Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Presentación

442px-Emblem of the Papacy SE svgBienvenido a este blog de actualidad religiosa,de filosofía, de combate de la Verdad contra la secta modernista del "Concilio Vaticano II", de honor, amor y fidelidad al Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica, y de discusión sobre la actualidad de Méjico.
   Este blog pretende también reunir las direcciones de los centros de Misa y de sacerdotes NON UNA CUM, celebrando el Santo Sacrificio en total desunión a "Benedicto XVI" en México.

   No reconocemos, pues, la legitimidad de la autoridad de los "Papas del Concilio" Vaticano II. Estamos ciertos de que solamente esta posición, también llamada sedevacantismo, es la posición teológica que responde perfectamente a la situación actual de la Autoridad en la Iglesia, en particular detallada por la Tesis de Cassiciacum.

   Le invitamos a leer nuestro blog detalladamente. Permítanos presertarle nuestra postura teológica.

   Sea a la mayor gloria de Dios: 


El equipo de México y Tradición

Archivos

29 octubre 2012 1 29 /10 /octubre /2012 05:48

Estimados lectores:

 

Debido a la relevancia de los acontecimientos suscitados en el seno de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, nos permitimos anexarles dos documentos para su conocimiento.

 

Podemos así pues constatar que dada la posición ambigua de dicha Fraternidad con relación a la iglesia conciliar, la división sea la consecuencia lógica e inmediata.

 

El Equipo de México y Tradición.


 

http://4.bp.blogspot.com/-jLBUOIWqSQk/UI10YyesmRI/AAAAAAAABJ0/L2QSGvONQU4/s1600/Mons.+Williamson3.jpg

 

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad San Pío X

(24 de octubre 2012)

Monseñor  Richard Williamson, habiéndose distanciado de la dirección y del gobierno de la FSSPX desde hace varios años, y negándose a manifestar el respeto y la obediencia debidos a sus superiores legítimos, fue declarado excluido de la FSSPX por decisión del Superior General y del Consejo, el 4 de octubre de 2012. Un último plazo le había sido concedido para conformarse a lo dispuesto, al término del cual anunció la difusión de una “carta abierta” pidiendo al Superior General que renunciara.
Esta dolorosa decisión se hizo necesaria en atención al bien común de la Fraternidad San Pío X y de su buen gobierno, de conformidad con lo que Mons. Lefebvre denunciaba: “Es la destrucción de la autoridad. ¿Cómo puede ejercerse la autoridad si es necesario que ella pida a todos los miembros que participen en el ejercicio de la autoridad?” (Ecône, 29 de octubre de 1987)
Dado en Menzingen, a 24 del mes de octubre de 2012

 


 

 


Carta de Monseñor Williamson a Mons. Fellay


Londres, 19 octubre 2012.

Excelencia :

Gracias por su carta del 4 de octubre en donde usted me comunica de parte suya, del Consejo General y del Capítulo General, su “constatación”, “declaración” y “decisión” de que ya no soy miembro de la Fraternidad San Pio X. Las razones que usted da para su decisión de expulsar a su servidor serían las siguientes: el ha continuado la publicación de sus “Comentarios Eleison”; el ha atacado a las autoridades de la Fraternidad; ha hecho un apostolado independiente, él ha causado confusión entre los fieles; él ha apoyado a los sacerdotes rebeldes; el ha desobedecido de manera formal, obstinada y “pertinaz”; él se ha separado de la Fraternidad; él no se somete a ninguna autoridad. ¿Todas estas razones no se pueden resumir en la desobediencia? Sin duda, en el curso de los doce últimos años, su servidor ha tenido palabras y acciones que han sido, delante de Dios, inapropiadas y excesivas, pero creo que le sería suficiente que se los señalaran en particular para poder excusarse, según la verdad y la justicia. Pero sin duda nosotros estamos de acuerdo de que el problema esencial no se sitúa en los detalles, que se resumen en una palabra: la desobediencia.

Entonces, por principio notemos cuántas órdenes mas o menos desagradables del Superior General, su servidor ha obedecido sin falta.

En el 2003, él ha dejado un importante apostolado en los Estados Unidos para ir a Argentina. En el 2009, el dejó su cargo de director del seminario y dejó la Argentina para enmohecerse en una buhardilla en Londres, sin palabra ni ministerio episcopal, porque estaba prohibido. No le quedaba virtualmente mas que el ministerio de los “Comentarios Eleison” cuya negativa a suspenderlos constituye la mayoría de esta “desobediencia” que se le reprocha. Y desde 2009, a los Superiores de la Fraternidad se les ha permitido desacreditarlo e injuriarlo tanto como quisieran, y en todo el mundo han alentado a todo miembro de la Fraternidad que deseara hacerlo también.

Vuestro servidor ha reaccionado muy poco, prefiriendo el silencio a las confrontaciones escandalosas. Podríamos decir igualmente que se obstinó en no desobedecer. Pero pasemos, porque el verdadero problema no está allí.

Entonces, el verdadero problema ¿dónde se sitúa? Para responder, que se le permita al acusado de hacer un vistazo rápido a la historia de la Fraternidad de la cual quieren separarle.

En efecto, el problema central viene de lejos.

CATOLICISMO Y LIBERALISMO

A partir de la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII, en muchos de los estados anteriormente cristianos, se comenzó a establecer un nuevo orden mundial, concebido por los enemigos de la Iglesia para expulsar a Dios de su creación. Se comenzó reemplazando el Antiguo Régimen, o el Trono que sostenía el Altar, por la separación de la Iglesia y el Estado. Resultó una estructura de la sociedad que es radicalmente nueva y difícil para la Iglesia, porque el Estado, a partir de entonces ateo, terminará por oponerse con todas sus fuerzas a la religión de Dios.

En efecto, los masones quieren reemplazar el verdadero culto de Dios por el culto de la libertad del cual el Estado neutro en religión no es mas que un instrumento.

Así comienza en los tiempos modernos una guerra implacable entre la religión de Dios, defendida por la Iglesia Católica, y la nueva religión del hombre, liberado de Dios y liberal. Estas dos religiones son tan irreconciliables como Dios y el demonio.

Hay que escoger entre el catolicismo y el liberalismo.

Pero el hombre no quiere tener que elegir entre el oro y el moro. Quiere tener los dos. En el rastro de la Revolución, encontramos a Felicité de Lamennais que inventó el catolicismo liberal, y a partir de ese momento, la conciliación de lo irreconciliable se convierte en moneda corriente en el interior de la Iglesia.

Durante 120 años, la misericordia de Dios dio a su Iglesia una serie de papas, de Gregorio XVI a Pio XII, quienes en su mayoría vieron claro y se mantuvieron firmes, pero un número de fieles siempre creciente se inclinaban hacia la independencia en relación a Dios y hacia los placeres materiales a los que el catolicismo liberal les facilita grandemente el acceso. Una corrupción progresiva llegó a los obispos y sacerdotes, y entonces Dios terminó por permitirles escoger el género de papas que ellos prefirieron, a saber, los que parecen ser católicos pero que en realidad son liberales, que hablan a la derecha pero actúan a la izquierda, que se caracterizan entonces por la contradicción, la ambigüedad, la dialéctica hegeliana, y en breve, la mentira.

Esta es la Neo-Iglesia del Vaticano II.

No podía ser de otra manera.

No es mas que un sueño el que se pueda reconciliar realidades que son irreconciliables.

Pero Dios –palabra de San Agustín- no abandona a las almas que no quieren abandonarlo, y entonces El viene en la ayuda del pequeño resto de almas católicas que no quieren seguir la apostasía fofa del Vaticano II. El suscita un arzobispo que resistirá a la traición de los prelados conciliares. Respetando la realidad, no buscando conciliar lo irreconciliables, negándose a soñar, este arzobispo habla con una claridad, coherencia y verdad que hace que las ovejas reconozcan la voz del divino Maestro. La Fraternidad sacerdotal que el funda para hacer verdaderos sacerdotes católicos comienza a pequeña escala, pero rechazando resueltamente los errores conciliares y su fundamento en el catolicismo liberal, atrae a los verdaderos católicos del mundo entero y ella constituye la espina dorsal de todo un movimiento en la Iglesia que le llamarán el Tradicionalismo.

Pero este movimiento es insoportable a los hombres de la neo-Iglesia que quieren reemplazar el catolicismo por el catolicismo liberal.

Ayudados por los medios de comunicación y los gobiernos, ellos hicieron todo para desacreditar, deshonrar y desterrar al valiente arzobispo. En 1976, Paulo VI lo suspendió a Divinis, en 1988, Juan Pablo II lo “excomulgó”. Este arzobispo exasperaba soberanamente a los papas conciliares, porque su voz de verdad arruinaba efectivamente su sarta de mentiras y pone en peligro su traición. Y bajo su persecución, y también de su “excomunión”, él se mantiene firme y con él muchos de los sacerdotes de su Fraternidad.

Esta fidelidad a la verdad obtiene de Dios para la Fraternidad doce años de paz interior y de prosperidad exterior. En 1991, el gran arzobispo muere, pero todavía durante nueve años, su obra continúa en la fidelidad a los principios antiliberales sobre los cuales él la construyó.

Entonces ¿qué harán los romanos conciliares para superar esta resistencia? Ellos cambiarán el palo por la zanahoria.

DESDE EL 2000, LA FRATERNIDAD HA CAMBIADO DE DIRECCION.

En el año 2000, una gran peregrinación de la Fraternidad para el Año del Jubileo, muestra en las basílicas y las calles de Roma, la piedad y el poder de la Fraternidad. Los romanos se impresionan a pesar de ellos. Un cardenal invita a los obispos a un desayuno suntuoso a su casa, invitación aceptada por tres de ellos. Inmediatamente después de este desayuno aparentemente fraternal, los contactos con Roma y la Fraternidad que se habían enfriado bastante después de doce años, se retoman y con ellos empieza la poderosa seducción por los botones escarlatas, por así decirlo, y los pisos de mármol.

Los contactos se encienden tan rápidamente que para el fin de año muchos sacerdotes y fieles de la Tradición clamaban por una conciliación entre la Tradición católica y el Concilio liberal. Esta conciliación no tiene éxito por el momente, pero el lenguaje del Cuartel General de la Fraternidad en Menzingen empieza a cambier, y en los doce años por venir se mostrará cada vez menos hostil a Roma y más acogedor hacia las autoridades de la Iglesia conciliar, hacia los medios y su mundo.

Y, a medida que la conciliación de los irreconciliables se prepara en la cabeza de la Fraternidad, en su cuerpo de sacerdotes y laicos la actitud deviene poco a poco más benigna hacia los papas y la Iglesia conciliares, hacia todo lo que es mundano y liberal. Después de todo, el mundo moderno que nos rodea, ¿es tan malo como han querido hacernos creer?

Este avance del liberalismo en el interior de la Fraternidad, percibido por una minoría de sacerdotes y de fieles pero aparentemente imperceptible para la gran mayoría, se descubrió a muchos en la primavera de este año cuando, luego del fracaso de las discusiones doctrinales en la primavera del 2011, la política católica de “no al acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal” se convirtió, de un día para otro, en la política liberal de “No al acuerdo doctrinal, luego, acuerdo práctico”. Y a mediados de abril el Superior General le ofreció a Roma, como base de un acuerdo práctico, un texto ambiguo, abiertamente favorable a esta “hermenéutica de la continuidad” que es la receta bien amada de Benedicto XVI para conciliar, precisamente, el Concilio con la Tradición! “Es necesario un nuevo pensamiento” dirá el Superior General a mediados de mayo a los sacerdotes del distrito de Austria de la Fraternidad. Dicho de otro modo, el jefe de la Fraternidad fundada en 1970 para resistir a las novedades del Concilio, propone conciliarla con el Concilio.

Hoy en día, ella es conciliante.

Mañana deberá hacerse plenamente conciliar !

Apenas puede creerse que la fundación de Monseñor Lefebvre haya sido conducida a poner entre paréntesis los principios sobre los cuales él la fundó, pero ese es el poder de seducción de las fantasías de nuestro mundo sin Dios, modernista y liberal.

No obstante, la realidad no se deja doblar por las fantasías, y forma parte de la realidad que no se puedan deshacer los principios de un fundador sin deshacer su fundación. Un fundador tiene las gracias particulares que ninguno de sus sucesores tiene. Como escribió el Padre Pio cuando los superiores de su Congregación se pusieron a “renovarla” según el nuevo pensamiento del Concilio apenas terminado:

“¿Qué hacen ustedes del Fundador?”. El Superior General, el Consejo General y el Capítulo General de la FSSPX han querido retener como mascota a Monseñor Lefebvre, de todas maneras ellos tienen un nuevo pensamiento que pasa de lado a las razones gravísimas por las cuales él fundó la Fraternidad. Ellos la llevan a su ruina por una traición por lo menos objetiva, completamente paralela a la del Vaticano II. Pero seamos justos y no exageremos. Desde el principio de ésta lenta caída de la Fraternidad, siempre hubo sacerdotes y fieles que vieron claro y que hicieron lo que pudieron para resistir. En la primavera de este año, esta resistencia tomó una cierta consistencia y amplitud, de suerte que el Capítulo General del mes de julio puso cuando menos un obstáculo al camino del ralliement. ¿Pero éste obstáculo lo hará? Se puede temer que no. Delante de unos cuarenta sacerdotes de la Fraternidad reunidos en retiro sacerdotal en Ecône en el mes de septiembre, el Superior General, refiriéndose a la política romana confesó: “Me equivoqué” ¿De quién es la culpa? “Los romanos me engañaron”. Igualmente, de esta grave crisis de primavera, resultó “una gran desconfianza en la Fraternidad”, dijo él, que habría que “reparar con los hechos y no solamente con palabras”, pero ¿de quén es la culpa? Hasta ahora, sus acciones desde el mes de septiembre, comprendiendo esta carta del 4 de octubre, indican que la toma en contra de los sacerdotes y laicos que no han tenido confianza en él, su jefe. Después del Capítulo, como antes, parece que no soporta ninguna oposición a su política conciliadora y conciliar.

LA TRADICION CATOLICA Y EL VATICANO II SON IRRECONCILIABLES.

Y he aquí la razón por la cual el Superior General a dado varias veces la orden formal de cerrar los « Comentarios Eleison ». En efecto, este “comentario” ha criticado en repetidas ocasiones la política conciliadora hacia Roma por parte de las autoridades de la Fraternidad, y por ese comentario los ha atacado implícitamente. Pero, si en esta crítica y estos ataques ha habido faltas a la norma de respeto a su oficio o a sus personas, le pido con mucho gusto perdón a quien se lo deba, pero creo que es suficiente recorrer los números concernientes de los “Comentarios” para constatar que la crítica y los ataques han permanecido normalmente impersonales, porque va mucho más allá que solamente de personas.

En cuanto al gran problema que sobrepasa con creces las personas, consideremos la gran confusión que reina actualmente en la Iglesia y en el mundo, y que pone en peligro la salvación eterna de un sinnúmero de almas. ¿No es el deber de un obispo identificar las verdaderas raíces de esta confusión y denunciarlas en público?

¿Cuántos obispos en todo el mundo ven claro como Monseñor Lefebvre lo hacía, y dan una enseñanza que corresponde a esta claridad? ¿Cuántos de entre ellos enseñan todavía la doctrina católica tal cual?

¿No son muy pocos ? Entonces ¿Es éste el momento de buscar el reducir al silencio a un obispo que lo hace, como lo prueban el número de almas que reciben el “Comentario” como una tabla de salvación? ¿Y cómo otro obispo en particular puede querer cerrarlos, él que admitió frente a sus sacerdotes que sobre las mismas grandes cuestiones se dejó embaucar, y eso durante largos años?

Igualmente, si el obispo refractario se ha dado en efecto –por primera vez en casi cuatro años- un apostolado independiente, ¿cómo le pueden reprochar haber aceptado una invitación, independiente de la Fraternidad, para confirmar y para predicar una palabra de verdad? ¿No es la función de un obispo? Su palabra en Brasil no fueron de “confusión” sino para aquellos que siguen el error reconocido y mas arriba evocado.

Y si parece que después de años se separa de la Fraternidad, es justo, pero se separa de la Fraternidad conciliadora y no de aquella fundada por Monseñor Lefebvre. Y si parece que se muestra insumiso a todo ejercicio de autoridad de parte de los jefes de la Fraternidad, es también justo, pero solamente por las órdenes que van al encuentro de los objetivos por los cuales ella ha sido fundada. De hecho, ¿a qué otras órdenes fuera de la de cerrar los “Comentarios” puede afirmarse que ha sido culpable de una desobediencia “formal, obstinada y pertinaz”? ¿Hay alguna otra? La desobediencia de Monseñor Lefebvre, no fue sino para los actos de autoridad de los jefes de la Iglesia que eran capaces de destruir la Iglesia, su desobediencia era más aparente que real. Igualmente, la “desobediencia” de aquél que no ha querido cerrar los “Comentarios” es más aparente que real.

Porque la historia se repite, y el diablo siempre regresa a la carga. Igual que ayer cuando el Concilio conciliar la Iglesia Católica con el mundo moderno, así hoy se diría que Benedicto XVI y el Superior General quieren, los dos, conciliar a la Tradición católica con el Concilio; así mañana, si Dios no interviene de aquí a entonces, los jefes de la Resistencia católica buscarán reconciliarla con la Tradición ya conciliar.

¡ES MONSEÑOR FELLAY QUIEN DEBE RENUNCIAR !

En breve, Señor Superior General, usted puede ahora proceder a expulsarme, porque mis argumentos seguramente no lo persuadirán, pero esta expulsión será más aparente que real. Yo soy miembro de la Fraternidad de Monseñor Lefebvre por mi compromiso a perpetuidad. Yo soy uno de sus sacerdotes desde hace 36 años. Yo soy uno de sus obispos, como usted, después de casi un cuarto de siglo. Esto no se puede tachar por un trazo de bolígrafo, y por lo tanto, me quedo como miembro de la Fraternidad, en espera.

Si usted hubiera sido fiel a su herencia y yo hubiera sido notablemente infiel, yo reconocería gustosamente su derecho a expulsarme.

Siendo las cosas como son, espero no faltar al respeto hacia su oficio si le sugiero que por la gloria de Dios, por la salvación de las almas, por la paz interior de la Fraternidad, y por su propia salvación eterna, usted haría mejor renunciando como Superior General que expulsándome a mí. Que Dios le de la gracia, la luz y las fuerzas necesarias para cumplir con tal acto insigne de humildad y de devoción al bien común de todos.

Como frecuentemente he terminado las cartas que le he dirigido desde hace años,

Dominus tecum,

+ Richard WILLIAMSON.

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
25 octubre 2012 4 25 /10 /octubre /2012 03:45

Estimados lectores:

 

001_OrdinationDNS.jpg

Queremos compartir con ustedes la alegría de la Ordenación Sacerdotal del Padre Nathanaël Steenbergen (29 de septiembre de 2012) en el Instituto Mater Boni Consilii (Verrua, Italia)


a 441


Además de contar con la presencia de su Excelencia Mons. Stuyver quien ordenó al nuevo sacerdote, y los miembros del IMBC, de la misma manera, honraron con su presencia, Su Excelencia Mons. Sanborn (USA), el Padre Joseph Selway (USA), el padre Xavier Grossin (Bretaña, Francia), el Padre Joseph-Marie Mercier (Franco Condado, Francia), el Padre  Floriano Abrahamowicz (Italia).

 

a 460

Foto de familia

 

Un nuevo sacerdote para la Iglesia y para la Eternidad.

 

Para ver todo el reportaje fotográfico haga click aquí.

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
14 octubre 2012 7 14 /10 /octubre /2012 20:26

Estimados lectores:

 

he aquí un artículo interesante sobre el nacimiento de América sacado del blog Halcones de la Historia. Conocer nuestro pasado es comprender nuestro presente. Dios bendiga nuestra tierra mejicana y española.

 


 

 

CRISTÓBAL COLÓN DESCUBRE AMÉRICA

El viernes 12 de octubre de 1492 llegó a América un grupo expedicionario español representando a los Reyes Católicos de Castilla y Aragón, comandados por el almirante Cristóbal Colón, y que habían partido en el mes de agosto del Puerto de Palos de La Frontera (Cádiz).

La primera tierra que pisaron sus pies fue la isla Guanahani, en lo que hoy es San Salvador (Bahamas).
Los viajes de los portugueses a la India siguiendo la costa Africana significaron un estímulo para quienes creían en la ruta hacia el oeste como el camino más corto para llegar hasta las regiones del Asia oriental partiendo desde Europa. Cristobal Colón fue partidario de esta hipótesis. Apoyado por la monarquía española, organizó un viaje de exploración que lo condujo a la costa Americana en 1492. Colón creyó que había llegado al continente asiático, denominado por los europeos Indias y murió sin saber que había llegado a un continente desconocido por Europa.
Descubrimiento de America-John Vanderlyn, 1847Cristóbal Colón, en representación de los Reyes Católicos de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, realizó cuatro viajes desde Europa a América, en 1492, 1493, 1498 y 1502.
En el primero de ellos llegó hasta Guanahani, cuya exacta localización es discutida.
En el tercer viaje arribó a territorio continental en la actual Venezuela.

A partir del tercer viaje de Colón, descubrimientos y conquista progresaron conjuntamente. Durante los veinte años que separan 1499 de 1519, cuando empieza la empresa de Magallanes, tuvieron lugar los "viajes menores o andaluces", concertados por la corona con otros navegantes, quebrando el discutido monopolio de Colón.
En el primero de éstos participó Américo Vespucio, a quien se ha atribuído ser el primer europeo en proponer que las tierras a las que Colón había llegado no eran en realidad parte de Asia, sino de un continente desconocido por los europeos.

Los Reyes Católicos, particularmente Isabel, deciden ayudar a Colón en su proyecto de llegar a Asia por Occidente. El 17 de Abril de 1492, Cristóbal Colón firma con los reyes las llamadas Capitulaciones de Santa Fe, documentos por los cuales se autoriza y financia la expedición de Colón a las Indias por el mar hacia occidente.
Una vez en la villa de Palos de la Frontera, una Real Providencia de los reyes ordenaba a los vecinos poner a disposición del Almirante dos carabelas totalmente armadas y aparejadas. Pero la marinería de la zona no estaba dispuesta a formar parte de la expedición con un desconocido, como lo era Colón para aquellos hombres, a no ser que lo acompañara algún navegante respetado en la villa.

En estas circunstancias y gracias a la ayuda de los franciscanos del Monasterio de la Rábida y a Pero Vázquez de la Frontera, viejo y respetado marino de la zona, Colón conoce a Martín Alonso Pinzón, rico armador y líder natural del lugar gracias a sus muchas navegaciones tanto por el Atlántico como por el Mediterráneo. Colón le dirigió estas palabras:

"Señor Martín Alonso Pinçón, vamos a este viage que, si salimos con él y Dios nos descubre tierras, yo os prometo por la Corona Real de partir con vos como un hermano."

Martín Alonso comienza una enérgica campaña en favor de la empresa.


Desecha las naves que Colón había confiscado en Moguer y contrata otras nuevas, La Pinta y La Niña, que sabía que "eran muy aptas para navegar", pues las tenía arrendadas, aporta parte de su fortuna personal y contacta con sus hermanos Francisco y Vicente a los que convence para que se unan a la aventura. Así mismo, contrata y enrola a toda la marinería necesaria para la empresa.

Ultimados los preparativos, la expedición parte del puerto de Palos de la Frontera el 3 de Agosto de 1492. La escuadra colombina estaba formada por las carabelas Pinta, Niña, y por la nao Santa María.
La expedición se dirigió hacia Las Canarias, donde se hicieron reparaciones en la Pinta, en el timón y en las velas. Finalizadas las reparaciones, desde la isla de Gomera continuaron su travesía por el Atlántico el 6 de Septiembre.

El viaje no resultó fácil para nadie, hubieron varios conatos de amotinamiento, pero gracias a la presencia y las dotes de mando de Alonso Pinzón, se consiguieron resolver. Cuando ya se habían agotado todos los cálculos y previsiones realizados por Colón, se oyó desde la Pinta el grito de Rodrigo de Triana, ¡¡Tierra a la vista!!, dos horas después de la medianoche del 12 de Octubre.

...descubrir no es sólo llegar, es tomar posesión, grabar nombres, dejar constancia de que se ha llegado (...) de tal manera que las tierras a las que se ha llegado se incorporen al general conocimiento de la cultura, de la civilización que envía esa expedición. Eso es descubrir."
Julio Izquierdo, Historiador

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
13 octubre 2012 6 13 /10 /octubre /2012 02:15

Estimados lectores:

 

Como era de esperarse, el pasado 4 de junio de 2012, un gran hombre, mejicano, católico, historiador, escritor y poeta: Don Antonio Rius Facius, dejó esta patria terrenal que tanto quería para regresar a la Patria Celestial, al lado de su Creador sin ningún artículo o noticia que fuera difundida en los medios masivos de comunicación.  Sin embargo, en este pequeño espacio se le recuerda y se hace un sencillo homenaje a aquél que gastara una cantidad interminable de tinta sobre nuestra historia, especialmente sobre la Cristiada. Aprovechamos para anexar una entrevista aparecida en la página oficial de la UAG. Esperemos que les guste.

 

Un hombre con historia.

Charla sin café con Antonio Rius Facius

Luis Humberto Espinosa Díaz

Detesto al sabio que para sí mismo no lo es.

Marco Tulio Cicerón

¡Toca al pueblo decir lo que desea!
Si no se inclina al arte de leer y escribir que le
imponen los intelectuales, razones tiene para
ello, porque otras son sus necesidades espirituales,
más apremiantes y más legítimas. Tratad de
comprenderlas y ayudadlo a satisfacerlas.
            Romain Rolland,   Vida de Tolstoi

 

Nacer no es sólo venir al mundo, en que juntas
persisten y se suceden la vida y la muerte; nacer es
proclamarse; nacer es arrancarse de la masa sombría
de la especie(…) quererse ir, levantarse con el
arranque de los libros que se leen de pie, de los libros
radicalmente insumisos.

                                               José Vasconcelos
                      
http://cristeros.uag.mx/images/public_charla1.jpg

 

Desde su ventana puede ver el desarrollo de la ciudad. En su sillón de lectura tranquilamente reposa en las tardes, por cierto, el mismo mueble que generosamente ofrece a cualquier visitante ocasional. Una luz de bombilla cerca de un rústico escritorio alumbra con intensidad decenas de libros cuidadosamente encuadernados en piel, al gusto exigente de don Antonio Rius Facius. Cerca de su área de trabajo conserva varios pequeños retratos ovalados de sus seis hijos; también ha colocado una enorme foto familiar, donde más que una familia el conjunto parece un sólido grupo de amigos. En esa misma área don Antonio acostumbra leer y releer a sus predilectos autores: Azorín, Alfredo Maillefert, Oscar Wilde, Miguel de Cervantes, entre otros. Algunos los conoció, intimó con ellos y conserva con fidelidad sus recuerdos, acumulados éstos en cálidas dedicatorias. El cronista Artemio de Valle Arizpe preside con su voluminosa producción la biblioteca. Corresponde a José Fuentes Mares, entrañable amigo de juventud, un lugar especial en la amplia estantería de oloroso cedro, empezando por Poinsett. Historia de una gran intriga, título dedicado desde 1951 cuando el autor había recorrido archivos estadunidenses en busca de pistas sobre el personaje clave en la historia de la primera mitad del siglo XIX mexicano. Dos obras respecto al conflicto religioso de 1926-29 han sido preservadas por el coleccionista: El caso ejemplar mexicano de Miguel Palomar y Vizcarra, quien desde el año de 1945 le desearía éxito como investigador al “joven lector” Rius Facius; igualmente Concepción Acevedo de la Llata, la famosa “madre Conchita”, alguna vez le compartió sus vivencias y cierto día le entregó varios lápices que pertenecieron a José de León Toral, católico integrante de la ACJM que cambió su humilde vida por la de Álvaro Obregón.

Don Antonio es un hombre bien erguido, con brazos sólidos que en cierta época practicaron el frontennis, deporte favorito incluso del general Plutarco Elías Calles, y aun ahora empuñan esos brazos el volante para conducir por la ciudad de México, esa misma urbe donde este poeta aprendería a caminar, crecería y en incontables ocasiones la ha recorrido para disfrutar su larga vida de 87 años. Sin embargo, este detalle no le impiden a quien los lleva seguir adelante siempre, siendo útil a sus semejantes y aprender todos los días de cualquier ocasión nueva. En casa disfruta siempre de la compañía de su esposa Amalia, y de Tere y Florina, amables muchachas. Don Antonio conserva una brillante memoria, y su charla demuestra un vocabulario amplísimo, no obstante que como miembro de la generación de Juan José Arreola cursó estudios formales sólo hasta nivel secundaria; sin embargo, un tenaz aprendizaje de carácter autodidacto le ha proporcionado una rica cultura en temas históricos y literarios. Por si lo asentado fuera poco, don Antonio sabe también tocar el piano, pinta bellos cuadros y ha tomado extraordinarias imágenes fotográficas en sus múltiples viajes por el mundo que atesora con celo en un muy bien ordenado álbum familiar.

Hacia los años 1940 y 1950 mediante el sacrificio de muchas horas de trabajo en la oficina o de su valioso descanso, Rius Facius recopiló material y pudo escribir su acreditada trilogía histórica sobre la Asociación Católica de la Juventud Mexicana(ACJM):De don Porfirio a Plutarco(1958), Méjico Cristero(1960), y La juventud católica y la revolución mexicana(1963). Sin duda que a un gran número de lectores éstas y otras obras les ha producido satisfacción enorme, tanto por su contenido como por la calidad narrativa del prolífico escritor.

 

***

I.- Primeros años y ambiente familiar

 

—Don Antonio, ¿cómo se definiría usted mismo:  escritor, historiador, poeta?

R. Como una persona inquieta, a quien le ha gustado conocer el porqué de las cosas, simplemente. He tenido oportunidad de extender esas investigaciones muy personales, muy anárquicas, porque no llevaba yo un método determinado. No tuve estudios escolares, de manera que mis investigaciones no son producto más que de una inquietud personal, sin mayor mérito que el que se le pueda atribuir a lo que he dejado escrito.

—¿Cuáles son sus primeros recuerdos respecto a su infancia en la ciudad de México?

R. Bueno, empecemos por decir que yo nací en la capital el 23 de septiembre de 1918. Mis recuerdos, entonces, siempre están estrechamente ligados todos con México, salvo el pequeño lapso de tiempo de mi infancia que estuve en Ribé, el pueblo de mis padres allá en España. Eso fue cuando tenía entre tres y cuatro años de edad. Del pueblo de mis padres conservo recuerdos muy nebulosos, estuve cuatro o seis meses más o menos.

—¿Qué podría decir sobre sus años escolares?

R. Mis años escolares los recuerdo con nostalgia y con tristeza porque no supe aprovecharlos. Es que no tuve yo realmente, sin que deje de ser excusa, desde luego, una guía adecuada para aplicarme a los estudios, de manera que como resultado, pues fui un regular estudiante.

—Don Antonio, ¿cómo era la escuela de su época?

R. La escuela de mi época era una escuela más personal; lo explico con todo detalle en mi libro autobiográfico Un joven sin historia 1.: allí hago un relato muy detallado de mis experiencias infantiles. Estudié primero y segundo año en una escuela de párvulos; era una escuela de señoritas propiedad de unas vecinas de apellido Dávalos, que vivían enfrente de mi casa en Jesús Carranza 17 o 19. Ellas tenían una pequeña escuelita donde no llegábamos a cincuenta en total los discípulos, y allí estudié mis primeras lecturas; tengo muy bonitos recuerdos de aquello. Donde hice la secundaria, en Regina, era un edificio pequeño y se reunían alumnos y maestros, incluso de diferentes grados, en una sola clase; los discípulos no llegábamos a veinte. Colindando con esta escuela estaba la secundaria cuatro para niñas, en la calle 5 de febrero 90, más o menos. Los dos, recuerdo, colegios muy modestos. Pasé a secundaria donde abrieron un curso de transición equivalente al sexto de primaria, continué con el primero de secundaria y salí de ahí a trabajar: mi padre nos dijo por entonces a mi hermano y a mí que ya nos veía con suficientes conocimientos para dejar los estudios y aplicarnos enseguida al trabajo del comercio.

1.- Rius Facius, Antonio: Un joven sin historia. México, Editorial Tradición, 1973.

—De acuerdo a su memoria, ¿cuáles fueron sus primeras lecturas?

R. Mis primeras lecturas lógicamente fueron las de los libros escolares. En especial recuerdo Rosas de la Infancia de María Enriqueta Camarillo, esposa del gran historiador Carlos Pereyra. Ya después, cuando estaba en la secundaria, leí de Miguel Salinas sus Cuentos, leyendas y poemas.

—Por cierto, Don Antonio, según su libro autobiográfico, usted vivió el conflicto religioso que estalló en 1926 desde un aula escolar, escribió: “Se desató la tormenta. El grito vibrante de ¡Viva Cristo Rey! se repetía como eco interminable en todas las gargantas. Los letreros con la frase desafiante eran pegados en las calles, en los aparadores de los pequeños comercios, en los estanquillos del barrio. Y la alegría de vivir o morir por Cristo contagiaba a los corazones. Mientras, en las catacumbas, chicos y grandes adorábamos a Dios(…)Transcurrieron meses de inquietud, de actos de piedad hechos a escondidas en un rincón del colegio, sin que se vislumbrara el fin de la ausencia de Dios en los sagrarios”.

R. De 1924 a 1927 estuve en la escuela de las señoritas María, Carmen y Luz Dávalos. Desde niño a mí me impactó mucho todo ese movimiento cristero, entonces siempre quise yo conocer qué era lo que había pasado, y cuando crecí y tuve elementos me fui documentando, y después entré en comunicación con los personajes de aquella época. Estando en México conocí a Fernando Mendoza, él fue quien me presentó a Miguel Palomar y Vizcarra. A su vez, Palomar me presentó con Andrés Barquín y Ruiz. Antes, ya había conocido a Luis Beltrán y Mendoza, fundador de la ACJM; con él tuve muchas pláticas sobre el asunto.

—Don Antonio, ¿existió en su seno familiar una religiosidad importante?

R. Mi madre sí era religiosa, mis hermanos también, sobre todo mi hermana Pilar. Mi papá no tanto, era católico y todo, pero no era de una gran religiosidad. En aquella época la religiosidad era muy relativa, por ejemplo, en la escuela de las señoritas Dávalos había una religiosidad importante; con ellas hice mi primera comunión el día 8 de diciembre de 1925. 2.- Había mayor religiosidad social, por ello fue tan sensible la cuestión de la agresión callista a la Iglesia y al clero.

—¿Usted iba seguido a misa durante aquellos años?

R. Generalmente Pilar, mi hermana, nos llevaba a misa. También iban mis padres. Ya después vino la persecución, lógicamente tuvimos que dejar de ir a misa, aunque no dejó de celebrarse una que otra misa en secreto. De modo que entonces algunas veces acudíamos a misas clandestinas.

—Para terminar sobre esta etapa de su vida, podría decirme, don Antonio, ¿cuál fue el propósito al redactar su autobiografía “Un joven sin historia”?

R. El objeto de escribir ese libro fue el dejar un testimonio para las nuevas generaciones de cómo se vivía en aquélla época, cuál era la mentalidad de la juventud, cuáles eran los medios ambientes, todo eso. Si algún mérito tiene esa obra, es la de ser un testimonio bien pensado, bien meditado, con muchos elementos de juicio para esos años, pues abarca un poco más allá de mi nacimiento hasta la fecha que me casé, o sea, a mediados de los años cuarenta. Para ese libro me valí de un diario que comencé a preparar desde 1934, por ahí, cuando era yo muy joven. Reuní fotografías, correspondencia. Entonces, aproveché todos esos elementos para dejar la historia de un joven que no tuvo historia. Aunque no importará mucho como historia novelesca, mi libro sí es importante porque refleja la vida cotidiana de toda una generación de aquel entonces. En esa obra también menciono los comienzos de aquella inquietud y los elementos con los que yo contaba para empezar a preocuparme por recuperar la historia de la ACJM, aunque esa historia la escribí tiempo después, estando ya casado, indudablemente que los principios están descritos ampliamente en Un joven sin historia.

 

II.- Historiador de la ACJM

 

—¿A partir de qué etapa de su vida comienza usted a escribir sobre la ACJM?

R. Empecé a escribir allá por 1947 o 48; primero tuve que documentarme.

—Bien, don Antonio, ¿dónde escribió usted su ya indispensable “Méjico Cristero”?

R. Mis libros los preparé alternando trabajo y vida familiar. Escribía en mi oficina de Almacenes Cataluña, la cual se encontraba entonces en la calle 5 de febrero número siete, y mi casa se hallaba en Monte Ararat 125.

—Tomando en cuenta el notable auge editorial que se produce en el país hacia el sexenio de Adolfo López Mateos, ¿qué se propuso usted platearle a ese público al dar a luz “Méjico Cristero” en 1960?; por cierto, en una llamativa edición amarilla preparada por Editorial Patria con bellos dibujos en madera de Ángel Zamarripa.

R. Me propuse recuperar la cultura hispano-católica, llamémosle así. Traté de hacer una recuperación del sentido clerical, social, económico, cultural de la Iglesia, o sea, ese concepto trascendental de la sociedad que proclamaba la Iglesia católica. Ese respeto de padres a hijos, la conformación de la familia, la conformación del Estado; todo eso, digamos, tiene como bases la doctrina de la Iglesia, y eso es lo que se defendió durante la Colonia y es lo que defendía Iturbide. Después viene la contra-iglesia, ésta se manifestará como una persecución a quienes practicaban esa doctrina social-religiosa, no únicamente religiosa, sino también social. En este sentido, mi libro Méjico Cristero trató de ser la revitalización de la cultura tradicional de México, con la cual México se había conformado históricamente.

—Alguien escribió en las guardas: “Rius Facius emprende animosamente una tarea de investigador y con valentía desusada intenta y consigue la reivindicación de una verdad, que es ya desconocida, de unos hombres que lucharon y murieron por la más noble de las causas, de una gesta heroica que debe enorgullecer a México(…)Es una lucha por la conservación de los valores espirituales permanentes de México; es defensa generosa de la libertad legítima; aparecen como espontáneos brotes surgidos de la entraña misma del pueblo mexicano; y da la medida de lo que hay en la nación, de generosidad, de valor, de raigambre en las convicciones(…)

R. Eso lo compuso mi entrañable amigo Guillermo López de Lara 3., él preparó para mí esa presentación en mi Méjico Cristero.  Por cierto, también él fue muy cercano al padre Bernardo Bergöend y se dio a la tarea de redactar por instrucciones del padre el Ideario Cívico, escrito que ha servido como médula al pensamiento social de la ACJM, sin que entonces ni después apareciera el nombre de su autor.

—De acuerdo a lo que sugiere su título de “Méjico Cristero”, ¿cree usted que existió un movimiento cristero abarcando el conjunto de la extensión de la república mexicana?

R. No, por supuesto que no. Méjico Cristero es un poco como el libro México revolucionario; tiempo después de que yo escribí mi libro me encontré con esa obra, o sea, coincidimos en el título. Ese señor que no recuerdo el nombre, ni he leído tampoco el libro. 4. Así es que en aquella época podríamos decir que no todo México fue revolucionario: hubo una revolución en México, y entonces también hubo una rebelión llamémosle “cristera” para darle un nombre ya determinado, pero en la cual no participó ni la mitad de México.

—Don Antonio, de acuerdo a su amplia experiencia en el tema, ¿considera usted que existió una división entre diferentes zonas dentro del mismo movimiento cristero, de ser así, por ejemplo, cuál cree que fueron las diferencias entre el área del Bajío y la zona del Altiplano?

R. Bueno, ahí no hubo diferencias realmente. Todo el centro de la república estuvo controlado por la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, y por todos aquellos elementos que se distinguieron: cristeros y mártires. Mártires en el sentido de que murieron por la causa; pero, desde luego, hubo unas partes en la república que estuvieron muy ajenas al movimiento. Todo el norte, inclusive en Chihuahua se ha mencionado mucho que Antonio Guízar Valencia, el obispo de Chihuahua, se opuso a encubrir levantamientos y demás. Hubo después un levantamiento muy posterior, la famosa “nueva Cristiada”, en la cual tuvo parte muy activa Jesús Sanz Cerrada, quien me platicaba mucho de aquello; el cual tuvo que renunciar estando ya en Durango, y estoy hablando ya de los años treinta. Sanz Cerrada tuvo ciertas desavenencias con Aurelio Robles Acevedo, quien era el “jefe” de la Segunda Cristiada, cuyo archivo me lo dio a mí el señor Acevedo, ese archivo lo envié a Condumex y ahí lo han desaprovechado, por cierto.

—A pesar de los años ya trascurridos, ¿cree usted que se verificó una “traición” de parte de la jerarquía eclesiástica al haber firmado los arreglos de junio de 1929?

R. “Traición” es una palabra demasiado fuerte para calificar así aquello. En realidad fue una visión distinta del conflicto. Visto ya a sesenta o setenta años años de distancia, vemos que, efectivamente, los que se aprovecharon no fueron los obispos, sino los políticos quienes vieron que ya tenían perdida la causa…

—¿Cómo quiénes?

R. Como Emilio Portes Gil, y todos aquellos. Cuando vieron que Vasconcelos había arrastrado con el descontento, no les convenía que subsistiera ese conflicto porque se podía reencauzar un nuevo movimiento acaudillado por Vasconcelos, y hubiera acabado con el régimen. Eso lo vieron muy bien Portes Gil, Calles y todos aquellos. Así es de que con mucha malicia pudieron darles “atole con el dedo” a los obispos, quienes desde luego ya estaban muy disgustados porque con tres años de no decir misa ni ejercer el ministerio, lógicamente se habían perdido vocaciones, se habían perdido influencias, dinero, y había que restaurar todo aquello: que hubo un rompimiento entre una parte del Episcopado y otra, eso es evidente. Esto representó una oportunidad para los políticos revolucionarios acaudillados por el mismo Dwight Monroe, embajador de Estados Unidos en México.

                      
                                 
III.- Tiempos nuevos: la “leyenda” de la Cristiada

 

—Desde nuestra visión de largo plazo, ¿qué fue de la “revolución mexicana”?

R. Para entender lo que fue la revolución mexicana hay que partir de bases que poco han sido tomadas en consideración, simplemente, por ejemplo: la cuestión del censo. Cuando empezó la revolución, en México, habían 13 millones de habitantes, entonces la revolución fue una serie de alzamientos aislados, aprovechados por determinados “caudillos”, llamémosles así por no darles un nombre más agresivo, que son los que cosecharon el “producto”, y al tomar ellos, tanto los gobiernos estatales como el gobierno federal, pues se vieron beneficiados todos: ese pequeñísimo grupo que tomó parte en los levantamientos; porque no fue una sola “revolución”, fueron muchas. En provincia, en cada lugar, había elementos muy diversos. No había una hegemonía, digamos, idealista. No existió un concepto claro de la revolución, tan es así que cuando vino la Constitución de 1917, aquello fue una “cena de negros”.  No se pudieron entender los diputados, y tan salió maltrecha esa famosa Constitución que a la fecha lleva una porrada de rectificaciones, como no se ha visto en parte alguna. Quiere decir que no fue una Constitución surgida de un consenso nacional, sino de un consenso de determinados grupos que se aprovecharon del momento para sacar beneficios personales.

—Sobre las recientes beatificaciones desde 1988 con el padre Pro hasta el 2005 con Anacleto González Flores, don Antonio, ¿cree usted que se esté estimando en demasía en general al movimiento cristero  por parte de la Iglesia católica?

R. No. Creo más bien que se ha convertido en una leyenda. En general, estoy de acuerdo con las beatificaciones, aunque como puede verse en algunos de mis libros, desde hace treinta o cuarenta años no he estado de acuerdo con algunos caminos que han decidido tomar altos prelados de la Iglesia católica.

 

—¿Qué opinión le merece la figura del líder Anacleto González Flores?

R. Fue un tipo extraordinario; es uno de los más sobresalientes actores de la Cristiada. Desde luego, indudablemente. A él le haría una equivalencia con José Antonio Primo de Rivera, de España; eran, los dos, constructores de una patria nueva, poseedores ambos de una visión distinta. No únicamente eran defensores de su fe; de esos hubo muchos. Anacleto merece todo mi respeto, cariño y gratitud.

—Como conocedor de la historia, para usted, ¿cuál fue la finalidad de Anacleto González Flores?

R. Bueno, Anacleto tuvo el doble mérito de ser un dirigente social y ser un dirigente religioso, o sea, para él la religión no era únicamente un acto de piedad, sino era una forma de conducta, una forma de ser. Eso vale mucho. Voy a decir, supongo, una tontería, pero Anacleto González Flores hubiera sido uno de los fundadores del Partido de Acción Nacional, como lo fue Efraín González Luna, su mismo compañero de él. No fue tan señalado como Anacleto, pero también forma parte de esa corriente: la corriente cívico-social-religiosa, pero no cívico-guerrera, de la que podría considerarse a personajes de la Cristiada como José de León Toral o Luis Segura Vilchis, a quien yo en lo personal admiro mucho por su valentía.

—Don Antonio, ¿cuál sería la diferencia fundamental entre dos personajes tan singulares como Anacleto González Flores comparado con Segura Vilchis?

R. Es que Luis Segura Vilchis era un agresor, era un guerrero, lo contrario de Anacleto. Anacleto, hasta donde yo sé, él no formaba parte de la organización, digamos, bélica, sino formaba parte de la organización social. Él buscaba por medio del pensamiento, la doctrina, la palabra, por medio de su labor cívica cambiar las condiciones de México. Ahora, si nos referimos a René Capistrán Garza, él no fue un guerrillero, pero sí estaba más cerca que Anacleto de la organización bélica.

—Anacleto, visto como personaje fundamental del movimiento cívico-social, ¿qué tanto tuvo qué ver su origen regional para esta proyección histórica que ha merecido?

R. Mucho. Por ejemplo, el estado de Jalisco en general ha sido tierra de grandes pensadores, escritores y poetas: Enrique González Martínez, por ejemplo. Jalisco y Michoacán dieron gente de mucha estirpe, de mucho sentimiento nacional, de mucho sentimiento regional, quienes veían a la patria como un todo, no como una cosa de confrontación social, sino que veían otros valores: valores recibidos de la Historia de México, de la Colonia, de toda esa trayectoria, y el centro de la república se caracterizaba por eso. Y es en donde cundió precisamente el movimiento, por lo mismo. Y las demás partes tenían una mentalidad distinta del sentido histórico-social-religioso. La religión no era únicamente la práctica, digamos, cotidiana de un culto, era algo más. Era una forma de ser. Es la consecuencia de la Conquista y del gobierno colonial: como se había encauzado allí la educación. Recordemos que la Iglesia católica estuvo encargada por siglos de impartir educación, incluso de la sanidad, entonces tuvo que valerse de medios económicos y de un sistema. La cultura estaba en manos de la Iglesia, no era únicamente una cultura religiosa, sino una forma de ser y de concebir a la vida, la sociedad y a la familia. Anacleto González Flores, entonces, formó parte de esa cultura tan específica.

 

—Cambiando de tema, y partiendo del hecho de que la colección Antonio Rius Facius que tiene Condumex es uno de los acervos más valiosos sobre el movimiento cristero, ¿cómo considera dentro de su propia trayectoria el haber reunido ese material?

R. Uno de los grandes méritos de mi existencia, pero un mérito desgraciadamente perdido en un buen porcentaje, fue que desde muy joven empecé yo, primero, con el interés que despertó en mí el movimiento cristero, comencé a adquirir un volumen muy importante, muy interesante, primero de libros, después de folletos, ya después, cuando me relacioné con personajes de la época, tuve oportunidad ya de conseguir una documentación directa, muy importante de todo aquello. Llegué a reunir más de cuatrocientos o quinientos volúmenes relacionados, todos, con el asunto cristero. Yo llevé todo eso a Condumex pensando que ahí conservarían aquello como yo lo había coleccionado, durante, sin hipérbole ninguna, durante cuarenta años. Todo aquel esfuerzo fue para mí más meritorio que el escribir la historia de la ACJM. El valor del esfuerzo para mí, y de ese acervo, no tiene equivalencia. Es más importante incluso que lo que pueda haber escrito Jean Meyer o pueda haber escrito yo. Vale mucho más el acervo, para mí, que cualquier versión escrita que aun pueda escribirse.

 

—Finalmente, don Antonio, ¿cómo será el próximo libro sobre Historia de México que ya está preparando para sus lectores?

R. Bien, empecemos por decir que yo formo parte de la generación que ha vivido más cambios sociales, políticos, económicos, culturales y científicos en la historia entera de la Humanidad. Como ya dije, nací en 1918, y durante estos ochenta años la historia del mundo ha cambiado más que en todo el periodo anterior; además, ahora las nuevas generaciones no pueden entender la historia debido a la falta de paralelismo social-demográfico en que viven, por ejemplo, cuando se habla del fusilamiento de Agustín de Iturbide, la gente no es capaz de comprender el heroísmo de aquel personaje; imagine que en un pequeño poblado, Soto la Marina, donde a lo mejor vivían dos o tres mil gentes, hacia 1824, juzgan ahí al personaje capital de la época, y lo fusilan. Actualmente eso no se puede entender porque vivimos en un mundo tan tumultuoso que resulta difícil situarse en aquel pequeño mundo de sentimientos y valores diferentes. Los valores actuales son totalmente distintos a los de entonces. Yo admiro y venero a la memoria de Iturbide porque me sitúo en aquella época. Actualmente Iturbide, como Hidalgo y demás, son como seres mitológicos, tal vez como Napoleón. Entonces, mi libro pretende ser una visión anecdótica, es una visión más personal de determinados capítulos históricos a través del estudio o del recuerdo de la celebración de las fiestas patrias, para situar al lector en el momento histórico de la época. El libro va a abarcar desde 1810 hasta los años cuarenta o cincuenta del siglo pasado.

 

—Pues seguramente será muy interesante. Por mi parte es todo, don Antonio, le agradezco esta charla, y que siga bien como siempre.

R. De nada, gracias.

 

***

Algunos títulos publicados por Antonio Rius Facius

 

Poesía

Ilusiones, México, Editorial Polis, 1938.

Horizontes interiores, México, ADI, 1946.

 

Cuento

 

El retrato de ovalito, México, Editorial Patria, 1959.

 

Arte y literatura

Con la prosa de la Nueva España, México, Editorial Patria, 1968.

La literatura virreinalista en México, México, Costa Amic Editores, 1987.

Galería de pintores, México, Costa Amic Editores, 1981.

En mi sillón de lectura, Guadalajara, Jal., Asociación Pro-Cultura Occidental, 2002. (Ejemplares disponibles en la UAG)

 

Historia

De Don Porfirio a Plutarco. Historia de la ACJM, 1910-1925. México, Editorial Jus, 1958.

Méjico Cristero. Historia de la ACJM, 1925-1931. Dos tomos ilustrados. Guadalajara, Jal., Asociación Pro-Cultura Occidental, 2002. (Ejemplares disponibles en la UAG)

La juventud católica y la revolución mexicana, México, Editorial Jus, 1963.

 

Ensayo y polémica periodística

Palestra espiritual, México, Editorial Jus, 1965.

Lanza en ristre. Frente a los ataques del progresismo marxista, Edición del autor, México, 1968.

Los demoledores de la Iglesia en México, México, Editorial Saeta, 1972.

UNA, Santa, Católica y Apostólica Iglesia, México, Editorial Saeta, 1977.

 

Biografía

Bernardo Bergöend, S.J. Guía y maestro de la juventud mexicana, México, Editorial Tradición, 1972.

Un joven sin historia, México, Editorial Tradición, 1973. (Ejemplares disponibles en la UAG)

¡Excomulgado!, trayectoria y pensamiento del presbítero Dr. Joaquín Sanz Arriaga, México, Costa Amic Editores, 1980.

2.- Se lee en un Joven sin historia: “La labor de aquellas buenas maestras no se reducía a la enseñanza de conocimientos prácticos: iba más allá, hacia los dominios del espíritu, hacia la presencia de Dios. Mi escuelita era una perfecta prolongación del hogar, y en ella aprendí las lecciones del catecismo del padre Ripalda, y las oraciones propias para los sacramentos de la confesión y la comunión: el credo, el Yo Pecador, el Señor Mío Jesucristo”.

3.- Guillermo López de Lara nace en la ciudad de Zacatecas el 5 de enero de 1905. Estudia Leyes en la capital de la república. Fue integrante de la ACJM desde sus primeros años, y entre sus obras destacan Ideas tempranas de la política social en Indias; Hombre cabal, historia de un médico. Atisbos de una época;  Agustín Primero; Hablando de López Velarde y Por las barbas de Maimónides. Se encuentra una semblanza de López de Lara en el libro En mi sillón de lectura, de Antonio Rius Facius, Asociación Pro-Cultura Occidental, 2002.

4.- Breceda, Alfredo: México revolucionario, Madrid, Tipografía Artística, 1920; segundo tomo: México, Ediciones Botas, 1941.

 

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
13 octubre 2012 6 13 /10 /octubre /2012 01:03

Estimados lectores:

 

En nombre del Equipo de México y Tradición, les deseamos un feliz día de la Hispanidad.

 

Un buen mejicano,

a pesar de toda mengua,

siempre por su fe y su lengua,

es español y cristiano.

 


Colón: más que conquistador un caballero cristiano

Poco se habla sobre la gran fe de Colón y su visión del mundo ligada a la misión de llevar el Evangelio, de luchar por salvar al cristianismo de sus enemigos, y hasta de un misticismo personal de un hombre que se llegó a sentir enviado de Dios para realizar una gran misión.
   
http://4.bp.blogspot.com/_u9-Y2EizhSQ/Ss4YDNTzdeI/AAAAAAAACz4/GoksIpHl00c/s320/20071012FiestaNacionaldeEspana-1.jpgCristobal Colón como muchos de sus contemporáneos pasó gran parte de su vida cerca de los conventos y de los religiosos, que no eran sólo hombres de fe sino también de mucha ciencia. Recordemos que en la vida de Colón hay dos lugares muy importantes, el convento de Dos Santos en Portugal donde se dice que conoció a su esposa Felipa, y en Andalucía el convento franciscano de la Rávida, donde recibió apoyo y consuelo.

Colón  siente en las ocasiones más importantes de su vida que es un mensajero de Dios, según escribe en su relación a los monarcas sobre su primer viaje donde  dice que “La Santísima Trinidad en su infinita bondad se sirvió de mí como mensajero”. Invoca a  la Trinidad en múltiples ocasiones y así nombra a una de las islas.

Ante cuestionamientos que debe haber recibido sobre esta forma de pensar, de que Dios haya escogido a un hombre de mundo y no a uno de la Iglesia o a un gran sabio para iniciar esta grandiosa obra evangelizadora Colón cita a san Mateo evangelista: “¡Señor que habéis permitido que muchos sabios permanecieran ignorantes de las cosas ocultas y las habéis revelado a los sencillos!”.

Colón que había estado muy cerca de los reyes católicos en sus batallas contra los moros, veía como muchos de su tiempo en esta guerra no sólo una batalla política por la reconquista de España, sino una lucha para la defensa del cristianismo que se veía amenazada por el avance del Islam, y una vez concluida la Toma de Granada Colón ve como lo vieron los apóstoles y los misioneros que la palabra de Cristo debe ser llevada a todos los pueblos por ser el principal bien que la humanidad puede disfrutar.

Quien le diría a Colón que siglos después las tierras a donde su gran misión llevaría el Evangelio, el cristianismo se vería nuevamente amenazado por todo tipo de corrientes que van desde un nuevo paganismo hasta un ridículo panteísmo donde se pretende que la madre tierra sea un concepto que desplace la idea del Dios creador de los cristianos, y que el laicismo desterraría la enseñanza del Evangelio de las escuelas y la presencia de Cristo de toda la sociedad, aunado a la indiferencia de la mayoría de los cristianos que pretenden tener su propio Cristo personal, muy a su gusto y a su medida.
http://3.bp.blogspot.com/_u9-Y2EizhSQ/Ss4YQf857lI/AAAAAAAAC0A/zde80iSj_xs/s320/carabelas.jpg
Para Colón, la empresa de las Indias era la continuación de la de la conquista de Granada y debía ser llevada con el mismo espíritu y la misma entrega, pues consideraba que la conquista de las Indias Occidentales era un paso para preparar la reconquista de Jerusalén, la tierra de Cristo que se encontraba en manos de la secta de los de Mahoma, ya que con sus riquezas proporcionarían los medios para esta magna empresa.

Hasta el final de su vida Colón se declaró defensor y servidor de Cristo, decía que su nombre quería decir portador de Cristo, e invocaba también en situaciones de peligro la protección de la Virgen María. Antes de embarcarse, cosa que además no era exclusiva de las tripulaciones de Colón, los marineros oían misa y comulgaban, pero en su caso éste además cita que en la navegación de sus naves se rezaban las horas canónicas del día, sobre todo tercia, vísperas y maitines.

Durante sus cuatro viajes la conversión de los indios fue una parte fundamental de su agenda, siempre pidió a los reyes que esto se tuviera como una de las causas más importantes y les pedía que se enviaran evangelizadores capaces y de mucha fe y de muy buena conducta que pudieran convertir no sólo de palabra sino con el ejemplo, y que no se enviaran a esta nuevas tierras a nadie que no fuera cristiano.

Y aunque Colón no pudo propiamente hacer una gran labor evangelizadora, abrió el camino para una obra gigantesca que habría de llevar la palabra de Cristo a los confines del continente y aún a tierras tan lejanas como Filipinas, estas nuevas naciones no se habría constituido, no serían lo que son sin el sello del cristianismo sembrado por los misioneros, que arriesgaron sus vidas y estuvieron  muchas veces en conflicto hasta con los mismos conquistadores.

 

Tomado de http://www.yoinfluyo.com

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
27 agosto 2012 1 27 /08 /agosto /2012 02:54

Estimados lectores:

 

les anunciamos que próximamente en salas tendremos la película sobre la vida de San Agustín. Disfruten de tráiler.

 

 

Repost 0
Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Noticias en General
Comenta este artículo
13 junio 2012 3 13 /06 /junio /2012 06:37

Estimados lectores:

 

Permítannos ser breves y presentarles el nuevo esquema de este blog. Dos puntos importantes qué considerar:

 

1) Dado que nuestro objetivo siempre ha sido el de difundir, fomentar y defender la Tradición bimilenaria de la Iglesia; teniendo en cuenta el pasado histórico-religioso de nuestro país México; considerando el número muy significativo de personas que quieren conservar la fe católica íntegra; tenemos la alegría de informarles que muy pronto les anunciaremos la creación de una asociación civil católica tradicionalista.

 

2) Este blog, el cual fue otrora utilizado para difundir artículos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, servirá como enlace entre nuestra asociación civil y todos los fieles católicos de México y el mundo que defiendan el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo, la Santa Iglesia Católica y el Magisterio de la Iglesia.

 

Así pues, les pedidos humildemente sus oraciones para que Dios Nuestro Señor se digne bendecir esta nueva empresa. Sabemos que el combate será dificil, pero con Su ayuda, con su Santísima Madre, y los millones de católicos en nuestro querido México, haremos que venga Su Reino.           

 

Afectísimo en Cristo,

 

Juan Manuel Olivar Robles

Director del Equipo de

México y Tradición

 

 

 

Repost 0
7 agosto 2010 6 07 /08 /agosto /2010 04:48

El 6 de agosto de 2010, se cumplen 135 años del asesinato del Dr. Gabriel García Moreno,
Presidente de Ecuador,
Mártir de la Fe y de la Patria.
garcia_moreno_dr-_gabriel1.jpg
"El mejor presidente que ha tenido Ecuador, y el mayor estadista que han producido las Américas, Norte, Centro y Sur. Si no se le reconoce... se debe exclusivamente a que el Poder Supremo “sin rostro” (la masonería), que mandó asesinarlo y que controla el pensamiento mundial desde hace dos siglos largos, no lo consiente".


"Don Gabriel, partiendo de la miseria (fruto del liberalismo revolucionario, de las guerras intestinas surgidas en Hispanoamérica inmediatamente después de la Independencia, del servilismo a las logias masónicas de París y Londres) hizo de la nación andina el país más moderno y próspero de América en la segunda mitad del siglo XIX, gracias a que impuso la paz, el orden, la cultura... y como base, la religión".


"Por este “gran pecado”, el Poder Supremo sin rostro -la masonería- ordenó su asesinato y decretó liquidar su obra... Los herederos del poder volvieron a sumir en la ruina al Ecuador, so pretexto de liberalismo y democracia".


"Su norma como Presidente era muy simple y la aplicaba a rajatabla: Libertad para todo y para todos, menos para el mal y los malhechores”.

"Otro ejemplo para entender a Gabriel García Moreno, estadista, gobernante admirable: Hacía tiempo que le tenía prometido a un amigo, “visitarle en vacaciones”. Pues bien -tengo la carta, como todas las suyas en mi poder- cuando llegó la hora, le escribe a su amigo: “Me vas a perdonar que no pueda cumplir lo prometido... pues no tengo dinero para el viaje”... ¡Y era Presidente de Ecuador! Y gastaba millones en hacer obras. levantar escuelas, generar empleo...!"


"A continuación siguen dos textos a cual más ilustrativo. El primero un breve artículo que les permitirá comprender la grandeza de Gabriel García Moreno, un monstruo de inteligencia...
 (Dato curioso, mientras estudiaba en París, y con su memoria prodigiosa, inteligencia fuera de serie, asimilaba ciencias, química, etc. Un estudiante norteamericano, quiso imitarle, estudiando a su ritmo y murió en el empeño. No es un chiste o anécdota graciosa, es una historia real. Le costó la vida)".


"El segundo... es el texto que nos ha remitido D. Gil de la Pisa".

1. EXTRACTO DEL ARTÍCULO DE RÓMULO LÓPEZ CORDERO:

"Nunca robó, ni dejó robar... Cuando un pueblo despierta, cada palabra es una esperanza, cada paso una victoria, decía. Ahorró la riqueza pública. No gastó en paseos, banquetes o ayudas a partidarios o parientes. Gabriel García Moreno (1821-1875) de talento excepcional, férrea voluntad, prodigiosa memoria y personalidad dominante,
fue extraño a su época.

    Doctor en Jurisprudencia (1844), estudió en París: Matemáticas, Física, Química, Ciencias Políticas y Apologética.
 
    Poeta y escritor polémico. Políglota. Rector de la Universidad de Quito y profesor de ciencias físicas.

    INICIÓ LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA GRATUITA Y LA PRIMARIA OBLIGATORIA.

    Trajo a los “Hermanos Cristianos”, a los “Padres Lazaristas” y a las Madres de los “Sagrados Corazones”, de “la Caridad” y de “la Providencia”.

    Abrió escuelas en Quito, Guayaquil, Latacunga, Cuenca, Guaranda, Loja e Ibarra. Desarrolló la enseñanza secundaria con los padres
Jesuitas y Lazaristas (franceses y alemanes).

    Fundó el “Colegio San Gabriel” y el “Seminario San Luis”. De 13.485 alumnos matriculados, en 8 años subieron a 32.000.

    Para la educación universitaria, trajo físicos, químicos, naturalistas, matemáticos (alemanes).

    Importó laboratorios y gabinetes de Química, Física e Historia Natural.

    Fundó la Escuela Politécnica Nacional y el Colegio Central Técnico, con las mejores facultades de ciencia.

    Creó el Observatorio Astronómico de Quito. (En la Alameda).

    Creó la Facultad de Medicina y Obstetricia. Trajo de Francia profesores de cirugía y anatomía. (Los doctores Domec y Gairand).

    Fundó la Escuela de Artes y Oficios,

    el Banco de Crédito Hipotecario, las Cajas de Ahorros de Quito, Guayaquil y Cuenca.

    Creó el Conservatorio Nacional de Música.

    Instaló telégrafos por las carreteras.

    Impulsó la agricultura.

    Fundó el primer Ingenio Azucarero, en Mindo (1840).

    Introdujo las semillas del eucalipto, que combate la erosión andina.

    Trajo la primera trilladora y ensayó cultivos de la vid (uvas) y la morena.

    Fomentó la industria y las artesanías.

    Organizó fábricas en los Chillos, Cuenca y Otavalo.

    Organizó el petróleo descubierto en Santa Elena.

    Inició la vida fiscal. En 6 años los ingresos fiscales subieron millones y,

    SIN CREAR IMPUESTOS, AUMENTÓ SUELDOS A LA BUROCRACIA. Y a los maestros de 9 pesos a 20 y 30 pesos mensuales.

    Modernizó la hacienda pública, la contabilidad fiscal y control de cuentas.

    Creó sistemas para el fallo de cuentas, litigios contables y judiciales. Sustituyó la “contaduría general” por un Tribunal de Cuentas.

    Elaboró la nueva Ley de Hacienda (1863).

    Inició el ferrocarril Guayaquil-Quito. Construyó la ruta Durán - Sibambe.

    Y las carreteras Quito-Guamote, Otavalo-Esmeraldas, Quito-Manabí, Quito-Cuenca, Cuenca-Naranjal, Loja- Guaranda.

    Mejoró los hospitales, moralizó las cárceles y construyó el penal García Moreno. (Panóptico).

    Construyó edificios públicos. Reconstruyó Ibarra, destruida por el terremoto (1868). Ejerció el periodismo.

    Fundó los periódicos: Zurriago, la Nación, El Vengador y El Diablo.

     Fundó el civilismo político y el Partido Conservador.

    Rechazó el Tratado de Mapasingue y ratificó el Tratado de Guayaquil.

    SUSPENDIÓ EL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA.

    Institucionalizó al Ejército. Creó la Escuela de la Marina, para formar oficiales, igual que en Francia y España".




2. EXTRACTO DE UN TEXTO REMITIDO POR GIL DE LA PISA, HABLANDO DE UN LIBRO SUYO QUE VA A PUBLICAR DENUNCIANDO A LA MASONERÍA.


"El libro que tienen en sus manos es, igualmente, la consecuencia de... haberme cruzado –sin duda por designio de la Providencia y siendo casi un adolescente- con la Vida de Gabriel García Moreno, escrita por Louis Veuillot, el grandísimo periodista francés, antimodernista y antiliberal, admirado por Pío IX como defensor de la Fe de siempre.

Me impactó tanto el asesinato del gran Presidente del Ecuador “premeditado, planificado y ejecutado por la masonería” que decidí interesarme más a fondo por todo lo relacionado con uno de los mayores estadistas de la Historia moderna: el número uno de los hispanoamericanos y A CIEN CODOS POR ENCIMA DEL DIVINIZADO LINCOLN.

Gabriel García Moreno, un genio, doblemente asesinado.
    La primera vez, física y sangrientamente;

    la segunda, incruenta: sepultando su memoria en el olvido, incluso por Roma, a la que defendió frente a Garibaldi y sus esbirros... (Dentro de once años, en el año 2021 se celebrará el segundo centenario
del nacimiento del Genio ecuatoriano.

Ya les anuncio que nadie moverá un dedo (ni siquiera en su Patria) para honrar al mejor estadista que ha nacido en los dos continentes americanos.

El hombre que como gran científico acompañó a HUMBOLDT en su gira americana, es ignorado por los bodoques que rigen la cultura actual. Lo que como católico me avergüenza).


Es el momento -¡oportunísimo en las circunstancias presentes, cuando Europa reniega de su fe, de su Historia y de sus orígenes y cuando nuestros gobernantes hacen la guerra al Catolicismo y sus valores!- de recordar que,
al caer bajo los hachazos del masón elegido como verdugo, murió diciéndole al asesino:
¡DIOS NO MUERE!



La consecuencia inmediata de este encuentro con quien convirtió al Ecuador en la nación hispanoamericana más próspera de su tiempo –se la conoció como la “República del Sagrado Corazón”- fue mi decisión de elegir como tesis de grado al terminar mis estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Santo Tomás de Villanueva de la Habana el tema “Gabriel García Moreno, civilista”. Era mi forma de declarar la guerra -que mantengo desde hace más de medio siglo- contra ese ente viscoso (la masonería), que con el discurrir de los años, yo bautizaría como “el Poder Supremo sin rostro”...".


Finalmente, copio las palabras con que Nuestra Señora del Buen Suceso profetizó a García Moreno hace más de 400 años, en su Aparición del 16 de enero de 1599,
a la Madre Mariana de Jesús Torres y Berriochoa:


"En el siglo XIX vivirá un presidente verdaderamente cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor dará la palma del martirio en la plaza donde está, éste mi Convento. Él consagrará la República al Divino Corazón de mi Hijo Santísimo. Esta Consagración sostendrá la Religión Católica en los años posteriores, los que serán aciagos para la Iglesia".



Hermanos católicos: si no le creen a los historiadores expertos quien fue Gabriel García Moreno, por lo menos, por amor a Dios, ¡créanle a la Virgencita!

¡Hagámosle justicia a la Memoria de García Moreno!

Presidente verdaderamente Católico mártir
asesinado por los masones ...


Patriota y estadista ecuatoriano, nacido en Guayaquil el 24 de diciembre de 1821 y asesinado en Quito el 6 de agosto de 1875.



Su padre, Gabriel García Gómez, natural de Villaverde en Castilla La Vieja, se dedicaba al comercio en El Callao antes de mudarse a Guayaquil, donde se casó con doña Mercedes Moreno, la madre del futuro presidente mártir ecuatoriano.

Gabriel García Gómez falleció cuando su hijo era todavía muy joven  y la educación del muchacho fue dada al cuidado de su madre, quien parece haber sido una mujer con una habilidad inusual para esta tarea; además fue bastante afortunada al tener como tutor  de su hijo a Fray José de Betancourt, el famoso mercedario bajo cuya tutela el joven Gabriel García Moreno haría rápidos progresos.

Habiéndose perdido gran parte de la fortuna paterna, el joven logró, no sin considerables esfuerzos, asistir al curso universitario en Quito. Una vez superadas estas dificultades materiales, pasó
brillantemente por las distintas escuelas, descollando por sobre todos sus contemporáneos,
y el 26 de octubre de 1844 recibió el grado de Doctor en Jurisprudencia por la Facultad de Leyes de la Universidad de Quito.


Menos de un año después de su graduación, el joven García Moreno había empezado a tomar parte activa en la política ecuatoriana, uniéndose al  movimiento revolucionario que finalmente reemplazó  la administración de Flores por la de Roca (1846).

Pronto se distinguió como satírico político por sus colaboraciones en “El Zurriago”, pero lo que pronto presagiaría los logros de su madurez fue su útil y eficaz labor en el Consejo Municipal de Quito.

Al mismo tiempo estaba estudiando práctica legal y el 30 de marzo de 1848 fue admitido como abogado. Inmediatamente después el depuesto Flores, apoyado por el gobierno español, intentó reconquistar la presidencia de Ecuador. García Moreno salió indubitablemente en defensa del gobierno de Roca y cuando esa administración cayó en 1849, ingresó a su primer periodo de exilio.

Después de pasar unos meses en Europa, retornó a su república natal, trabajando en una empresa mercantil y fue
entonces que tomó el paso decisivo que lo marcaría conspicuamente como enemigo de los anticatólicos o liberales, como preferían llamarse.

En Panamá se encontró con un grupo de jesuitas que habían sido expulsados de la República de Nueva Granada y deseaban encontrar asilo en Ecuador.

García Moreno se constituyó en protector de estos religiosos y zarparon con él a Guayaquil; pero en el mismo navío que transportaba a los jesuitas y su campeón, viajaba también un enviado de Nueva Granada con el propósito expreso de influenciar diplomáticamente al dictador Diego Noboa para asegurar la exclusión de los religiosos de territorio ecuatoriano.

No bien entró el navío en el puerto de Guayaquil, García Moreno logró introducirse un bote y desembarcar algún tiempo antes que el enviado neogranadino; el permiso necesario fue otorgado por el gobierno de Ecuador y los jesuitas  ingresaron al país.


La prontitud con la que la noticia de esta hazaña
se esparció entre los anticatólicos de Sudamérica se demuestra por el hecho de que en menos de un año el neogranadino Jacobo Sánchez atacó a García Moreno en el panfleto “Don Félix Frías en París y los Jesuitas en el Ecuador”; cuya réplica por parte de García Moreno fue una hábil “Defensa de los Jesuitas”.


En 1853 empezó a publicar “La Nación”, un periódico que, acorde a su prospecto, estaba dirigido a combatir la tendencia existente en el gobierno de explotar a las masas para el beneficio material de los que tenían el poder.

Al mismo tiempo, el programa de García Moreno apuntaba clara y abiertamente a defender la religión del pueblo. Ya era conocido como amigo de los Jesuitas; asumió ahora el papel de amigo de la gente común, con la que permaneció sincera y tenazmente hasta el día de su muerte.

La facción de Urbina, entonces en el poder, rápidamente reconoció la importancia de “La Nación”; siendo suprimido antes de la aparición de su tercer número; y su propietario, exiliado por segunda vez. 

Mientras tanto, habiendo sido elegido senador por su provincia natal de Guayaquil, se le impidió ocupar su curul debido a que había regresado a Quito sin pasaporte.
Después de una temporada en Paita, García Moreno visitó una vez más Europa.


Tenía ahora treinta y tres años  y su experiencia en la vida política de Ecuador lo había convencido profundamente de la necesidad de ilustración de su gente.

Es indudablemente   con esta convicción  como su guía  e incentivo que pasa más de un año en París, antes que en  cualquier deleite, como estudiante infatigable no sólo de ciencias políticas, sino también de matemáticas superiores, química y del sistema de educación pública de Francia.

Después de regresar a casa bajo una amnistía general en 1850, se convirtió en rector de la Universidad de Quito, posición de la que se valió para comenzar a dar clases magistrales de ciencias físicas.

Al año siguiente estuvo en el senado, en activa oposición al Partido Masónico que había ganado el control del gobierno, a la vez que luchó enérgica y persistentemente, aunque sin éxito, para promulgar una ley que establecía un sistema de educación publica modelado según el de Francia.

En 1858 fundó nuevamente un periódico, “La Unión Nacional”, que resultó pernicioso para el gobierno por su audaz exposición de la corrupción  y su oposición al uso arbitrario de la autoridad; y una vez más sobrevino una crisis política.


García Moreno era por principios un defensor del los procesos ordenados de gobierno, la sinceridad de sus afirmaciones en este aspecto fue justamente demostrada en su subsiguiente carrera política, pero en esta coyuntura tuvo que darse cuenta de que su país permanecía oprimido por una corrupta oligarquía,  empeñada en la supresión de la Iglesia de la que la  masa absoluta de sus compatriotas era devota, dispuesta además a mantener a las masas  en la ignorancia para así controlarlas más fácilmente.

Nuestro personaje había atacado, años atrás, la “industria revolucionaria”, una frase probablemente usada por primera vez por él,  en el prospecto de “La Nación”; ahora tornóse necesario descender a métodos revolucionarios. Además la pequeña república de Ecuador se hallaba en aquel tiempo amenazada por su vecino más poderoso del sur: Perú.



García Moreno, si bien seguro de la oposición de los dizque liberales,  era reconocido en ese momento por las masas como un líder fiel tanto a su fe común como  a su patria, y de esta forma fue capaz de organizar la revolución que lo convirtió en jefe del gobierno provisional establecido en Quito. La república estaba ahora dividida: el general Franco encabezaba un gobierno rival en Guayaquil.

En vano, García Moreno ofreció compartir su autoridad con su antagonista por el bien de la unidad nacional.

Como una medida defensiva contra la amenaza de la invasión peruana, entró en negociaciones con un enviado francés con la intención de asegurar la protección de Francia, un error político del que sus enemigos sabrían valerse hasta el extremo.

Se vio obligado ahora  a asumir el papel de líder militar, para el que poseía por lo menos las cualidades de coraje personal y decisiva y rápida resolución. 

Mientras que García Moreno inflingía derrota tras derrota a los partidarios de Franco; éste, como si representase a Ecuador, firmó con el Perú el tratado de Mapasingue.

El pueblo ecuatoriano se levantó, indignado por las concesiones hechas en ese tratado; y Franco, alejado incluso de sus propios seguidores, fue derrotado en Babahoya (7 de agosto de 1860) y nuevamente en Río Salado, donde terminó refugiado en un barco peruano.



Cuando su adversario ya había sido expulsado
enérgicamente del país, García Moreno mostró su magnanimidad en una proclama en la que buscaba sanar lo más rápidamente posible las heridas de la guerra civil:

“La república debe considerarse a sí misma como una familia; las antiguas demarcaciones de los distritos deben ser  eliminadas, para así hacer imposibles las ambiciones particulares”. 

Durante la reorganización de la Asamblea Constituyente, que fue convocada para enero de 1861, insistió en que el sufragio no debía ser territorial, sino “directo y universal, bajo las garantías necesarias de inteligencia y moralidad, y el número de representantes deberá corresponder proporcionalmente al de los electores representados”.

La Convención, que se reunió el 10 de enero, eligió a García Moreno como presidente; dando éste su discurso inaugural el 2 de abril siguiente.
Entonces comenzó con una serie de reformas entre las que se encontraban la restitución de los derechos de la Iglesia y una radical reconstrucción del sistema fiscal. Inmediatamente tuvo que lidiar con las maquinaciones de su antiguo adversario Urbina, quien desde su refugio en el Perú, mantenía incesantes intrigas junto con la oposición local e inclusive con las repúblicas vecinas. García Moreno pronto llegó a un acuerdo sensato y honorable con el gobierno peruano.


Una violación del territorio ecuatoriano por parte de Nueva Granada, que si bien condujo a una colisión hostil en la que el mismo García Moreno tomó parte, no tuvo consecuencias serias hasta que la administración de Arboledo fue sucedida por la del general Mosquera, cuya ambición era hacer de Nueva Granada el núcleo de una gran “Confederación Colombiana”, en la que Ecuador sería incluido. Urbina escribía cartas animando al dictador neogranadino o colombiano que maquinaba contra la independencia de Ecuador. Una invitación a García Moreno para conferenciar con Mosquera evidenció con indicios muy claros de que en lo que respectaba a la desaparición de Ecuador como nación no había nada que conferenciar.

Mientras tanto la República de Ecuador había ratificado un concordato con el Papa Pío IX (1862); y el descontento del partido regalista local con las estipulaciones de aquel instrumento dio un pretexto excelente a Mosquera para abusar de los derechos de sus vecinos. Los regalistas eran, sin saberlo, un tipo de erastianos que sostenían que la designación de beneficios eclesiásticos era una potestad inalienable del poder civil. El presidente ecuatoriano fue acusado de “despreciar a Colombia, encadenado a los pies de Roma”; Urbina emitió manifiestos desde el Perú, en el sentido de “Sudamérica para los Sudamericanos”; mientras que exponía punto por punto  la proclama del presidente Mosquera, junto con otros aspectos que parecían  introducidos sólo para aparentar.

Sus verdaderos motivos de protesta contra García Moreno eran tres:

1)    que había ratificado el Concordato,
2)    que mantenía un representante de la Santa Sede en Quito
3)    y que había traído jesuitas al Ecuador.

Debe remarcarse ahora, dicho sea de paso, que si Mosquera hubiera añadido a su catálogo de ofensas la insistencia en la educación primaria gratuita para las masas, las estrictas auditorías sobre las cuentas fiscales  y una considerable inversión en caminos  y otros bienes públicos, su proclamación  habría servido adecuadamente como el veredicto por el cual García Moreno fue condenado y eventualmente asesinado por esos a los que Pío IX llamó irónicamente “valientes sectarios”.


Mosquera estaba determinado a tener una guerra y todos los esfuerzos del gobierno ecuatoriano no valieron para prevenirla. En la batalla de Cuaspud, huyeron ignominiosamente todos los batallones ecuatorianos con excepción de dos. Resulta sorprendente, considerando los motivos por los cuales declaró la guerra, que Mosquera, en el tratado de paz de Pisanquí que siguió a esta victoria, haya dejado el Concordato de 1862, el Delegado Apostólico y a los Jesuitas tal y como estaban antes.

En marzo de 1863, García Moreno presentó su renuncia a la Asamblea Nacional; que insistió en que permaneciese en el cargo hasta la expiración de su periodo.  No obstante tuvo que enfrentar durante los siguientes dos años repetidos alzamientos y ataques filibusteros.

Después de haber perdonado la vida a los líderes de uno de estos movimientos, a pesar de que habían incurrido tanto por ley como por costumbre en un crimen merecedor de la pena capital,  fue
severamente criticado por ordenar la ejecución de otro rebelde cuando resultaba evidente que un ejemplo  así era necesario para la paz de la república.

En la batalla naval de Jambelí (27 de junio de 1865), en la que estuvo presente García Moreno, la derrota de las fuerzas de Urbina fue completa, y la tranquilidad reinó hasta que el periodo presidencial expiró el 27 del siguiente agosto.


Al año siguiente comenzó lo que podría considerarse como una serie conectada de atentados que terminarían, nueve años después, con el asesinato de García Moreno.

La disputa entre España y Perú por las Islas de Chincha condujo a una guerra en la que, siguiendo el consejo de García Moreno, su sucesor Jerónimo Carrión había impulsado a Ecuador a  compartir la suerte de su república hermana y de su entonces aliado Chile.

El ex presidente fue enviado como ministro plenipotenciario a Chile, con una comisión para pactar en el camino un negocio con el presidente Prado del Perú. A su llegada a Lima ocurrió un atentado para asesinarlo que acabó con la muerte del asaltante. Su misión diplomática resultó un éxito para las relaciones amistosas entre Ecuador y sus vecinos; la estadía en Santiago también le inspiró una profunda admiración hacia Chile, e incluso concibió un cambio en la constitución ecuatoriana para hacerla más parecida a la de Chile, proyecto que llevó acabo en la Convención Nacional de 1869. Regresando a Ecuador, se encontró por segunda vez en el desagradable papel de líder de una revolución. Para anticipar un complot que se sabía que los liberales preparaban, liderados por un partidario de Urbina, los conservadores de Ecuador se habían sublevado, declarando depuesto a Carrión, y nombrando a García Moreno como jefe del gobierno provisional. La
justicia de los motivos que llevaron a esta acción extrema se demostraron por el atentado de Veintemilla, en Guayaquil, sólo dos meses después, en marzo de 1869.


Habiendo sido debidamente confirmado como presidente interino por la Convención Nacional de mayo de 1869, García Moreno reasumió su labor por la ilustración y el bienestar religioso de su pueblo.


Fue durante esos últimos años de su vida que hizo tanto por la enseñanza de ciencias físicas en la universidad al colocar allí a los padres alemanes  de la Compañía de Jesús. Las escuelas médicas y hospitales de la capital se beneficiaron grandemente por estos inteligentes y celosos esfuerzos. 

En septiembre de 1870 las tropas de Víctor Manuel ocuparon Roma; y el 18 de enero de 1871; García Moreno, solo entre todos los gobernantes del mundo, envió una protesta al Rey de Italia por la expoliación de la Santa Sede. El Papa demostró su aprecio por este arranque de lealtad al conferir al presidente de Ecuador la condecoración de Primera Clase de la Orden de Pío IX con una Breve de elogio fechada el 27 de marzo de 1871.


Por otro lado era notorio  que ciertas logias habían decretado formalmente la muerte de García Moreno, quien, en una carta al Papa,  usó en ese momento las casi proféticas palabras siguientes:

“¡Qué riqueza es para mí, Santísimo Padre, ser odiado y calumniado por mi amor a Nuestro Divino Redentor!

¡Qué felicidad si vuestra bendición  habrá de darme la gracia celestial de derramar mi sangre por Él, que siendo Dios, quiso derramar Su Sangre por nosotros en la Cruz!”.


Objeto de innumerables complots contra su vida, García Moreno prosiguió su camino con tranquila confianza en su futuro y en el de su patria. “Los enemigos de Dios y de la Iglesia pueden matarme”, dijo una vez, “pero Dios no muere”.



Había sido reelecto presidente y pronto entraría en otro periodo en ese cargo, cuando, hacia finales de julio de 1875, la policía de Quito fue informada que un grupo de asesinos había empezado a seguir los pasos a García Moreno.

El jefe de policía, no obstante, advirtió a la potencial víctima; pero ésta desalentó  todos los intentos de protegerla con precaución, hasta casi excusar el descuido de sus guardianes oficiales. Se reveló que durante la quincena que precedió al atentado exitoso, los mismos asesinos habían fracasado al menos dos veces debido a la ausencia del presidente en ocasiones en las que se le esperaba.

Finalmente la tarde del 6 de agosto los asesinos encontraron desprotegida a su presa, que salía de la casa de unos amigos muy queridos; lo siguieron hasta que llegó a la Tesorería y ahí Faustino Rayo, el líder de la banda, lo atacó repentinamente con un machete inflingiéndole seis o siete heridas, mientras los otros
asistían a su propósito disparando sus revólveres.


Al enterarse de la muerte de García Moreno, el Papa Pío IX ordenó una solemne Misa de Réquiem celebrada en la Iglesia de Santa María en Trastevere.

El mismo Soberano Pontífice erigió un monumento a su memoria en el Collegio Pio-Latino en Roma, donde es designado:

Religionis integerrimus custos
Auctor studiorum optimorum
Obsequentissimus in Petri sedem
Justitae cultor; scelerum vindex.



BIBLIOGRAFÍA:

Los materiales para este artículo se derivan de una biografía, extremadamente rara en la actualidad, escrita por un amigo personal y socio político de García Moreno: HERRERA, Apuntes sobre la Vida de García Moreno.

Ver también: BERTHES, Gabriel García Moreno (Paris); Les Contemporains (Paris, s. d.), I;

MAXWELL-SCOTT, Gabriel García Moreno, Regenerator of Ecuador in St. Nicholas Series (London and New York, 1908).

E. MACPHERSON  Transcrito por Kenneth M. Caldwell
Dedicado a don Andrés Moncayo de Cuenca
Traducido por César Félix Sánchez Martínez
Por la reconstrucción del Ideario Socialcristiano en el Perú


The Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur +John Cardinal Farley, Archbishop of New York

Repost 0
18 junio 2010 5 18 /06 /junio /2010 05:20

El Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, destacó la necesidad de purificar la memoria histórica sobre el proceso de la independencia de México y la verdad de los hechos y personajes que lo conforman, al celebrarse el bicentenario de estas fechas, para así promover la paz y la reconciliación en el país al margen de ideologías que manipulen sus distintos aspectos.cardenalsandoval.jpg
En la sesión de apertura de la IV Jornada Académica: "Iglesia – Independencia" que se realiza en esta ciudad en el Hospicio Cabañas, el Purpurado dijo que "al celebrar estas fechas memorables de nuestra historia patria, se trata de recordar agradeciendo, de rectificar la historia con la verdad de los hechos y de reconciliarnos como pueblo en la verdad que nos hace libres".

Se trata, continuó, "de purificar la memoria histórica". "El pueblo mexicano en general conoce muy poco de su historia, de su verdadera historia, pues muchos de los que la han escrito se han dado a la tarea de mutilarla o deformarla, según la ideología y los intereses de facciones políticas", añadió.

"¿Y cuál ha sido el resultado?", cuestionó el Arzobispo: "una historia manipulada y maniquea, en la que de un lado todo es luz y del otro todo tinieblas; una división tajante entre buenos y malos. Los ‘héroes’ oficiales se le presentan al pueblo, perfectos, impolutos y casi sobrehumanos. En cambio los ‘villanos’, es decir los vencidos, son envilecidos hasta lo increíble, sin reconocerles ninguna cualidad o mérito".

"Es muy de desear que en estas fechas del Bicentenario del inicio de la Independencia y del Centenario del inicio de la Revolución, se investigue y salga a la luz la verdad sobre hechos y personas. Será un bien apetecible y de gran provecho para México, en orden a su integración y unidad y, por consiguiente, un gran tributo a la paz y reconciliación de los mexicanos".

El Cardenal Íñiguez señaló que actualmente hace falta mucho empeño "para superar los graves problemas que ahora nos agobian, tales como el crimen organizado y la violencia desatada en el país, la corrupción generalizada, la ineptitud administrativa, el deterioro de la familia y los ataques a la vida, así como el secularismo creciente que nos invade e invita a vivir como si Dios no existiera, privándonos de la luz del Evangelio y del soporte de la moral cristiana".

"Ayudemos todos, basados en la verdad, a la reconciliación y a la integración y que la historia verdadera cure heridas y conduzca a la paz", concluyó.

Por su parte, el Arzobispo de Morelia y Presidente de la Comisión Episcopal para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana , Mons. Alberto Suárez Inda, señaló que "la Iglesia en México debe ser inspiradora de reflexión profunda y sabia frente a la historia Patria. La historia no ha de ser vista como un cadáver que hay que diseccionar, si no que es el lugar del encuentro con la verdad del hombre y de su destino trascendente, de modo que su estudio no deja de interpelar a cada paso nuestra conciencia".

Los creyentes, prosiguió, "más que limitarnos a describir la historia, estamos llamados a interpretarla mediante la razón en constante diálogo con la fe. No pretendernos quedar con los puros datos, sino, a través de ellos, buscar nuestra identidad en el sustrato cultural de nuestra nación".

"El objetivo que nos hemos trazado en estas cinco jornadas académicas, es ofrecer la posibilidad de ir conformando un marco de referencia que nos permita una lectura serena y objetiva de la Independencia y la Revolución Mexicana, que nos ayude a recuperar, a sacar a flote las profundas raíces católicas de nuestra identidad nacional".

Otras de las metas de estas jornadas, dijo el Arzobispo, también son "rescatar los ideales y valores que inspiraron a nuestros antepasados, superar la tentación de la violencia que destruye, así como proponer una nueva presencia y compromiso de la Iglesia, desde una cultura que ofrece el servicio del Evangelio, para asumir y ejercer nuestra corresponsabilidad en la construcción de nuestro país".

Repost 0
18 junio 2010 5 18 /06 /junio /2010 04:01

 Unos 200 jóvenes católicos se congregaron pacíficamente en el atrio de la Catedral de Lyon, en Francia, para defenderlo de una manifestación anti-católica organizada el lobby gay que querían realizar un evento en el que diversas parejas del mismo sexo se iban a besar para «celebrar» el «Día Mundial contra la Homofobia».


lyonjovenes.jpg

 

En medio de un cordón policial, los católicos respondieron a las blasfemias e insultos de manera pacífica y rezando de rodillas. Los hechos sucedieron el pasado 18 de mayo en la Plaza de Saint Jean, frente a la Catedral de Lyon. Durante la defensa los jóvenes católicos también le cantaron a María, de rodillas: “Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores”.

 

Entre las pancartas de los católicos se podía leer una mayor que decía: “¡No más católico-fobia!”. Otros de los lemas que se oyeron, mientras sostenían una bandera del Vaticano, fueron: “¡Saint Jean (la Catedral) es nuestra!” y “¡Europa, Juventud, Cristiandad!” Finalmente, y tras tres horas de defensa de la Catedral por parte de los católicos, la policía dispersó a los homosexuales y también agredió y arrestó a algunos de los católicos. Para algunos bloggers, este hecho culminó con una victoria moral de los jóvenes defensores de Saint Jean, al no haberse producido el polémico “kiss-in”, común en estas polémicas manifestaciones del lobby de gays y lesbianas. En declaraciones a Télé Lyon Métropole, uno de los jóvenes defensores de la Catedral señaló que “se pudo haber hecho la manifestación ayer, pero no se hizo ¿por qué no? y delante de la Catedral… eso es un gesto de provocación. Creo que la homosexualidad, concretamente los actos homosexuales carecen de pureza y de algunos ideales”.

 

Cabe agregar que uno de los jóvenes católicos que se encontraba rezando, con un crucifijo en mano, fue agredido brutalmente por uno de los policías franceses. Fue denigrado física y moralmente por defender su fe católica, su heroismo es digno de ser imitado.

 


Repost 0