thuc de trasladarse al Palmar fue un
profesor de Ecône, el canónigo Rivaz). Las consagraciones de Guérard des
34
Lauriers, Zamora y Carmona, en cambio, se efectuaron fundadas en la vacancia
(por lo menos formal) de la Sede Apostólica, como se declaró públicamente en
1982, y como lo entendieron perfectamente Juan Pablo II y el card. Ratzinger,
uniendo en actos oficiales dichas consagraciones y la declaración sobre la Sede
vacante».
Nota 91: «Sodalitium no niega los defectos de Mons. Thuc y en parte puede
compartir el juicio sostenido acerca de él por la TC. No obstante, recordamos a
quienes nos refutan la palabra evangélica sobre la paja y la viga. La TC reprocha
a Mons. Thuc, entre otras cosas: a) las consagraciones del Palmar de Troya;
·  b) la consagración de dos «viejo-católicos»;
·  c) el hecho de que entre los descendientes de dichos obispos haya incluso
gnósticos;
·  d) «la variabilidad de las posturas de Thuc»;
·  e) la «heterogeneidad de los consagrados»;
·  f) las dudas de algunos sobre la validez de sus consagraciones.
Respondemos: medice, cura te ipsum (médico, cúrate a ti mismo). Examinemos
brevemente los puntos señalados:
·  A) La consagración episcopal en el Palmar de Troya (con el rito
tradicional y para la Misa tradicional) acontece, por ejemplo, en un
contexto «aparicionista», que no puede sino desacreditar la persona de
Mons. Thuc: ¿cómo es posible que haya creído en falsos videntes? Sin
embargo, esto también le pasó a Mons. Lefebvre, e incluso a Mons. de
Castro Mayer. No quiero ciertamente negar la fe y la seriedad de estos dos
magníficos prelados, pero también ellos han tenido sus debilidades. Mons.
de Castro Mayer, por ejemplo, siguió por muchísimos años al Prof. Plinio
Corrêa de Oliveira, fundador de la T.F.P., hombre de vasta cultura y una
profunda preparación doctrinal, pero también idolatrado «gurú» de sus
seguidores, en un clima de verdadera «secta», como el mismo prelado más
tarde denunció. Mons. Lefebvre, si bien escéptico respecto de las
«apariciones», no dejó de confiar en los videntes, incluso para decisiones
importantísimas; sobre la influencia de Claire Ferchaud, Marthe Robin y
de las «apariciones» de San Damiano, escribe incluso su biógrafo Tissier
·  (B. Tissier de Mallerais, Marcel Lefebvre, une vie, Clovis, Etampes 2002,
págs. 455, 433, 479). El grupo de los valesanos propietarios de Ecône,
sumamente fieles, seguía las apariciones de San Damiano y a la vidente de
Friburgo, Eliane Gaille (recientemente, el distrito italiano percibía entre
otros, los fondos provenientes de San Damiano). En Italia, la TC y el autor
del artículo deberían estar perfectamente enterados de cuanto ocurre con
35
Rímini, donde el priorato de la Fraternidad fue fundado en arreglo con los
fieles de la «Mamma Elvira», una falsa vidente a la que, no obstante,
Mons. Lefebvre le concedió pleno apoyo. En este caso, ¿podría afirmarse
que el bien llevado a cabo por el priorato de Rímini (incluidas varias
vocaciones sacerdotales), no puede venir de Dios porque la mamma Elvira
no era una «Mujer de la Providencia»? El aparicionismo en la Fraternidad
no pertenece solo a los orígenes: Mons. Fellay, superior general de la
Fraternidad San Pío X, ha reconocido en la obra de una vidente, una tal
Germaine Rossinière (pseudónimo), «un don del Cielo» y «un tesoro de
gracia», que ha presentado oficialmente en el boletín interno de la
Fraternidad, Cor Unum (suplemento del nº 60, de junio de 1998). Son
algunos de los ejemplos, entre los muchos que podrían citarse…
·  B) Se acusa a Mons. Thuc de contactos con los «viejocatólicos»; yo
mismo he visto en Ecône a un obispo «viejocatólico» reaceptado en la
Iglesia por Mons. Lefebvre (como a su vez hiciera Mons. Thuc); a un
sacerdote y religioso qque había abandonado el ministerio (a causa de la
Action Française), que estaba casado y se había vuelto sacerdote griego
cismático, para volver al estado laical, que enseñó en Ecône etc.
·  C) Mons. Thuc no es ciertamente responsable de las consagraciones de
algunos guenonianos, que han recibido episcopado (?) de los obispos (?)
que pretenden haber recibido el episcopado de él. Mons. Lefebvre, en
cambio, es ciertamente responsable de la ordenación de más de un
sacerdote guenoniano (por lo tanto, gnóstico), ordenados directamente por
él, después de haber sido puesto en guardia, antes de la ordenación,
precisamente sobre el hecho. Estoy convencido de que Mons. Lefebvre
nunca tuvo nada que ver con estas doctrinas, pero ciertamente fue
imprudente con estas ordenaciones.
·  D) En cuanto a la «variabilidad de las posturas de Thuc oscilantes entre el
sedevacantismo y la reconciliación con el Vaticano)» (TC, pág. 47), se
pasan por alto las de Mons. Lefebvre entre un posible sedevacantismo, el
tradicionalismo y reconciliación con el Vaticano: hasta el punto que firmó
y se retractó del protocolo de acuerdo.
·  E) Pasemos a la «heterogeneidad de los consagrados» TC, pág. 47). Mons.
Lefebvre ordenó magníficos sacerdotes, pero desdichadamente también
sacerdotes escandalosos; estando al tanto en algunos casos,
desgraciadamente, de defectos morales decisivos como para no ordenar a
semejantes candidatos. No se podía prever, en cambio, el triste caso de un
sacerdote que primero atentó contra la vida de Juan Pablo II y después
abandonó el sacerdocio (para otros detalles tristes, véase su autobiografía).
Si este pobre sacerdote hubiera sido ordenado por Mons. Thuc, ¿qué no
habrían escrito (o todavía peor, dicho) los sacerdotes de la Fraternidad?
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¿No habría constituido la prueba de la insania de Mons. Thuc?
Desdichadamente, el Obispo que ordenó a ese pobre desgraciado fue
Mons. Lefebvre (y no le hago un cargo porque no podía prever el futuro).
F) En fin, la TC insinúa la duda acerca de la salud mental de Mons. Thuc y
sobre la validez de sus consagraciones. La «duda fundada» (pág. 47) se basa
en las oscilaciones de Mons. Thuc, en la «heterogeneidad» de sus
consagraciones, en dudas presentadas por terceras personas… Hemos visto
que las mismas acusaciones (si bien, en forma distinta) podrían haberse
promovido también contra Mons. Lefebvre, y de hecho hay quien ha negado
la validez de sus ordenaciones y consagraciones. Desde Sodalitium he negado
rotundamente esta tesis insostenible. La TC debería negar del mismo modo la
tesis insostenible que pretende dudar de la validez de las consagraciones y
ordenaciones de Mons. Thuc, al menos por coherencia con lo que la propia
Fraternidad ha hecho al aceptar la validez del sacerdocio del abbé Schaeffer,
ordenado por Mons. Thuc en 1981. Cuando se trata de tener un sacerdote más,
las órdenes de Mons. Thuc son válidas; cuando se trata de disuadir a los fieles
de recibir la confirmación de parte de un Obispo que ha recibido el
episcopado de Mons. Thuc, entonces esas órdenes son inválidas o dudosas…
¿Dónde está la coherencia y la buena fe? Para terminar. No pretendo
ciertamente ser mejor que los demás ni que nuestro Instituto esté inmune de
culpas o reproches. Ni siquiera pretendo hacer un parangón entre Mons.
Lefebvre y Mons. Thuc; es evidente el rol preponderante, la mayor
importancia del prelado francés. Sin embargo, la Fraternidad no puede sacar a
relucir solo lo que honra a su fundador y esconder sistemáticamente cuanto
puede ser de menor dignidad y que podría perjudicar su figura de «Hombre de
la Providencia». Invitamos a la TC a una mayor sinceridad, o bien a renunciar
a fundar sus argumentaciones sobre la presunta santidad de sus miembros y la
presunta o cierta indignidad de sus adversarios».

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Published by Juan Manuel Olivar Robles - en El Sedevacantismo
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