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Presentación

442px-Emblem of the Papacy SE svgBienvenido a este blog de actualidad religiosa,de filosofía, de combate de la Verdad contra la secta modernista del "Concilio Vaticano II", de honor, amor y fidelidad al Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica, y de discusión sobre la actualidad de Méjico.
   Este blog pretende también reunir las direcciones de los centros de Misa y de sacerdotes NON UNA CUM, celebrando el Santo Sacrificio en total desunión a "Benedicto XVI" en México.

   No reconocemos, pues, la legitimidad de la autoridad de los "Papas del Concilio" Vaticano II. Estamos ciertos de que solamente esta posición, también llamada sedevacantismo, es la posición teológica que responde perfectamente a la situación actual de la Autoridad en la Iglesia, en particular detallada por la Tesis de Cassiciacum.

   Le invitamos a leer nuestro blog detalladamente. Permítanos presertarle nuestra postura teológica.

   Sea a la mayor gloria de Dios: 


El equipo de México y Tradición

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2 mayo 2014 5 02 /05 /mayo /2014 16:39

Estimados lectores y amigos:

 

adjuntamos un post de nuestro amigo Cuaderno de Bitácora sobre los mensajes "doctrinales" de Bergoglio. No cabe duda que es el hombre que los medias quieren para desacralizar a la Iglesia. 

 

El Equipo de México y Tradición. 

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He aquí la última salida de Francisco: «La desigualdad es la raíz de los males sociales.» (Papa Francisco @Pontifex_es), «tuiteó» esta mañana muy suelto de cuerpo. El «magisterio tuitero» toma el relevo del «magisterio telefónico» (¿Esto es todo, padre Lombardi?). No el pecado, sino la «desigualdad». ¿Habrá todavía alguien en el Vaticano capaz de explicarle a este hombre que la desigualdad forma parte de la creación, de la naturaleza y de la sociedad? Y que no es ella la que provoca los males sociales, sino el igualitarismo revolucionario, como lo demuestra palmariamente la historia de las revoluciones jacobinas y bolcheviques, con su proyecto utópico y criminal de construcción del «hombre nuevo» abstracto, «emancipado» de sus raíces históricas, familiares, sociales, religiosas y ahora también biológicas? Individuo deshumanizado e «igualado» a sus coetáneos, ya que transformado en un simple número anónimo, el que corresponde a su número de elector al servicio del mágico ritual del sufragio universal y de los mitos de la soberanía popular y de la voluntad general…

Es la ideología igualitarista, esgrimida por los partidarios del feminismo y del homosexualismo, la que crea en nuestra sociedad todo tipo de males sociales de consecuencias inconmensurables, es esa misma ideología subversiva, promovida por la Francmasonería, por las Naciones Unidas (El sexo salvaje y el género quieren destruir la familia y crear un nuevo orden mundial) y, en nuestro suelo, tanto por el perverso régimen kretinista como por la depravada oposición macrista (Chau Tabú: polémico sitio de orientación sexual de la Ciudad) la que corrompe desvergonzadamente la juventud, destruye el matrimonio, desintegra la familia, socava la autoridad y disuelve el vínculo social.

No, decididamente, la desigualdad no es la raíz de los males sociales. El pecado lo es. Es la desobediencia a la ley de Dios la que origina todos los males que padece la humanidad, ya sea personales, domésticos, sociales o políticos. En lugar de «tuitear» falsedades políticamente correctas, que le valen la adulación instantánea y unánime del mundo secularizado apóstata, bien haría Francisco en pedir enérgicamente, por ejemplo, que se implemente la prohibición inmediata de la pornografía, del aborto y del sodomonio, comportamientos abominables que claman al Cielo y que, ellos sí, acarrean incontables males a la sociedad.

«Buscad el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura» (Mt. 6, 33) Pero el hombre moderno rechaza a Dios y la búsqueda de su reinado le importa muy poco. Lo único que lo desvela es la obtención de la «añadidura», la consecución de los bienes temporales, y de preferencia puramente materiales, que le permitan disfrutar de una existencia rastrera y mediocre, chapuceando en el lodazal del hedonismo vuelto valor supremo. Que le haga posible seguir llevando una existencia pecaminosa vivida en un contexto sereno y tranquilo, propicio al pleno disfrute de sus multiformes deseos y caprichos (Francisco, el papa de la inclusión). Vivir como cerdos, pero eso sí, de manera confortable. Y con la conciencia bien tranquila…Para lo cual, naturalmente, hay que evitar a toda costa «tuitear» cosas que le desagraden o que lo contraríen…¿Se entiende ?

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo » (1 Jn. 4, 1).

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20 marzo 2014 4 20 /03 /marzo /2014 04:08

Estimados lectores:

 

les presentamos un artículo muy bien estructurado del Padre Héctor Lázaro Romero, sacerdote argentino, quien tiene su apostolado en Francia. En él, nos explica brevemente el paradigma actual de deja perplejos a muchos católicos del mundo de la Tradición. Esperamos que ls sea de gran ayuda para comprender más sobre la situación de la crisis de la Iglesia.

 

El Equipo de México y Tradición.

 

 

Alguien se quejaba por las divisiones hoy existentes entre los católicos que desean ser fieles a la Tradición de la Iglesia, las diferentes posiciones, las discusiones, las polémicas, los ataques, etc. Quisiera recordar algunos puntos en orden a esto: En primer lugar, dicha desgraciada situación es consecuencia de la grave crisis de autoridad en la Iglesia, y es prueba precisamente de la vacancia de la Sede Apostólica y de la ausencia de Papa, el cual es garante de la unidad en la Iglesia. Dicha actual vacancia es realmente una catástrofe para los católicos.


En todo momento, y mucho más hoy en día, hay que volver a los principios, los principios de la fe, para ver claro: ellos nos guían y permiten mensurar la situación tal cual es, sin caer ni en excesos ni en defectos. Para la mayoría de los católicos que se aferran a la Tradición, es claro que el Vaticano II (con su ecumenismo, libertad religiosa y colegialidad), la nueva misa, la enseñanza general de los “papas conciliares”, el nuevo derecho, las nuevas canonizaciones, etc., deben ser rechazadas por fidelidad a la enseñanza tradicional de la Iglesia. Y es un punto muy importante sobre el que muchos católicos fieles estamos de acuerdo. Ligada a esta cuestión está la cuestión de la autoridad, algunos desde hace décadas, otros a lo largo de los años, han comprendido que, en virtud de la infalibilidad y de la indefectibilidad de la Iglesia, y de la infalibilidad del Papa, no es posible la presencia de tales errores, los cuales prueban la ausencia de dichas prerrogativas propias de la legítima autoridad de la Iglesia y entonces prueban la ausencia de dicha autoridad. Es lo que se llama “sedevacantismo”. Estos puntos tan importantes son los que han separado históricamente a los “sedevacantistas” de Mons. Lefebvre y su Fraternidad, y es lógico que así sea.

 

No es posible sostener las falsas ideas que hasta hoy sostienen los medios relacionados con la Fraternidad de Mons. Lefebvre acerca de la Iglesia, de su autoridad, de la infalibilidad, las cuales son posiciones públicas de la congregación declaradas por su fundador y nunca retractadas, y aquí me refiero obviamente al plano exclusivamente doctrinal. Es por eso que el combate del católico de hoy no debiera ser “por la Fraternidad”, o para que vuelva a ser lo que era… El combate del católico es por la Fe de la Iglesia, y nada más, es por eso que siendo tan importante la enseñanza de la Iglesia acerca del Papa, regla próxima de la fe, la obediencia y sumisión que le es debida, y no siendo este un punto “secundario”, la cuestión del Papa es una cuestión de Fe, no puede entonces ser opinable. No puede ser correcto al mismo tiempo afirmar que hay Papa y que no lo hay, decir la Misa “una cum” o no. La conclusión teológica, que no opinión teológica, acerca de la vacancia de la Sede, está preñada de sentido, y de importantes sentidos, para el católico. La vacancia actual de la Sede no es dogma, pero se basa sobre el dogma de la infalibilidad, de modo que si se negara aquella se niega u oscurece más o menos directamente éste.

 

Nuestro combate permanece entonces un combate de fe, de adhesión y respeto por la enseñanza, Tradición y disciplina de la Iglesia, y es por eso que tampoco pueden ser igualmente válidos sin distinción todos los grupos que se proclaman “sedevacantistas”, por ejemplo no es posible avalar, en este sentido, la posición de aquellos que insensatamente eligen su propio “papa”, llamados “conclavistas”. Tampoco se puede avalar, por ejemplo, aquellos grupos ligados a quienes fueron condenados por la Iglesia, como los “católicos viejos”, los “ortodoxos” o los feeneytas. Entonces, las dos grandes posiciones que, desde la profesión íntegra de la fe católica, sostienen la vacancia de la Sede, son el “sedevacantismo” “clásico” o “estricto” y la Tesis de Mons. Guérard des Lauriers. Ambas posiciones son ortodoxas y concluyen esencialmente de la misma manera. Tanto una como otra permiten la conservación íntegra de la fe, aunque una u otra puedan no responder exhaustivamente a todos y cada uno de los problemas e interrogantes que plantea la actual situación. Yo considero como correcta la Tesis llamada de “Cassiciacum”, tengo objeciones respecto del simple “sedevacantismo” más o menos grandes que podría presentar, pero no lo hago, por cuanto acabo de señalar acerca de la ortodoxia de ambas posiciones, y porque no considero prudente entonces polemizar (respecto de lo cual mucho se ha abusado, con muy malos frutos) con aquellos que considero formar parte conmigo de un mismo frente. Deploro vivamente la actitud contraria.

 

Gracias a Dios, un número no insignificante de Obispos, sacerdotes y laicos en el mundo comprendemos esto, y así el clero “sedevacantista estricto” trabaja en la ortodoxia y la caridad con el clero que sostiene la Tesis, para bien de las almas y de la Iglesia. Así, a pesar de las dificultades de la actual situación, diferentes grupos de clérigos y laicos conservan una cierta unidad, celebrando todos el Santo Sacrificio sin ninguna comunión con los modernistas. No hay que perder de vista este importante aspecto. Tampoco hay que dejarse llevar por las impresiones que pueden dar las discusiones, un tanto “democráticas”... de diferentes grupos en “Facebook” o en Internet. Ni hay que olvidar que el hombre conserva siempre las heridas del pecado original, y no faltan así quienes pretenden tener conocimientos que no tienen, o que carecen de la correcta comprensión de lo que quizás conocen, o quienes muestran falta de seriedad con los ataques personales que realizan frecuentemente, acusando a otros de orgullo, etc., juzgando a los demás por faltas de las que evidentemente ellos carecen… Así, estas personas, mientras exaltan a quienes se hallan en diferentes errores, condenarán sin apelación las faltas que creen ver en quienes supuestamente sostienen la misma posición doctrinal que ellas, en particular si son sacerdotes.

 

Cuando se hable de división o de conflicto, no debe olvidarse el accionar de estos particulares personajes en nuestros medios. En fin, nuestro combate es de Fe, basado en el Magisterio de la Iglesia Romana, “Madre y Maestra de las iglesias”, cuya teología, liturgia y espiritualidad son además modelos del verdadero espíritu católico. La Fe y el Magisterio, esas son nuestras bases y no la sobreabundancia de las opiniones hoy existentes, por autorizadas que sean, en tanto y en cuanto nuestras posiciones se basen en aquellas serán verdaderas. Las dos grandes posiciones que sostienen la vacancia de la Sede salvaguardan Fe y Magisterio, clero y laicado de ambas trabajan juntos mostrando unidad, las, a veces necesarias, divisiones y disensiones obedecen a los otros factores señalados.

 

Padre Hector Lázaro Romero.

19 de Marzo de 2014.

En la fiesta de San José.

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28 marzo 2013 4 28 /03 /marzo /2013 22:58

442px-Emblem of the Papacy SE svg† Continuación del Santo Evangelio según San Juan (8, 46-59)

En aquel tiempo: Decía Jesús a las turbas de los judíos: ¿Quién de vosotros me convencerá de pecado? Si os digo la verdad, ¿por qué no me creéis? El que es de Dios, oye las palabras de Dios. Por eso vosotros no las oís, porque no sois de Dios. Respondieron los judíos: ¿No decimos bien que eres un samaritano y que estás endemoniado? Respondió Jesús: Yo no estoy poseído del demonio, sino que honro a mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado a mí. Yo no busco mi gloria, hay quien la busca y juzga. En verdad, en verdad, os digo: quien guarde mi doctrina, no morirá jamás. Dijeron los judíos: Ahora conocemos que estás poseído de algún demonio. Murieron Abraham y los profetas; y tú dices: Quien guarde mi doctrina, no morirá eternamente. ¿Por ventura eres mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió, y que los profetas, que también murieron? Tú ¿por quién te tienes? Jesús respondió: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada vale; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios, y no lo conocéis, mientras que yo lo conozco. Y si dijese que no lo conozco, sería tan mentiroso como vosotros. Pero le conozco y observo sus palabras. Abraham, vuestro padre, deseó con ansia ver mi día; lo vio y gozó mucho. Y le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años y ¿has visto a Abraham? Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo soy. Tomaron entonces piedras para lanzárselas; mas Jesús se ocultó a sus ojos y salió del templo.

Queridos hermanos:

Acabamos de escuchar una fuerte discusión entre Nuestro Señor y sus enemigos jurados, los judíos, los fariseos, la Sinagoga de Satanás, que había deformado las profecías de la Sagrada Escritura forjándose un Mesías temporal, y es por no plegarse a sus deseos, y ante todo por haberse proclamado Dios, que ellos van a condenar a muerte a Nuestro Señor. A medida que nos acercamos a Semana Santa, como se aprecia en los textos litúrgicos de los próximos días, el conflicto con los fariseos se agudiza cada vez más hasta el desenlace en el drama de la Pasión. Nuestro Señor es claro con ellos, es terminante: “vosotros sois mentirosos”, vosotros vivís en la mentira; “vuestro padre es el diablo”, les dirá en otra ocasión. Por otra parte, el Evangelio de hoy termina con la proclamación por parte de Nuestro Señor de Su Divinidad: “en verdad os digo, antes de que Abraham existiera, Yo soy”. Los judíos lo comprendieron y tomaron piedras para tratar de lapidarlo. Pero el Evangelio nos dice que Jesús se escondió y salió del templo. Él dará Su vida libremente, cuando lo quiera. Jesús se esconde, es por eso que durante el tiempo de Pasión se cubren las imágenes de los Santos, e incluso los crucifijos, con un velo morado, como habrán notado al entrar a la iglesia.

Esta semana celebramos la fiesta de San José, Patrono de la Iglesia universal. Pero ustedes podrían preguntarse: ¿cuál es la relación entre todo esto? Y bien, la semana pasada hemos podido presenciar acontecimientos muy graves, de los que han dado cuenta los medios de comunicación. A los ojos del mundo, el colegio cardenalicio eligió a quien se hace llamar Francisco.

Como argentino, me siento avergonzado. Este Francisco, considerado cardenal primado de la Argentina y arzobispo de Buenos Aires, es verdaderamente amigo de los enemigos de Nuestro Señor. Se lo ha podido ver durante los días de fiesta judíos, en la sinagoga de Buenos Aires, junto al rabino, con la “kipá” en la cabeza, encendiendo el candelabro. En ocasión de un “congreso carismático” en Buenos Aires, en presencia del predicador de ejercicios espirituales del Vaticano, Bergoglio se arrodilló ante pastores protestantes para recibir una supuesta bendición. También lo hemos visto la noche de su elección, antes de bendecir a la multitud, inclinarse ante ella pidiéndole a la gente que pidiera a Dios la bendición para él, en un gesto inaudito. En sus primeras palabras ante la multitud, se presentó insistentemente como “obispo de Roma” y no pronunció ni una vez la palabra “Papa”, en otro gesto inaudito que va siempre en el sentido de la destrucción de la autoridad y de la colegialidad episcopal del Vaticano II.

Tomó el nombre de Francisco. Hay una fábula que relata la historia de un cierto rey Midas; el cual, todo lo que tocaba lo convertía en oro. Y bien, los modernistas todo lo que tocan lo ensucian, lo destruyen y –permítanme la expresión– lo pudren. Ha profanado el nombre de un gran Santo, San Francisco de Asís, que nada tiene que ver con esta “fraternidad universal” de la que habló la noche de su elección, o con el ecumenismo conciliar. Ya que San Francisco no dudó en ir a tierras islámicas para intentar convertir al sultán, al rey musulmán, proclamando ante él, sin miedo ni respetos humanos, mientras los imanes que rodeaban al sultán apretaban los dientes de rabia, que Jesucristo es el único Dios verdadero y que para salvar su alma el sultán tenía que abandonar la falsa religión del Islam.

Ni la Iglesia ni San Francisco tienen nada que ver tampoco con una pobreza que iría más o menos en el sentido de la izquierda. La Iglesia enseña el espíritu de pobreza y la pobreza voluntaria, y condena todo tipo de socialismo y comunismo, que ponen en peligro o suprimen la propiedad privada y que enfrentan las clases sociales unas contra otras.

Por todo esto, Jorge Bergoglio, Francisco, no es Papa, al igual que sus predecesores del Vaticano II, y no puede ser Papa, en virtud de la asistencia divina de parte del Espíritu Santo con que cuenta la autoridad legítima de la Iglesia. Y el Espíritu Santo, de manera evidente, no está allí, mis queridos amigos, y ha abandonado el Vaticano hace ya algunas décadas. Y podríamos añadir a todo esto, la cuestión de su ordenación sacerdotal con el rito reformado, el cual es más que dudoso. No es posible estar en comunión con los modernistas, con Francisco, con la sinagoga y con las otras religiones. Piensen seriamente en esto. No se puede estar en comunión con esta gente en la liturgia, en la Misa, siendo la Misa tan importante para los católicos, siendo el centro de nuestras vidas. De la importancia que demos a esta cuestión depende la preservación de la fe para nosotros, para nuestros hijos, para las generaciones futuras.

En conclusión, recemos con insistencia a San José, Patrono de la Iglesia universal por todas esas almas que se dejan engañar por la Iglesia Conciliar, que están en el error y que seguirán a este Francisco al infierno. Que San José nos ayude a conservar la fe en la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana, Esposa Inmaculada del Verbo Encarnado, que nada tiene que ver con el modernismo.

Padre Héctor L. Romero

Rennes, Francia, 17 de marzo de 2013

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21 febrero 2013 4 21 /02 /febrero /2013 05:14

Estimados lectores:

 

Las innovaciones del concilio vaticano II no dejan de sorprendernos. Es ahora el turno para México. Les presentamos un artículo aparecido en El Universal, que muestra "LA TREMENDA IDIOTEZ DEL PSEUDO SACERDOCIO". Recemos por estos hechos que ofenden a Dios y discreditan a la Iglesia. Una vez más lo repetimos. La iglesia conciliar NO ES la Iglesia Católica.

 

El Equipo de México y Tradición.

 

Les anexamos también el comentario de Radio Cristiandad.

 

Lo importante, lo único importante es que “la gente se sienta bien!” La “originalidad” en cuanto a aberraciones y sacrilegios litúrgicos no nos dejan de sorprender. Esta vez, contamos con el sacerdote mexicano de Saltillo Humberto Álvarez, que celebra la “misa de niños” con unos ornamentos “especiales” decorados con imágenes de Superman, Batman o el Hombre Araña. Las imágenes sagradas reemplazadas por los “super héroes”; los verdaderos héroes que han sido siempre los santos (para el cristiano) reemplazados por la versión “laica” de la “santidad”.


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Los atuendos para la ocasión

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El sacerdote ha atraído a niños y mayores a las misas del domingo. Dice que eligió a Batman y Superman porque sus historias hablan de actitudes de lucha y esfuerzo y vencer temores” (El Universal) Foto: Reuters.

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Los niños, con estas demostraciones, adquieren un sentido totalmente alejado de lo que es el Sacrificio de la Misa. Foto: Reuters. 

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Una de sus prédicas junto a Superman y Batman. Foto: Reuters.

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La sacrílega ceremonia y ¿un nuevo modo de asperjar? Foto: Reuters.


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¿La pistola de agua bendita? ¡IncreíbleFoto: Reuters. Visto en el periódico mexicano El Universal.

 

Perdón y Clemencia Oh Dios mío!!!

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17 febrero 2013 7 17 /02 /febrero /2013 03:19

Estimados lectores:

 

Una vez más nos llegan imágenes escandalosas de la iglesia conciliar. Cuántas aberraciones tienen que darse para  que el pueblo de Dios abra los ojos y reconozca al enemigo que está en casa. La iglesia conciliar NO es la Iglesia Católica.

 

En la descripción de este video dice que Clérigos y religiosas de Legazpi City, Filipinas, bailan el ‘Gangnam Style’ en la final de un concurso en el Albay Astrodome de esa ciudad, Dic-08-2012. ¿No es esa la fecha de la Inmaculada Concepción? O se les olvidó o simplemente "creen" que de esa manera están viviendo la verdadera fe católica de los 20 siglos de Iglesia.

Los primero son los miembros del “Clero”. Al minuto 35 llegan las hermanitas… SEXY LADY!!!

 

Perdón oh Dios mío, perdón y Clemencia, perdón e indulgencia, perdón y PIEDAD!!!

 

El Equipo de México y Tradición.

 


 

Artículo inspirado por Radio Cristiandad.

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16 febrero 2013 6 16 /02 /febrero /2013 01:53

La renuncia de Joseph Ratzinger


http://www.sodalitium.eu/images/benvenuto_files/001_PhotoBeno%EEtXVI.jpgEn la mañana del 11 de febrero de 2013, durante el consistorio, Benedicto XVI anunció su “renuncia al ministerio de Obispo de Roma, sucesor de San Pedro”, precisando que la Sede estará efectivamente vacante a partir del 28 de febrero, a las 20 hs.
Único motivo de esta decisión: la ingravescentme ætatem, es decir, la edad avanzada (y no se sabe de la existencia de otras razones).
La renuncia al Sumo Pontificado está prevista –como posibilidad– en el canon 221 del Código de derecho canónico promulgado por Benedicto XV, por lo cual, en sí mismo, una decisión de este tipo no altera la divina constitución de la Iglesia, aunque plantee gravísimas dificultades de orden práctico. Es bien sabido que las raras renuncias del pasado tuvieron lugar en circunstancias de particular gravedad en la historia de la Iglesia, por lo que el gesto realizado hoy por Benedicto XVI no puede ser equiparado con aquellos del pasado.
Se trata en cambio, como lo sugieren las mismas palabras adoptadas –ingravescentem ætatem– de la voluntad de aplicar también al oficio papal lo que ya el Vaticano II (con el decreto Christus Dominus) y Pablo VI (Motu proprio Ecclesiæ Sanctæ del 6 de agosto de 1966; Motu proprio Ingravescentem ætatem del 21 de noviembre de 1970) habían decidido para los párrocos, los obispos y los cardenales (dimisión al cumplir los 75 años; exclusión del cónclave al cumplir los 80 años para los cardenales).
Aquellas decisiones conciliares y montinianas no tenían solamente el propósito pastoral declarado de evitar tener pastores incapacitados para el ministerio por edad avanzada (y el no declarado de alejar a eventuales opositores a las reformas), sino el de transformar –al menos de facto y a los ojos del mundo– una jerarquía sagrada en una administración burocrática similar a las administraciones de los gobiernos de los modernos estados democráticos, o a los ministerios pastorales sinodales de las sectas protestantes. Hoy Joseph Ratzinger completa la reforma conciliar, aplicando incluso a la sagrada dignidad del Sumo Pontificado las modernas categorías mundanas y seculares mencionadas, equiparando también en esto al Papado Romano con el episcopado subalterno. De hecho, es muy probable que la decisión de hoy se convierta en moralmente obligatoria para sus sucesores, haciendo del Papado un cargo “temporal” y  provisorio de presidente del colegio episcopal o, por qué no, del consejo ecuménico de las iglesias.
Al inicio de su “pontificado”, Benedicto XVI insistió efectivamente en el aspecto colegial de la autoridad de la Iglesia: el obispo de Roma es el presidente del colegio episcopal, un obispo entre los obispos; al final de su “gobierno”, Joseph Ratzinger ha querido presentar –como cualquier otro obispo conciliar– su renuncia.
Pero el 19 de abril de 2005, cuando Joseph Ratzinger fue elegido para el Sumo Pontificado por el cónclave, ¿aceptó verdaderamente, y no solo exteriormente, la elección? Según la tesis teológica desarrollada por el Padre M.L. Guérard des Lauriers O.P. (respecto de Pablo VI y de sus sucesores) esta aceptación no pudo ser más que exterior y no real ni eficaz, ya que el elegido demostró no haber tenido, ni entonces ni después, la intención objetiva y habitual de proveer al bien de la Iglesia y de procurar la realización de su fin. Desde aquel día, Joseph Ratzinger fue sí el elegido del cónclave, pero no formalmente el Sumo Pontífice que gobierna la Iglesia “con” Su cabeza invisible, Nuestro Señor Jesucristo. Con la decisión de hoy, en sintonía con la doctrina y disciplina conciliar y con el vivo sentimiento anti-papal heredado por él del protestantismo alemán y del modernismo agnóstico, del cual ha sido y sigue siendo el máximo exponente, Joseph Ratzinger sólo ha hecho explícito y manifiesto su rechazo a gobernar verdaderamente la Iglesia, y así deja de ser –jurídicamente– no el Papa, que nunca ha sido, sino el elegido del cónclave y el ocupante material de la Sede Apostólica.
En la ya dramática situación de la Iglesia, el gesto de hoy debilita aún más la barca apostólica sacudida por la tormenta. Es cierto que este gesto reconoce la incapacidad y la no voluntad de Ratzinger de gobernar la Iglesia, pero también es cierto que completa, como se ha dicho, la disciplina conciliar de descrédito de la jerarquía eclesiástica. Sólo la elección de un verdadero Sucesor de Pedro podría poner fin a esta crisis de autoridad, pero la composición del cuerpo electoral hace prever –humanamente hablando– que la noche será aún más profunda y que el alba todavía está lejos. Que Dios nos asista, a través de la intercesión de María Santísima y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.


Verrua Savoia, 11 de febrero de 2013

 

Traducido por el Padre Hector Lázaro Romero. Tomado de la Revista Integrismo

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6 enero 2013 7 06 /01 /enero /2013 20:38

Estimados Lectores:

 

Pobre Roma Eterna!!! Les presentamos un artículo interesante sobre el Ecumenismo del "papa" Benedicto XVI. Si usted desea hacer un análisis de los cambios que están devastando a la Iglesia de Cristo a causa del Concilio Vaticano II, le pedimos que nos lo haga llegar y con gusto se subirá  nuestro blog. Aprovechamos para saludar a nuestros amigos de Catolici Non Una Cum de Facebook por su apoyo significativo.

 

El Equipo de México y Tradición.


TAIZÉ: Benedicto XVI llama a la unidad de religiones
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EN UNA CASI INCONTABLE SUCESIÓN DE HEREJÍAS, BENEDICTO XVI DA MUESTRAS MÁS CLARAS DE SUS “OBJETIVOS DE PONTIFICADO”: “EL FUEGO DE LA SANTIDAD ECUMENICA”; “EXPERIENCIA PERSONAL DE CRISTO”; “TESTIGO INCANSABLE DEL EVANGELIO DE LA PAZ Y DE LA RECONCILIACIÓN”. RECORDEMOS QUE SE TRATA DE JÓVENES ENROLADOS EN LA “FE FANTÁSTICA” DEL PROTESTANTE HNO. ROGER ( AL QUE RATZINGER LE DIO LA COMUNIÓN EN LAS EXEQUIAS DE JP II. POR MOMENTOS EL DESCONCIERTO ES TOTAL. PARECE ESTAR HABLANDO PARA ALGUNA AGRUPACIÓN DE JÓVENES CATÓLICOS COMPROMETIDOS. PERO NO. EL MENSAJE ES “UNIVERSAL”, “ECUMÉNICO”, “TRIPUNTE” E “ILLUMINATI”.

 


Dijo que la Iglesia católica sigue buscando caminos para la reconciliación de todas las religiones.

Benedicto XVI saludó hoy a unos 40.000 miembros de la comunidad de Taizé en Roma y en un rezo conjunto en la Basílica de San Pedro instó a los jóvenes a fomentar la unidad de los cristianos. Aseguró que también la Iglesia católica sigue buscando caminos para la reconciliación de todas las religiones. Saludos especiales fueron dirigidos a los protestantes y ortodoxos presentes. El encuentro de jóvenes europeos de la comunidad de Taizé, que dura seis días, reúne a varias decenas de miles de católicos y evangélicos en Roma.

Bajo el lema “Ruta de peregrinaje de la confianza” se realizan oraciones conjuntas y se discute sobre temas sociales y políticos.

Cada año, unos 200.000 jóvenes peregrinan a la comunidad ecuménica de Taizé, en Francia. Esta comunidad fue fundada en 1949 por el francés Roger Schutz.

El encuentro europeo es parte de una “Ruta de peregrinación de la confianza sobre la Tierra”, que la comunidad organiza desde hace 35 años a fines de año en diferentes ciudades europeas.

El año pasado Berlín fue la ciudad anfitriona de la reunión, que anteriormente tuvo lugar en Rotterdam, Posen, Bruselas y Ginebra, entre otros.

A las seis de la tarde del sábado 29, en el pórtico de la basílica vaticana, Benedicto XVI presidió un momento de oración con los jóvenes peregrinos llegados a Roma con motivo del XXXV Encuentro Europeo de Jóvenes, convocado por la Comunidad de Taizé, que se celebra en la capital desde el 28 y acabrá el 2 de enero.

Tras unas palabras de saludo del hermano Alois, prior de la Comunidad de Taizé, el papa dirigió a los jóvenes reunidos en la plaza de San Pedro el discurso que ofrecemos a continuación:

Gracias, querido hermano Alois por su palabras cálidas y llenas de afecto.

Queridos jóvenes, queridos peregrinos de la confianza, ¡bienvenidos a Roma!

Habéis venido muy numerosos, de toda Europa y también de otros continentes, para orar ante las tumbas de los santos apóstoles Pedro y Pablo. En esta ciudad, en efecto, ambos han derramado su sangre por Cristo. La fe que animaba a estos dos grandes apóstoles de Jesús es también aquella que los ha puesto en camino. Durante el año que está por iniciar, os proponéis liberar las fuentes de la confianza en Dios para vivirlas en lo cotidiano. Me alegro de que, de esta manera, encontréis la intención del Año de la fe iniciado en el mes de octubre.

Es la cuarta vez que celebráis un Encuentro europeo en Roma. En esta ocasión, quiero repetir las palabras que mi predecesor Juan Pablo II pronunció a los jóvenes durante vuestro tercer Encuentro en Roma: «El Papa se siente profundamente comprometido con vosotros en esta peregrinación de la confianza sobre la tierra… También yo estoy llamado a ser un peregrino de la confianza en nombre de Cristo» (30 diciembre 1987).

Hace poco más de 70 años, el Hermano Roger dio vida a la comunidad de Taizé. Ésta sigue viendo venir hacia ella a miles de jóvenes de todo el mundo, en búsqueda de dar un sentido a sus vidas. Los Hermanos los acogen en su oración y les ofrecen la oportunidad de hacer experiencia de una relación personal con Dios. Para sostener a estos jóvenes en su camino hacia Cristo, el Hermano Roger tuvo la idea de iniciar una peregrinación de la confianza sobre la tierra.

Testigo incansable del Evangelio de la paz y de la reconciliación, animado por el fuego de un ecumenismo de la santidad, el Hermano Roger alentó a todos aquellos que pasan por Taizé a que se conviertan en buscadores de comunión. Lo dije al día siguiente de su muerte:

    «Tenemos que escuchar desde dentro su ecumenismo vivido espiritualmente, y dejarnos conducir por su testimonio hacia un ecumenismo verdaderamente interiorizado y espiritualizado».

Siguiendo sus huellas, sed portadores de este mensaje de unidad. Les aseguro el compromiso irrevocable de la Iglesia católica para proseguir con la búsqueda de caminos de reconciliación para llegar a la unidad visible de los cristianos. Y esta tarde quiero saludar con un afecto del todo especial a cuantos, entre vosotros, son ortodoxos o protestantes.
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Hoy Cristo os hace la pregunta que dirigió a sus discípulos: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» A esta pregunta, Pedro, ante cuya tumba nosotros nos encontramos en este momento, respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16,15-16). Y toda su vida fue una respuesta concreta a esta pregunta. Cristo desea recibir también de cada uno de vosotros una respuesta que venga no de la obligación ni del miedo, sino de su profunda libertad. Respondiendo a esta pregunta vuestra vida encontrará su sentido más fuerte. El texto de la Carta de San Juan que acabamos de escuchar nos hace comprender con gran sencillez y en modo sintético cómo dar una respuesta: «Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos los unos a los otros» (3,23). ¡Tener fe y amar a Dios y a los demás! ¿Qué cosa existe que sea más exaltante? ¿Qué cosa que sea más bella?

Durante estos días en Roma, podéis dejar crecer en vuestros corazones este sí a Cristo, aprovechando especialmente los largos tiempos de silencio que ocupan un lugar central en vuestras oraciones comunitarias, después de la escucha de la Palabra de Dios. Esta Palabra, dice la Segunda Carta de Pedro, es «como una lámpara que brilla en un lugar oscuro», que hacéis bien en guardar hasta que «despunte el día y aparezca el lucero de la mañana en sus corazones» (1,19). Vosotros ya lo habéis entendido: si el lucero de la mañana debe surgir en vuestros corazones es porque no siempre está presente. En ocasiones el mal y el sufrimiento de los inocentes crean en vosotros duda y perturbación. Y el sí a Cristo puede hacerse difícil. ¡Pero esta duda no hace de ustedes no creyentes! Jesús no ha rechazado al hombre del Evangelio que gritó: «Tengo fe pero dudo. ¡Ayúdame!» (Mc 9,24).

Porque en este combate vosotros no perdéis la confianza, Dios no os deja solos y aislados. Él nos da a todos la alegría y el consuelo de la comunión de la Iglesia. Durante su permanencia en Roma, gracias especialmente a la generosa acogida de tantas parroquias y comunidades religiosas, estáis haciendo una nueva experiencia de Iglesia. Al regresar a casa, en vuestros diversos países, os invito a descubrir que Dios os hace corresponsables de su Iglesia, en toda la variedad de las vocaciones. Esta comunión que es el Cuerpo de Cristo tiene necesidad de vosotros y vosotros tenéis en Él su propio lugar. A partir de sus dones, de aquello que es específico de cada uno de ustedes, el Espíritu Santo plasma y hace vivir este misterio de comunión que es la Iglesia, para transmitir la buena noticia del Evangelio al mundo de hoy.

Con el silencio, el canto ocupa un lugar importante en sus oraciones comunitarias. Los cantos de Taizé llenan en estos días las basílicas de Roma. El canto es un apoyo y una expresión incomparable de la oración. Cantando a Cristo, os abrís también al misterio de su esperanza. No tengáis miedo de adelantaros a la aurora para alabar a Dios. No quedaréis decepcionados.

Queridos jóvenes amigos, Cristo no os saca del mundo. Os manda allá donde falta la luz para que la llevéis a los demás. Sí, estáis llamados a ser pequeñas luces para cuantos os rodean. Con su atención a un reparto más equitativo de los bienes de la tierra, con el compromiso por la justicia y por una nueva solidaridad humana, ayudaréis a cuantos os rodean a comprender mejor cómo el Evangelio nos conduce al mismo tiempo hacia Dios y hacia los demás. De este modo, con la fe que tenéis contribuiréis a hacer surgir la confianza sobre tierra.

Estad llenos de esperanza. ¡Dios os bendiga con sus familiares y amigos!

Radio Vaticano

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11 noviembre 2012 7 11 /11 /noviembre /2012 04:08

tiburcio-sanchez-de-la-barqueraEn mayo de 1989 tiene lugar una desbandada en el Seminario de la Fraternidad de San Pío X en Argentina. 21 estudiantes abandonan el Seminario, al igual que varios sacerdotes, después de la expulsión de uno de ellos por el Rector, el Obispo Antonio de Galarreta.

Salieron:
10 mexicanos:               Manuel Odríz Ramírez                                     
                                     Salvador Velásquez Fuentes
                                      Juan Hugo Esquives
                                      Luis Alberto Madrigal Madrigal
                                      Florentino Panecatl (diácono)
                                      José Álvaro Reyes Cabrera (diácono)
                                      Jaime Siordia Portugal
                                      Manuel Flores
                                      Manuel Juárez
                                      Bernardo J. Castillo Morán

1 guatemalteco:             Luis Armando Argueta Rosal

10 sudamericanos:        Sixto Machaca Fernández (peruano-diácono)
Luis Alberto Jurado (argentino-diácono)
                                      Fernando Navarro (argentino)
                                      Julián Espina Leupold (argentino)
                                      Hugo Daniel Squetino (argentino)
                                      Juan José Squetino (argentino)
                                      Carlos Augusto Ercoli (argentino)
                                      Diego Lima (argentino)
                                      Gerardo Granero (argentino)
                                      Héctor Rodríguez (colombiano)

Del Seminario salió el P. Alfredo Medina; del Priorato de Buenos Aires salió el P. Antonio Félix Mathet; y del distrito de México salieron los padres Sergio Ruiz Vallejo, Jesús Becerra Rodríguez y Rafael Lira Gutiérrez.

 

El 18 de Febrero de 1990 y viendo la gran necesidad que tenía la Iglesia de otro sucesor de los Apóstoles, Mons. Benigno Bravo Valadez consagró Obispo al P. Mercedario Fr. José Santiago de la Cruz Corona Gómez, de 78 años, quien entonces fungía como párroco de un grupo tradicionalista en Apaseo el Alto, Guanajuato.
                                                                
Mons. Bravo ordenó entre los años de 1982 y 1987 al P. Juan Nepomuceno García Sandoval, y a los frailes de Morelia Agustín (Javier) Miranda Chairez, Román Parra Sánchez y José Luis Cruz Méndez, a estos 3 últimos el 25 de abril de 1990.

En Agosto de 1990 Mons. Carmona funda en Guadalajara la Congregación de las Hermanas Carmelitas de la Divina Providencia. El 20 de Diciembre ordena sacerdote al chileno Roberto Mardones, de 34 años.

Por su parte Mons. Carmona, en abril de 1991 ordena sacerdote a Daniel Armando Pérez Gómez.

Mons. Carmona, presintiendo su muerte, y ante la posibilidad de que su obra quedara truncada, decide consagrar como Obispo al sacerdote norteamericano Mark Anthony Pivarunas, miembro de la Congregación Religiosa de María Reina Inmaculada, en Acapulco, Gro., el 24 de Septiembre de 1991. Unos días antes había ordenado sacerdotes a los argentinos Juan José y Hugo Daniel Squetino Schattenhofer, y a Julián Espina Leupold.

Mons. Carmona fallece el 1° de Noviembre de 1991 siguiente en un accidente automovilístico en la carretera México-Querétaro. Manejando iba el P. Pablo Arzuaga, argentino que había sido de la Fraternidad de San Pío X, y en asiento trasero el P. Daniel Squetino; casi al mismo tiempo fallece también Mons. Benigno Bravo, quedando como guía del grupo, de manera provisional, el P. José Isabel Robles Badilla.

Atrás había quedado su obra ordenando 17 sacerdotes: 8 mexicanos, 3 norteamericanos, un chileno, un brasileño y 3 argentinos, así como la construcción del Seminario en Hermosillo, Sonora, y la consagración episcopal de los norteamericanos Louis Vezelis, George Musey, Mark Anthony Pivarunas, y de los mexicanos José de Jesús Martínez y Benigno Bravo.

 

Mons. Santiago Corona, conmovido por la inesperada muerte de Mons. Bravo y de Mons. Carmona, de quien tenía grandes esperanzas de que antes de su muerte dejase sucesión con otras nuevas consagraciones en México, al verlas frustradas y viendo que en México ya sólo quedaban él y otro Obispo (Mons. José de Jesús Martínez) como Obispos tradicionalistas, quiso Consagrar al fundador de la Congregación de Religiosos y Religiosas de la Inmaculada Concepción y San Roberto de Malesme, Fray Agustín (Pastor Javier) Miranda Chairez, consagración que llevó a cabo el 23 de Febrero de 1992 en la casa religiosa de esta Congregación, ubicada en la ciudad de Morelia, Michoacán.

Desde el año 1990 el cura modernista de Cocoyoc, municipio de Yautepec, Morelos, Pedro Madera, era muy irreverente y se expresaba mal del Santo Patrono, el Señor de la Expiración. Los fieles se le enfrentaron y nunca le dieron las llaves del templo. Acudieron con el obispo modernista de Cuernavaca, Mons. Luis Reynoso Cervantes, y éste los mandó con el cura modernista de Oaxtepec, quien no los atendió. Entonces buscaron al cura tradicionalista de Atlatlahucan, y comenzaron a ir a Cocoyoc los padres Esteban Lavangini, de Jumiltepec, Pedro Toledo Rosario, de Atlatlahucan, y José Antonio Rodríguez, de San Pablo Atlazalpan, pero ninguna de ellos pudo hacerse cargo en forma definitiva, hasta que en el año 1992 llegó el P. Sixto machaca Fernández, quien estuvo hasta el año 2000, cuando llegó a hacerse cargo el P. Jaime Siordia Portugal.

En ese mismo año de 1992, el Sacerdote cubano José Ramón López Gastón es Consagrado Obispo el 29 de Junio por el Obispo francés Jean Guy Olivares, Marqués de Mamistra. López Gastón Consagra a su vez Obispo al Sacerdote yucateco Héctor de la Cruz Ripoll Puga el 15 de Agosto.

Con la reforma constitucional y legal de 1992, que otorgó personalidad jurídica a las asociaciones religiosas y les permitió tener inmuebles, en 1993 se funda oficialmente la “Sociedad Sacerdotal Trento“, nombrando como Superior General al P. Daniel Armando Pérez Gómez, así como la “Liga Nacional de Católicos Tradicionalistas”, dirigida por el señor Manuel Martínez Calderón, de Acapatzingo, Cuernavaca.

Mons. López Gastón Consagra Obispo al sacerdote yucateco José Franklin Urbina Aznar el 26 de Junio de 1994.

 

El 10 de Junio de 1995 recibe las órdenes menores el seminarista Jaime Siordia Portugal, quien se encuentra estudiando en el Seminario San Pedro, del Instituto Mater Boni Concili, en Turín, Italia. Para septiembre, ingresa como estudiante el mexicano Luis Alberto Madrigal Madrigal.

En octubre de 1995, dentro de la Sociedad Sacerdotal Trento, había 11 sacerdotes, un Seminario Mayor en Hermosillo con 9 seminaristas, y un Seminario Menor en Ciudad Juárez, con 7 seminaristas.

Entre los seminaristas del Seminario Mayor en ese momento se encontraban: Martín Gómez Bravo, Merardo Loya Loya, Dámaso Ruiz Loya, Luis Alfonso Márquez Salcido, Jesús Andrés Ortega, Jaime Preciado Monzón, Adrián Gutiérrez Hernández, etc.

El 18 de octubre de 1996, Mons. Marco Antonio Pivarunas ordena sacerdotes a Merardo Loya Loya y a Dámaso Ruiz Loya.

El 27 de octubre de 1996 Mons. Martínez ordena en Guadalajara a Luis Alberto Madrigal Madrigal, quien se queda como su Vicario.

El 12 de diciembre de 1996, Mons. Martínez ordena a Manuel Odríz Ramírez, Salvador Velásquez Fuentes y Juan Hugo Esquives.

Poco tiempo después ordenaría a Juan Bernardo Hennault.

El 8 de diciembre de 1997 Mons. Pivarunas ordena a Adrián Gutiérrez Hernández.

El 29 de julio de 1998 ordena a Martín Gómez Bravo, con lo que ya eran 15 los sacerdotes de la Sociedad Sacerdotal Trento.

 

El 11 de mayo de 1999, Mons. Pivarunas, asistido de Mons. Daniel Lytle Dolan, consagraron Obispo a Martín Dávila Gándara, quien se establece en Acapulco, Guerrero.

Mons. Dávila ordena en Hermosillo sacerdote a Jaime Preciado Monzón el 30 de Noviembre del 2000, así como subdiáconos a Cosme de Jesús Lozano Tonche y Carlos Alberto Muñoz Caselín.

El 11 de febrero de 1999, Mons. José Franklin Urbina Aznar consagra obispo en Guadalajara al argentino Juan José Squetino Schattenhofer, quien en un principio atiende a la Sociedad San Luis Rey de Francia, en Argentina y Florida, y a la fundación San Vicente Ferrer, con sede en Guadalajara, México, ordenando para la primera a los argentinos Emilio José Fattore el 10 de mayo de 2003 y a Víctor Darío Javier Varela Pérez el 23 de febrero de 2008, ambos en Vedia, Argentina, así como reordenando al P. Ariel Jesús Damín, diocesano pasado a la Tradición.

Aparte de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, y de la Sociedad Sacerdotal Trento, formada con los sobrevivientes de la Unión Católica Trento, en México subsisten otros grupos tradicionalistas que actúan en forma aislada, como el P. Feliciano Chávez Nolazco, de la Iglesia de San Pío V en la Ciudad de México; Mons. Javier Miranda Chairez, de la Congregación Religiosa de la Inmaculada Concepción y San Roberto de Malesme, de Morelia, Michoacán; Mons. Héctor de la Cruz Ripoll Puga y Mons. José Franklin Urbina Aznar, ambos de Mérida, Yucatán; y otros sacerdotes en solitario.

 

 El 16 de Junio del 2001 Mons. Roberto Martínez ordena como Sacerdotes a tres seminaristas del Seminario Nuestra Señora de Guadalupe, de Río Negro, Argentina,del grupo del P. Andrés Morello, en la capilla de la Inmaculada Concepción, de Guadalajara. Ellos son el P. Adán Rodríguez Barbosa, el P. Rigoberto Sánchez Mariscal y el P. Noel Ramírez.

En el 2001 se establecen en Guadalajara, provenientes de este mismo seminario, los Padres Manuel Odríz Ramírez y Salvador Velásquez Fuentes, quienes además atienden a un pequeño grupo tradicionalista de Tecomán, Colima.

El 11 de Mayo del 2002 fallece en Guadalajara el sacerdote argentino Antonio Félix Mathet, quien se separó de la Fraternidad de San Pío X en 1989. Iba a cumplir los 70 años de edad.

El 21 de Septiembre del 2002 Mons. Roberto Martínez en Guadalajara ordena sacerdote al seminarista Alfredo Contreras, del Seminario del P. Morello.

En marzo del 2003 el Juzgado Quinto de Distrito concedió la razón a la Diócesis de Valle de Chalco, encabezada por Mons. Luis Artemio Flores Calzada para que pudiera recuperar el templo de San Pablo Atlazalpan, en un pleito legal iniciado en 1982, sentencia que se cumplimentó hasta el 19 de Agosto del 2004, cuando los católicos modernistas, apoyados por más de 1,500 elementos  de seguridad del Estado de México y del Municipio de Chalco, arrojaron por la fuerza a los católicos tradicionalistas que resguardaban el templo. Ya el 2 de abril anterior habían intentado los modernistas ocupar el templo. Los sacerdotes tradicionalistas eran José Antonio Rodríguez López y Cosme de Jesús Lozano Tonche. El sacerdote modernista era Apolinar Arellano Trejo. El 10 de Julio del 2005, seiscientos tradicionalistas encabezados por Jesús Santana Flores marcharon sobre la autopista México-Puebla e hicieron un plantón a la altura de la caseta, pidiendo al gobernador Arturo Montiel que el templo de San Pablo se convirtiera en Museo, y que les donara un predio y recursos para construir su propio templo.

 

 El 16 de marzo del 2006, el P. José Antonio Rodríguez López es consagrado obispo en una ceremonia privada por Mons. Martínez en su retiro en Zamora, Mich. Como testigos asistieron el P. Luis Armando Argueta Rosal y el P. Juan Bernardo Hennault.

La Sociedad Sacerdotal Trento, del obispo Dávila Gándara, el P. Luis Alberto Madrigal y el P. Jesús Becerra impugnan tal consagración argumentando que Mons. Martínez, debido a su avanzada edad –89 años—está afectado de sus facultades mentales, razón por la que el P. Rodríguez se vió en la necesidad de ser reconsagrado el 25 de abril del 2007 por el obispo eslovaco Oliver Oravec.[1]

[1] Oliver Oravec nació en 1941 en Eslovaquia. Se recibió de dentista. En 1964 ingresó al seminario clandestino, bajo la dictadura comunista. Fue ordenado el 2 de febrero de 1968 en Brno, Checoslovaquia, por Mons. Félix María Davidek, un Obispo de la iglesia clandestina. En 1979 se vió forzado a abandonar su país cuando fue descubierto por las autoridades comunistas. Durante algún tiempo perteneció a la Compañía de Jesús en Roma. Fue enviado a Canadá como párroco de la Iglesia de los Santos Cirilo y Metodio. En Toronto, en 1983, abjuró de la misa de Paulo VI. Trabajó por un tiempo con la SSPX pero se separó de ella cuando se adhirió a la tesis del sedevacantismo. Fue consagrado obispo el 21 de octubre de 1988 en Monroe, Connecticut, por Mons. Robert F. MacKenna.

 

 El 12 de diciembre de 2007, Mons. Louis Vezelis, OFM, de la línea de Mons. Carmona, consagró al episcopado en Zapopan, Jalisco, al P. Luis Alberto Madrigal Madrigal, estableciendo éste último un grupo denominado “Capilla de Cristo Rey”.

Mons. José de Jesús Roberto Martínez y Gutiérrez falleció en Zamora el 10 de mayo de 2008, poco antes de cumplir 91 años de edad.

 


 

 

 


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11 noviembre 2012 7 11 /11 /noviembre /2012 03:50

M.carmonaEn enero de 1977 hubo una reunión de católicos tradicionalistas en Acapulco, para apoyar al P. Carmona y planear nuevas estrategias. Asistió un representante personal de Mons. Lefebvre, el P. Héctor Bolduc, quien ofició Misa en la Parroquia de la Divina Providencia. Asistieron también 6 sacerdotes tradicionalistas, delegados de una decena de pueblos de diferentes estados, y representantes de grupos como el "Círculo de Profesionistas Católicos" y el "Frente Juvenil Guadalupano", así como el Ing. Enrique Salinas, editor del panfleto llamado "Ariete", sin duda el más agresivo contra Paulo VI.

El 30 de Abril de 1977 el Obispo de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, excomulga al P. Moisés Carmona y Rivera, por acusar éste último a Paulo VI de "anticristo, antipapa, impostor, hereje y comunista". Ya había sido suspendido en diciembre del año anterior.

Ya antes, el 30 de enero de 1977, se había constituido oficialmente la Unión Católica Trento.

Durante algún tiempo, los tradicionalistas de la "Unión Católica Trento" y otros más que no estaban agrupados mostraron interés en seguir a Mons. Marcel Lefebvre, pero cuando éste trató de llegar a arreglos con el nuevo pontífice, Juan Pablo II, el 18 de Noviembre de 1978, los tridentinos se separaron y siguieron su camino sosteniendo la “vacancia” de la Sede Apostólica.

En ese año de 1979, el Lic. Salvador Abascal edita la que él consideró su obra máxima: "El Papa nunca ha sido ni será hereje", extenso libro que trata de demostrar la supuesta falsedad de las tesis sedevacantistas. La oposición entre ambos grupos era ya definitiva.

El 14 de Julio de 1979 otro sacerdote de la Unión Católica Trento, el P. Esmeragdo Guerrero Ramírez, se apoderó del templo de San Pedro y San Pablo en el pueblo de San Pablo Atlazalpan, municipio de Chalco, estado de México.

 

En 1980 el P. Moisés Carmona lleva a un sacerdote de la diócesis de Zamora, el P. José de Jesús Roberto Martínez y Gutiérrez, para hacerse cargo del Santuario del Señor del Perdón, ubicado en Igualapa, Guerrero.
Por su parte, desde diciembre de 1978, unos sacerdotes franceses de Mons. Lefebvre acuden a México para predicar unos Ejercicios Espirituales en el Volcán de Colima. Fueron traídos por la familia Nordín, de Guadalajara. Ellos eran el P. Jean-Michel Faure, y el P. Regis Babinet. Logran convencer a 4 jóvenes mexicanos de ir al Seminario, tres de ellos al recién formado en Buenos Aires, Argentina, en marzo de 1979: Guillermo Núñez, Enrique León y Hugo Ruiz Vallejo. Otro más en octubre ingresa a Ecóne: Héctor Gómez González.


Al año siguiente ingresa a Buenos Aires el joven José Antonio Rodríguez López, quien ya había estado en el Seminario que la Fraternidad de San Pío X tenía en El Paso, Texas.
En diciembre de 1979 se repiten los ejercicios espirituales en el Volcán de Colima, a los que asisten 22 jóvenes, de los cuales 12 sentirían la vocación religiosa. Entre ellos estaban: Sergio Ruiz Vallejo, José Carlos Ramírez, Luis Alejandro Jiménez Batista, Alfredo Medina, Enrique León Martínez, Arturo Vargas Meza, José de Jesús Becerra Rodríguez, Rafael Lira Gutiérrez.


En el año de 1979 los fieles de la parroquia de San Miguel Arcángel, en el barrio de Acapatizingo, en Cuernavaca, Morelos, descubren que el cura modernista, Ricardo Ortiz, vivía amancebado con una mujer con la que tenía hijos, y lo expulsan de la parroquia. Entonces buscan un sacerdote tradicionalista para hacerse cargo del templo, y llega el P. Adolfo Zamora Hernández, quien la atendería hasta su muerte en 1988. A la muerte del P. Zamora, llegan los sacerdotes de Mons. Lefebvre a hacerse cargo, los padres Faure, Álvaro Calderón y Juan Carlos Iscara, hasta el año 1991, en que los modernistas, encabezados por el cura Juan Guerrero, los expulsan. Entonces el señor Manuel Martínez Calderón  construye otro templo en el mismo barrio, dedicado a la Divina Providencia, atendida tanto por la Fraternidad de San Pío X como por la Sociedad Trento, hasta que se pelean entre ellos y con los fieles, por lo que durante un tiempo no hay sacerdote, hasta que desde septiembre de 1994 es atendida por el P. Manuel Joya Altamirano.

 

El 6 de Enero de 1981 Mons. Lefebvre ordena a algunos seminaristas formados en su seminario de El Paso, Texas y al día siguiente pasa a México. El 8 de Enero oficia dos Misas en el pueblo de San Lucas Ojitlán, Oaxaca, y se hospeda en el domicilio del señor Roberto Ronquillo, conocido cacique de la región. Monseñor Lefebvre bautiza 120 niños y confirma a 570 fieles. El sacerdote tradicionalista del pueblo era desde 1979 el P. Manuel Esteban Camacho Baruqui, suspendido "a divinis" en enero de 1980. El 9 de Enero oficia Misa en la ciudad de Orizaba, Veracruz, en el domicilio de la Sra. Amparo Pérez Sánchez.

En Ojitlán desde 1975 los tradicionalistas habían acusado a los Misioneros Combonianos de propagar Biblias protestantes. El 24 de octubre de 1976 los tradicionalistas agredieron en el templo a los mencionados religiosos, así como al recién nombrado Arzobispo modernista de Oaxaca, Bartolomé Carrasco Briseño, mientras se celebraba una "misa". El Arzobispo decidió cerrar el templo al culto hasta que no fuera "purificado". A principios de 1977 lo reabrió, y a fines de ese año los tradicionalistas, encabezados por Roberto Ronquillo y por su hijo Pedro, lo recuperan. Desalojados los tradicionalistas por las autoridades políticas en diciembre de 1979, el grupo de Ronquillo volvió a apoderarse del templo en febrero de 1980.

Ante la visita y las actividades de Mons. Lefebvre, el episcopado mexicano guardó silencio, salvo el Obispo modernista auxiliar de Guadalajara, Antonio Sahagún, quien el 9 de enero opinó que las autoridades no debieron haber permitido el ingreso de Lefebvre al país y pidió se le expulsara.

Para ese entonces, la Unión Católica Trento y demás sedevacantistas ya habían marcado su distancia respecto de Mons. Lefebvre.

 

El 17 de Octubre de 1981 los sacerdotes Moisés Carmona Rivera y Adolfo Zamora Hernández[1] fueron consagrados Obispos por Mons. Pierre Martin Ngo Dinh Thuc, en Toulon, Francia. Mons. Zamora moriría en 1988.

El 18 de Junio de 1982, Mons. Carmona consagra Obispos en Acapulco a los sacerdotes Benigno Bravo Valadez, de 75 años, y José de Jesús Roberto Martínez y Gutiérrez, de 65 años de edad.

Entre 1981 y 1985 actuaban los siguientes sacerdotes:
·        Benjamín Campos, SJ, en Guadalajara
·        Adonai Correa Sarabia, SJ, que visitaba diversos grupos, entre ellos, Monterrey
·        Valeriano Ruiz y Ruiz, SJ
·        Cornelio Bayman (holandés), quien estuvo en Puruarán y en Apaseo el Alto
·        Nabor Cárdenas Mejorada, en Puruarán
·        Carlos Marquet, en Orizaba
·        Andrés González
·        Manuel Esteban Camacho Baruqui, en Ojitlán Tlaxiaco, Córdoba y Orizaba
·        Manuel Ojeda, con el P. Carmona, en la sierra de Guerrero
·        Héctor de la Cruz Ripoll Puga, OFM, de Mérida, con el P. Carmona
·        Luis Montes Santos, OP
·        P. Jesús Esteban Lavagnini, en Jumiltepec
·        P. Pedro Toledo Rosario, en Atlatlahucan y otros pueblos de Morelos
·        P. Ortega Rey, OM, español, de 90 años de edad en 1984
·        P. Bernardo Flores, OM, en Tlalnepantla
·        P. Esmeragdo Guerrero Rodríguez, del oratorio de Bolívar # 517
·        P. Carlos Hernández, en Dos Ríos, Orizaba y San Salvador el Seco, Puebla.
·        P. Santiago Corona Gómez, de Apaseo el Alto
·        P. Felipe de Jesús Palacios, OFM, en Santa Isabel Tola, DF
·        P. Maximino Reynares
·        P. Atanasio (Convento de frailes mínimos franciscanos, en Santa Isabel Tola, DF)
·        P. F. García Santos, en Guadalajara
·        P. C. Melo, en Guadalajara
·        P. Rafael Rúa y Álvarez, en Orizaba

[1] Nacido en 1910, ingresó a la orden de la Merced. Desde 1966 vivió apartado, y el 25 de julio de 1978 renunció públicamente a la Orden y a la Arquidiócesis de México. Desde marzo de 1975 celebraba en Atlatlahucan. Falleció en 1988.

 

Monseñor José de Jesús Martínez se estableció en Guadalajara, Jalisco, primero hasta 1991 en una capilla ubicada en el número 428 de la calle 8 de Julio, y a partir de 1991 construyendo la Iglesia de la Inmaculada Concepción de María, en la calle Miguel Blanco número 1587.

Apoyado en un principio por el grupo conocido como los "Tecos" de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), éstos le retiraron su apoyo en 1991, luego de que Mons. Martínez viajó a Argentina a ordenar a dos seminaristas seguidores del P. Andrés Morello: José Álvaro Reyes Cabrera y Sixto Machaca Fernández.

Durante el año de 1984 tiene lugar una división entre los obipos sedevacantistas mexicanos: por un lado, los obispos Benigno Bravo y Moisés Carmona, con sede en Acapulco; por el otro, Adolfo Zamora y Roberto Martínez, con sede en Atlatlahucan. Ambos grupos se acusan recíprocamente de sectarios, projudíos y de constituir una masonería disfrazada de tradicionalista, en sendos desplegados publicados en los periódicos de la Ciudad de México.

En septiembre de 1984 se funda la casa autónoma de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X en Zapotiltic, Jalisco, y el 15 de Agosto de 1985 se erige el Distrito de México y América Central.

El 10 de septiembre de 1986 Mons. Moisés Carmona, de la Unión Católica Trento, funda el primer Seminario Tradicionalista de México, en Hermosillo, Sonora, con 6 seminaristas: Eduardo Mariscal, Enrique López Vázquez, José Isabel Robles Badilla, Martín Dávila Gándara, David Contreras y Daniel Armando Pérez Gómez. Como autor de los planes educativos quedó el fraile benedictino Juan de Dios Macháin.

En febrero de 1987 Mons. Carmona ordena sacerdote a Juan de Dios Macháin, ex benedictino en Brujas, Bélgica.

En junio de 1987 ordena sacerdotes a Gerardo Solís y a Alfredo Adame, a quienes él mismo había formado.

Un mes después ordena sacerdote a José Isabel Robles Badilla.

En junio de 1989 hace lo mismo con Martín Dávila Gándara y con David Contreras.


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9 noviembre 2012 5 09 /11 /noviembre /2012 01:18

mexico y tradicion
A raíz del Concilio Vaticano II (1963-1965) numerosos clérigos y miembros de la Jerarquía Católica comenzaron, primero a permitir y luego a cometer, innumerables irregularidades, tanto teológicas como litúrgicas, amparándose en los textos emanados de dicho Concilio, tratando de encontrar el fundamento de sus desviaciones sustentados en los documentos “pastorales” emanados de dicho Concilio.
Por tal motivo, diversos sectores de fieles católicos y algunos religiosos aislados comenzaron a agruparse para la defensa de la Fe Católica Tradicional.

Algunos de los documentos emanados del Concilio no decían cosas malas, pero cuando menos, al ser imprecisos y poco claros, dejaron la puerta abierta para que afloraran todas las herejías posibles en contra de la Religión. Lomás pasmoso era el silencio o la debilidad de los Obispos para condenar la ofensiva progresista de corte marxista y neomodernista que atacaba a la Iglesia.
Entre los principales errores, se comenzó a:

1) Permitir el uso de la lengua vulgar en los oficios divinos
2) Permitir la utilización de música profana y moderna en los oficios divinos
3) Permitir comulgar de pié y recibir la Sagrada Forma en la mano
4) Utilizar la absolución plenaria
5) Ignorar el sacramento de la Reconciliación
6) Difundir la falsa idea de que la Iglesia había vivido en el error y necesitaba adaptarse al mundo moderno
7) Difundir la falsa idea de que la Iglesia no colaboraba para la mejora material de la sociedad
8) Difundir la falsa idea de que los Sacerdotes y Obispos debían ser "agentes de cambio social"
9) Difundir la falsa idea de que la autoridad jurisdiccional de la Iglesia recaía en las "Conferencias Episcopales", despojando así a los Obispos de su Jurisdicción
10) Difundir la falsa idea de que Dios, en su infinito amor al hombre, no lo castiga por sus pecados
11) Enredar todo con un lenguaje sociológico, distorsionando las definiciones claras y precisas del Magisterio de la Iglesia.


En Octubre de 1967 aparece el primer número de "La Hoja de Combate", publicación fundada por el Lic. Salvador Abascal Infante, ex fundador y tercer Jefe Nacional de la Unión Nacional Sinarquista, y en ese entonces Director General de la Editorial Jus, propiedad de los prominentes panistas Manuel Gómez Morín y Juan Landerreche Obregón.

En el equipo de colaboradores estaban, entre otros, Celerino Salmerón Hernández, Salvador Borrego Escalante, Antonio Rius Facius y Gloria Riestra Wolff.
Atacaban principalmente el foco marxista de Cuernavaca, encabezado por el Obispo Sergio Méndez Arceo (1907-1992), el religioso francés Lemmercier, y el exsacerdote checoslovaco, Iván Illich. También formaban parte de este núcleo progresista el Ing. José Alvarez Icaza, director del membrete llamado "Centro Nacional de Documentación" (CENCOS), el Profr. Alejandro Avilés Izunza, exdirector del órgano oficial panista, la revista "La Nación", y el periodista Rafael Moya García, integrante también del Partido Acción Nacional.
Un poco antes, el sacerdote jesuita Dr. Joaquín Sáenz y Arriaga publicó en 1966 un breve libro llamado "Con Cristo o Contra Cristo", avalado por el Obispo de Hermosillo, Mons. Juan María Navarrete Guerrero (1886-1982), en el que daba a conocer las maniobras de presión que grupos judíos de poder ejercieron durante el Concilio Vaticano II, y que mucho molestó al Arzobispo de México, Miguel Darío Miranda y Gómez.
En 1967 el P. Sáenz Arriaga publica “Cuernavaca y el progresismo religioso”, en donde además de seguir atacando por comunista al Obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, respecto del Concilio Vaticano II afirmó: “En primer lugar, los ‘expertos’ sentaron a la Iglesia en el banco de los acusados, para echarle en cara sus errores pasados. En segundo lugar, se quiso revisar toda la teología y todos los dogmas. En tercer lugar, se quiso acomodar la Iglesia al mundo moderno, a ese mundo impío y corrompido; y, finalmente, se proyectó la modificación estructural de la Curia Romana y del Derecho Canónico”. El libro fue prologado por el cura de Orizaba, Rafael Rúa y Álvarez.
Por esas fechas, algunas personas hablaban de que ante las herejías del Concilio Vaticano II, la Sede de Pedro probablemente estaba ocupada por un falso Papa, un impostor, o de plano Paulo VI, Juan Bautista Montini, estaba prisionero o incluso hasta drogado, y era manejado por una mafia de judíos, masones y comunistas.
Entre los promotores de estas ideas estaban Mons. Pierre Martin Nguyen Thuc, vietnamita; el P. Noel Barbará, francés; el P. Joaquín Sáenz Arriaga, mexicano; el Dr. Eberhardt Heller, alemán; el Dr. Carlos A. Disandro, argentino; y el brasileño Dr. Homero de Oliveira Johas.
El laico norteamericano Francis Schuckardt propuso en 1968 que la sede estaba vacante, secundado por Daniel Q. Brown. En 1970 un laico japonés, Yukio Remoto, creó el grupo “Seibo No Mikuni”.
Por su parte, el monje dominico francés Gerard des Lauriers desarrolló la tesis del “Papa material” en contraposición del “Papa formal”, también conocida como “sedeprivasionista”, en la que afirmaba que Paulo VI “formalmente” ocupaba la Sede Apostólica, pero “materialmente no era Papa por haber caído en la herejía”. Decían que por le menos desde diciembre de 1965, cuando concluyó el Concilio Vaticano II, el magisterio de la Iglesia no era seguro.
En el año de 1968 el vaticano publica el nuevo ritual de los sacramentos, cambiando sobre todo el relativo a la ordenación de presbíteros y el de consagración de obispos.
En abril de 1969 el Papa Paulo VI expide el Nuevo Ritual de la Misa que sustituiría al antiguo Misal Romano, fijado por el Santo Concilio Ecuménico de Trento y por el Papa San Pío V en su Bula "Quo Primum Tempore" de 1570. El nuevo ritual había sido confeccionado por una Comisión de 6 pastores protestantes, invitados por la Santa Sede para tal efecto, y suprimía los principios teológicos fundamentales sobre el Santo Sacrificio de la Misa, supuestamente para lograr "la unión con las demás Iglesias cristianas".
Dicho Misal entró en vigor obligatoriamente el 30 de Noviembre de ese mismo año, a pesar de los minuciosos estudios teológicos de los cardenales Alfredo Ottaviani y Antonio Bacci, y de las súplicas de miles de fieles católicos al Papa para pedirle que conservara la Misa Tradicional, llamada "de San Pío V", cuestiones que fueron ignoradas prepotentemente por Roma.
En ese mismo año de 1969 apareció el libro del P. Sáenz Arriaga titulado "La nueva misa no es ya una Misa Católica", y al año siguiente apareció "El Magisterio de la Iglesia y la nueva misa".
Sin embargo, es hasta agosto de 1971 cuando la situación explota definitivamente. En un voluminoso libro, el P. Sáenz afirma que la Iglesia Católica surgida a raíz del último concilio, con sus nuevos dogmas y nueva misa, no es ya la Iglesia Católica fundada por Cristo, sino que, como se titula el libro, se trata de "la nueva iglesia montiniana", refiriéndose al Papa Paulo VI, cuyo nombre era Juan Bautista Montini, acusándolo incluso de ser un judío encubierto.
El Arzobispo de México, Mons. Miguel Darío Miranda y Gómez lo excomulga indebidamente mediante decreto de fecha 20 de diciembre, y al año siguiente, en enero de 1972, el P. Sáenz publica otro libro: "Cisma o Fe. ¿Por qué me excomulgaron?".
En esta época se produce una división entre los católicos conservadores que se oponían al progresismo marxista. Por un lado, Abascal y quienes aún inconformes con los cambios habidos, respaldan al Papa Paulo VI por disciplina. Aquí estuvieron también Salmerón, Borrego, Rigoberto López Valdivia y otros. Por el otro lado, estaban quienes desconocen a Paulo VI como Papa y lo acusan incluso de judío y de antipapa. Aquí estuvieron Rius Facius, Gloria Riestra, Anacleto González Flores Guerrero, René Capistrán Garza y el periodista Manuel Magaña Contreras. Fundan la "Unión Católica Trento" y editan la revista "Trento" para difundir sus ideas.
El 18 de Mayo de 1972 aparece el primer número del panfleto "El enano del tapanco", bajo la dirección de J. Encarnación Díaz, haciendo eco también de estas ideas contrarias al Papa Montini.
El 1° de octubre de 1972 aparece el primer número de la revista Trento, con un desplegado a favor del P. Sáenz, firmado por el Lic. Oscar Méndez Casanueva, y dirigida por el P. Moisés Carmona, de Acapulco.[1]
En 1973 aparece un libro que va marcar el punto de referencia de esta completa división en el bando conservador del catolicismo mexicano. Era del Dr. Saénz Arriaga y se llamaba "Sede Vacante", prologado por René Capistrán Garza. En éste afirmaba que por su labor destructora contra la Iglesia, Paulo VI no era auténtico Papa y que la Sede Apostólica se encontraba vacante, en espera de un auténtico sucesor de Pedro que mantuviera incólume el depósito de la Ferecibido de sus antecesores legítimos.

El P. Sáenz fue secundado por el P. Moisés Carmona y Rivera, por el P. Adolfo Zamora Hernández; así como por el norteamericano P. Francis E. Fenton.
En ese mismo año, Salvador Abascal publica el libro "Contra Herejes y Cismáticos" en donde afirma claramente que su lucha es lo mismo contra progresistas marxistas que contra "pseudotradicionalistas" que atacan a la Iglesia atacando su roca fundamental que es el Papa.
El 11 de Julio de ese año, una docena de jóvenes, presuntamente instigados por el Ing. Anacleto González Flores Guerrero, apedrean la casa de Salvador Abascal, ubicada en el barrio de Tacubaya, en el Distrito Federal. Poco después le envían a su domicilio un folleto acusándolo de "judío, papólatra y mercenario". Para dar respuesta a este ataque, Abascal publica en Diciembre siguiente el libro "En legítima defensa y más en Defensa del Papado", tratando de desvirtuar los ataques de que es objeto, donde reconoce que su apellido Abascal es de origen judío, derivado de la palabra “abashol”.

[1] Esta revista fue dirigida hasta 1973 por Abelardo Rodríguez; Sergio Ramírez de Arellano hasta abril de 1974; Luis Castellanos hasta febrero de 1975; Jesús Cruz Baños hasta el último número, correspondiente a mayo-junio de 1982
Para entonces, el Arzobispo francés Marcel Lefebvre había fundado su Seminario en Ecóne, Suiza, y enseñaba a los seminaristas la Teología,la Filosofía y la Misa Tradicionales de la Iglesia, despertando con esta actitud las simpatías de un sector de los católicos que se oponían al modernismo y al progresismo.
René Capistrán Garza muere en Septiembre de 1974. Nacido en Tampico en 1898, líder de la cristiada, regresó del destierro en 1937. En 1949 comenzó a apoyar las medidas anticomunistas del gobierno mexicano. A partir de 1971 participaba activamente de la mano del P. Sáenz Arriaga.
El P. Sáenz Arriaga[1] fallece el 28 de Abril de 1976, quedando entonces como dirigente del grupo sedevacantista el P. Moisés Carmona y Rivera, de Acapulco, Gro., párroco de la Iglesiade la Divina Providencia, en el barrio de Dominguillo. Entre los amigos con los que se relacionó el P. Sáenz, estuvieron: Anacleto González Flores Guerrero; René Capistrán Garza; Vicente Leaño y Luis Garibay, de la U.A.G.; Raymundo Guerrero Rodríguez y Rafael Rodríguez López, de la FEMACO; Carlos Cuesta Gallardo, fundador de la U.A.G.; y, Gloria Riestra Wolff, de Tampico.
El 18 de Abril de 1976 la Conferencia EpiscopalMexicana publica la exhortación pastoral titulada "Fidelidad a la Iglesia", afirmando que las normas y el espíritu del Concilio Vaticano II habían sido "generosamente aceptadas" por los católicos mexicanos, al mismo tiempo que atacaba las posiciones integristas como una desviación de la "genuina fidelidad a la Iglesia".
El 29 de Junio de ese año, Mons. Lefebvre, acompañado de Mons. Francois Ducaud-Bourguet ordena en Ecóne a 12 sacerdotes formados en su Seminario, y el 23 de Julio es sancionado con la "suspensión a divinis".
El 6 de agosto de 1976 el sacerdote tradicionalista francés Michel André, colaborador de Mons. Lefebvre, ofició Misa en la Iglesia del pueblo de Atlatlahucan, un Convento Agustino del Siglo XVI, en el estado de Morelos. Este hecho fue aprovechado por el sacerdote del pueblo de Jumiltepec, Esteban Lavagnini[2], quien comenzó a ir a Atlatlahucan, hasta apoderarse del templo con algunos seguidores.[3]
A la muerte de Lavagnini en julio de 1995, la comunidad tradicionalista de Jumiltepec se dividió entre los que siguieron al P. Sixto Machaca Fernández, peruano, y los que buscaron al P. Pedro Toledo Rosario, antiguo sacerdote tradicionalista de la zona.

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[1] El P. Sáenz había nacido en Morelia el 12 de octubre de 1899, dentro de una familia de hacendados que perdió gran parte de sus bienes durante la Revolución. A los 15 años viajó a España para ingresar a la Compañía de Jesús, la que dejaría en 1952 sin renunciar al sacerdocio. Fue ordenado sacerdote en 1930. Se incardinó a la Arquidiócesis de México en 1958.
[2] Jesús Esteban Lavagnini nació en la ciudad de México el 12 de agosto de 1921, de padres italianos. Estudió en el Seminario de Cuernavaca y fue ordenado sacerdote. Ejerció su ministerio en Tetela del Volcán y Ocuituco. El 1° de agosto de 1954 fue nombrado primer párroco de Jumiltepec. Falleció el 5 de julio de 1995 en la ciudad de México.
[3] Sin embargo, en los archivos parroquiales de Atlatlahucan, aparece que desde el mes de marzo de 1975 ya oficiaban ahí el P. Esteban Lavagnini y el P. Adolfo Zamora Hernández.

 

tomado de http://elintegristamejicano.blogspot.mx

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Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Crisis de la Iglesia
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