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Presentación

442px-Emblem of the Papacy SE svgBienvenido a este blog de actualidad religiosa,de filosofía, de combate de la Verdad contra la secta modernista del "Concilio Vaticano II", de honor, amor y fidelidad al Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica, y de discusión sobre la actualidad de Méjico.
   Este blog pretende también reunir las direcciones de los centros de Misa y de sacerdotes NON UNA CUM, celebrando el Santo Sacrificio en total desunión a "Benedicto XVI" en México.

   No reconocemos, pues, la legitimidad de la autoridad de los "Papas del Concilio" Vaticano II. Estamos ciertos de que solamente esta posición, también llamada sedevacantismo, es la posición teológica que responde perfectamente a la situación actual de la Autoridad en la Iglesia, en particular detallada por la Tesis de Cassiciacum.

   Le invitamos a leer nuestro blog detalladamente. Permítanos presertarle nuestra postura teológica.

   Sea a la mayor gloria de Dios: 


El equipo de México y Tradición

Archivos

10 noviembre 2013 7 10 /11 /noviembre /2013 17:06

Estimados lectores:

 

Les presentamos el más reciente número de la Revista Integrismo del Padre Héctor Lázaro Romero. Le agradecemos sus publicaciones así como sus oraciones.

 

El Equipo de México y Tradición.

 

revista-integrismo21.jpg

 

REVISTA INTEGRISMO N° 21 (PDF): PULSE AQUÍ

SITIO DE "REVISTA INTEGRISMO"

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22 agosto 2013 4 22 /08 /agosto /2013 01:39

Estimados lectores:


Este artículo fue tomado del Blog del Padre Hector Lázaro Romero: Revista Integrismo. es un estudio sobre el Bautismo de deseo y sobre lo que el Magisterio enseña sobre él. Esperamos que les sea de su interés.

 

El bautismo de deseo y de sangre

Probado a partir del Magisterio Pontificio, el Concilio de Trento, el Derecho Canónico, el Martirologio Romano, los Santos Padres, los Doctores y teólogos de la Iglesia

Últimamente S.E. Mons. Pivarunas ha estado profundizando la enseñanza eclesiástica acerca de la necesidad del bautismo. Como veremos en las siguientes citas, para salvarse es necesario pertenecer a la Iglesia Católica, al menos por el deseo. También es necesario recordar que sin la fe y la caridad sobrenatural la salvación es imposible, se haya o no recibido el sacramento del bautismo. Al adulto que busca conocer y hacer la voluntad de Dios se le da la gracia suficiente para que obre lo necesario y obtenga la salvación.

1. Concilio de Trento (1545-1563)

Cánones sobre los sacramentos en general, c. 4: «Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva ley no son necesarios, sino superfluos para salvarse; y aun cuando no todos sean necesarios a cada particular, asimismo dijere que los hombres sin ellos, o sin el deseo de ellos (sine eis aut eorum voto), alcanzan de Dios, por la sola fe, la gracia de la justificación; sea anatema». 

Decreto sobre la justificación, ses. VI, cap. IV: «En esas palabras se describe la justificación del pecador, de suerte que es tránsito de aquel estado en que el hombre nace hijo del primer Adán, al estado de gracia y adopción de los hijos (Rom. 8, 15) de Dios por el segundo Adán, Jesucristo nuestro Salvador; y este tránsito no se puede lograr, después de promulgado el Evangelio, sin el bautismo o sin el deseo de él (sine lavacro regenerationis aut eius voto); según está escrito: El que no naciere de agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios (Jn. 3, 5)». 

2. S. Alfonso M. de Ligorio (Doctor de la Iglesia, 1691-1787)

«Mas el bautismo de deseo es una conversión perfecta a Dios por contrición, o por amor a Él sobre todas las cosas, con deseo explícito o implícito del verdadero bautismo de agua, del cual toma su lugar en cuanto a la remisión de la culpa, pero no en cuanto a la impresión del carácter [bautismal] o a la supresión de toda pena a pagar. Se llama “de viento” [flaminis] porque se realiza bajo el impulso del Espíritu Santo, a quien se le da este nombre [flamen]. Ahora bien, es de fide que los hombres se salvan también por el bautismo del deseo, según el canon “Apostolicam de presbytero non baptizato” y el Concilio de Trento, sesión VI, capítulo IV, donde está dicho que nadie puede salvarse “sin el bautismo o su deseo”» (“Teología moral”, lib. VI). 

3. Código de Derecho Canónico (1917)

Sobre la sepultura eclesiástica, cn. 1239.2: «Los catecúmenos que sin culpa propia mueren sin el bautismo, han de ser tratados como los bautizados» (“The Sacred Canons”, PP. John Abbo, Jerome Hannan). 

Comentario al Código: «La razón de esta regla estriba en que justamente se cree que ellos encontraron la muerte unidos a Cristo por el bautismo del deseo». 

4. Papa Inocencio III (1198-1216)

«A vuestra pregunta respondemos de la siguiente manera: Afirmamos sin vacilación alguna (basados en la autoridad de los Santos Padres Agustín y Ambrosio) que el presbítero de quien decís (en vuestra carta) haber muerto sin el agua del bautismo, por haber perseverado en la fe de la Santa Madre Iglesia y en la confesión del nombre de Cristo, fue liberado del pecado original y obtuvo la dicha de la patria celestial. Leed, hermano, en el libro VIII de la obra La Ciudad de Dios de San Agustín, donde, entre otras cosas, escribe que “el bautismo es administrado invisiblemente a quien ha sido excluido no por desprecio a la religión, sino por la muerte”. Leed también otra vez el libro del bienaventurado Ambrosio en lo concerniente a la muerte de Valentiniano, donde afirma lo mismo. Por lo tanto, en las cuestiones que atañen a los muertos, debéis sostener las opiniones de los doctos Padres, y en vuestra iglesia habéis de uniros en oración y hacer que se ofrezcan sacrificios a Dios por el mencionado presbítero» (“Apostolicam”, Dz. 388).

«Habéis preguntado, en efecto, por cierto judío, que habiendo vivido únicamente entre judíos, en la hora de la muerte se sumergió en agua diciendo: “Yo me bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”. Respondemos que, debiendo haber distinción entre el bautizante y el bautizado, como se deduce de las palabras del Señor, cuando dice a los Apóstoles: “Id y bautizad a todas las naciones en el nombre…” (cf. Mt. 28, 19), el mencionado judío debe ser bautizado nuevamente por otro, de tal manera que pueda mostrarse que uno es el bautizado y otro es el que bautiza... Sin embargo, si el susodicho hubiera muerto inmediatamente, al instante hubiera volado a la patria celestial por virtud de la fe en el sacramento, aunque no por el sacramento de la fe» (“Debitum pastoralis officii”, 28/08/1206, Dz. 413). 

5. Papa San Pío V (1566-1572)

Condenó (en “Ex omnibus afflictionibus”, 1/10/1567) las siguientes proposiciones erróneas de Miguel Bayo: 

• La caridad sincera y perfecta, que nace de corazón puro y conciencia buena y fe no fingida (I Tim. 1, 5), puede darse en los catecúmenos como en los penitentes sin la remisión de los pecados.

• Aquella caridad, que es la plenitud de la ley, no está siempre unida con la remisión de los pecados.

• El catecúmeno vive justa, recta y santamente y observa los mandamientos de Dios y cumple la ley por la caridad, antes de obtener la remisión de los pecados que sólo se recibe en el bautismo.

6. S. Ambrosio (Doctor de la Iglesia)

«Os oigo expresar pena porque [Valentiniano] no recibió el sacramento del bautismo. Decidme, ¿qué más hay en nosotros excepto voluntad y súplica? Mas él por largo tiempo deseó ser iniciado... y expresó su intención de ser bautizado... Sin duda lo recibió porque lo pidió».

7. S. Agustín (Doctor de la Iglesia)

«No vacilo en colocar al catecúmeno católico, que arde en el amor a Dios, antes que el hereje bautizado… El centurión Cornelio, antes de su bautismo, fue mejor que Simón [Mago], quien había sido bautizado. Pues Cornelio, aun antes del bautismo, estaba lleno del Espíritu Santo; mientras que Simón, después del bautismo, estaba hinchado de un espíritu inmundo» (De Bapt. c. Donat., IV, 21).

8. S. Tomás de Aquino (Doctor de la Iglesia) 

«Respondo: El sacramento del bautismo puede faltarle a alguien de dos maneras. Primero, de hecho y de propósito, como ocurre a los que ni están bautizados ni quieren bautizarse. Esta actitud, en los que tienen uso de razón, supone desprecio del sacramento. Por eso, aquellos a quienes les falta el bautismo de esta manera, no pueden conseguir la salvación, porque ni sacramental ni intencionalmente se incorporan a Cristo, por quien únicamente viene la salvación. 

«En segundo lugar, el sacramento del bautismo puede faltarle a alguien de hecho pero no de propósito, como es el caso de quien desea recibir el bautismo pero inopinadamente es sorprendido por la muerte antes de recibirlo. Éste puede conseguir la salvación sin el bautismo de hecho, por el deseo del bautismo, un deseo que procede de la fe que actúa por la caridad, por la que el hombre es santificado interiormente por Dios, cuyo poder no está atado a los sacramentos. Por eso dice san Ambrosio de Valentiniano, muerto cuando era todavía catecúmeno: “Perdí al que había de regenerar, mas él no perdió la gracia por la que oró”» (“Summa”, III p., q. 68, a. 1).

9. S. Roberto Belarmino (Doctor de la Iglesia, 1542-1621)

«Boni catechumeni sunt de Ecclesia, interna unione tantum, non autem externa» (Los buenos catecúmenos son de la Iglesia, aunque por unión interna solamente y no por unión externa - lib. II, cap. XXX).

10. Martirologio Romano

23 de Enero: En Roma, Santa Emerenciana, virgen y mártir, fue apedreada por los paganos, siendo todavía catecúmena, al encontrarse orando en la tumba de Santa Inés, de quien era hermanastra.

12 de Abril: En Braga, Portugal, San Víctor, mártir, rehusó adorar un ídolo cuando todavía era catecúmeno, y confesó a Cristo Jesús con gran constancia; así, después de muchos tormentos y de ser decapitado, mereció ser bautizado en su propia sangre.

11. Papa Pío IX (1846-1878)

«Claramente debe sostenerse como artículo de fe que fuera de la Iglesia Apostólica Romana nadie puede salvarse, que la Iglesia es la única arca de salvación, y que quien no entre en ella perecerá en el diluvio. Por otro lado, asimismo debe sostenerse como cierto que quienes están afectados por ignorancia de la verdadera religión, si fuese ignorancia invencible, no están sujetos a culpa alguna en esta cuestión ante los ojos del Señor. Ahora bien, ¿quién podría presumir de tener la habilidad de establecer las fronteras de tal ignorancia, tomando en consideración las diferencias naturales de los pueblos, tierras, talentos nativos y muchos otros factores? Solamente cuando hayamos sido librados de los lazos de este cuerpo y hayamos visto a Dios tal como es (Jn. 3, 2), comprenderemos realmente qué tan íntimo y hermoso es el lazo que une la misericordia divina con la justicia divina» (“Singulari Quadam”, 1854).                                                                                                                    «...Todos sabemos que los afectados de ignorancia invencible respecto a nuestra santa religión, si guardan con solicitud los preceptos de la ley natural, escritos por Dios en el corazón de los hombres, si están preparados para obedecer a Dios y si llevan una vida virtuosa y sumisa, pueden alcanzar la vida eterna por el poder de la luz y la gracia divinas» (“Quanto Conficiamur Moerore”, 1863). 

12. Papa Pío XII (1939-1958)

«Como bien sabéis, Venerables Hermanos, desde el mismo comienzo de Nuestro Pontificado, hemos confiado al cielo la protección y guía de quienes no pertenecen al organismo visible de la Iglesia Católica, declarando solemnemente que, a ejemplo del Buen Pastor, nada deseamos más ardientemente que tengan vida y la tengan con mayor abundancia... Pues, aunque inconscientemente estén relacionados al Cuerpo Místico del Redentor en deseo y resolución, sin embargo, siguen estando privados de tantos y tan grandes dones y socorros celestiales, que sólo se pueden gozar en la Iglesia Católica» (“Mystici Corporis Christi”, 29/06/1943). 

13. P.  A. Tanquery

El bautismo de deseo. La contrición  o caridad perfecta, junto con un deseo al menos implícito del bautismo, suple en los adultos al bautismo de agua en lo que mira al perdón de los pecados.

Esto es cierto. Explicación: a) Un deseo implícito del bautismo, el cual supone el propósito general de guardar todos los mandamientos de Dios, es, como todos lo afirman, suficiente para quien es invenciblemente ignorante de la ley del bautismo; e igualmente, según la opinión más común, para quien sabe de la necesidad del bautismo. 

b) La caridad perfecta, junto con el deseo del bautismo, perdona el pecado original y el actual, y entonces infunde la gracia santificante, pero no imprime el carácter bautismal y no remite por sí misma la totalidad de la pena temporal por el pecado; de donde se infiere que, cuando se ofrezca la oportunidad, la obligación de recibir el bautismo de agua aún permanece en el que ha sido santificado de esta manera (“Dogmatic Brevior”, a. IV, s. I-II, 1024-1, 1945).

14. P. Dominicus Prümmer, O.P.

• «El bautismo del deseo, que es un acto de caridad perfecto que incluye, al menos implícitamente, el deseo del bautismo de agua»;

• «El bautismo de sangre, que significa el martirio sobrellevado por Cristo antes de la recepción del bautismo de agua»;

• «En cuanto a los efectos del bautismo de sangre y de deseo... ambos producen la gracia santificante ...El bautismo de sangre remite normalmente todos los pecados veniales y la pena temporal...» (“Moral Theology”, 1949).

15. P. Francis O’Connell

• «El bautismo de deseo... es un acto de caridad divina o de contrición perfecta...»

• «Estos medios (i.e., el bautismo de sangre y de deseo) presuponen en el sujeto un deseo al menos implícito de recibir el sacramento».

• «... Aun si un niño pudiera obtener el beneficio del bautismo de sangre al ser muerto por alguien movido por odio a la fe cristiana…» (“Outlines of Moral Theology”, 1953).

16. Mons. J.H. Hervé

En quién el bautismo de agua puede ser suplido. Los diversos bautismos: a partir del mismo Concilio de Trento y de sus decretos, se mantiene firmemente que el bautismo es necesario, ya sea de hecho o de deseo; por tanto, en un caso extraordinario, puede ser suplido. Además, según la doctrina católica, hay dos cosas que pueden suplir el sacramento del bautismo; a saber, un acto de caridad perfecta junto al deseo del bautismo, y la muerte como mártir. Como estas dos cosas compensan el bautismo de agua, también son llamadas bautismo, a fin de que sean comprendidas bajo un solo nombre genérico, por así decir; de tal manera que el acto de caridad junto con el deseo de bautismo se llama baptismus flaminis (bautismo del espíritu), y el otro, martyrium (bautismo de sangre) (“Manuale Theologiæ Dogmaticæ”, vol. III, cap. IV, 1931). 

17. PP. H. Nolden S.J., A. Schmit S.J. 

El bautismo de espíritu (flaminis) es la caridad o contrición perfecta, en la que se incluye el deseo de recibir de hecho el sacramento del bautismo; la caridad o contrición perfecta, además, tienen el poder de conferir la gracia santificante (“Summa theologiæ moralis”, de Sacramentis, vol. III, lib. II, q. I, 1921).

18. P. Arthur Vermeersch, S.J.

El bautismo de espíritu (flaminis) es un acto de perfecta caridad o contrición que contiene al menos un deseo tácito del sacramento. De ahí que únicamente lo alcanzan los adultos. No imprime el carácter… pero borra todo pecado mortal junto con la sentencia de la pena eterna, según aquello: “el que me ama, será amado por mi Padre” (Jn. 14, 21) (“Theologiæ Moralis”, vol. III, Tractatus II, 1948).

19. Card. Ludovico Billot, S.J. 

El bautismo de espíritu (flaminis), llamado también de arrepentimiento o de deseo, no es otra cosa que un acto de caridad o de perfecta contrición que incluye el deseo del sacramento, según lo dicho anteriormente, a saber, que el corazón de todos es movido por el Espíritu Santo para que crea y ame a Dios, y se arrepienta de sus pecados (“De Ecclesiæ Sacramentis”, vol. I, q. LXVI, th. XXIV, 1931).

20. PP. Aloysia Sabetti S.J., Timotheo Barrett S.J. 

El bautismo, puerta y fundamento de los sacramentos, tanto de hecho como de deseo, es necesario para la salvación de todos...

Del bautismo de agua, que es llamado de río (baptismus fluminis), procede el bautismo de espíritu (baptismus flaminis) y de sangre, los cuales pueden suplir al bautismo de hecho, si éste fuera imposible. El primero es una conversión total a Dios por la contrición o caridad perfecta, en cuanto contiene un deseo explícito o al menos implícito de recibir el bautismo de agua... El bautismo de espíritu (flaminis) y el bautismo de sangre son llamados bautismo de deseo (in voto) (“Compendium Theologiæ Moralis”, Tractatus XII, De Baptismo, cap. I, 1926).

21. P. Eduardus Genicot, S.J. 

El bautismo de espíritu (flaminis) consiste en un acto de perfecta caridad o contrición, junto al que se une siempre una infusión de gracia santificante…

Ambos son llamados «de deseo» (in voto)... la caridad perfecta, porque se une siempre el deseo, al menos implícito, de recibir este sacramento, absolutamente necesario para la salvación (“Theologiæ Moralis Institutiones”, vol. II, Tractatus XII, 1902).

22. P. George Hardock (1859)

«...La gracia de Dios y la caridad y contrición del hombre ocasionalmente pueden ser tales que éste tenga remisión, justificación y santificación antes de recibir los sacramentos externos del bautismo, confirmación y penitencia; como vemos que sucedió durante la predicación de Pedro, cuando todos recibieron el Espíritu Santo antes que cualquier sacramento...»

23. Hechos de los Apóstoles

«Entonces Pedro dijo: ¿Podemos acaso negarles el agua y no bautizar a quienes han recibido el Espíritu Santo como nosotros?» (10, 47).

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28 julio 2013 7 28 /07 /julio /2013 03:45

Estimados lectores:

 

He aquí una pequeña recopilación de algunos centros de Misa Tradicional en el mundo. Cada sitio web contiene la lista de capillas, escuelas, seminarios, campamentos, monasterios, u otros sitios religiosos del que se encarga cada congregación o instituto que profesa íntegramente la fe católica, apostólica, romana, y que en consecuencia sostiene públicamente la vacancia actual de la Sede Apostólica. Por ese motivo , no figuran aquí aquellos que profesan herejías o errores contrarios a la enseñanza de la Santa Iglesia Católica Romana, a su doctrina, a su disciplina o a su teología: como es el caso de aquellos relacionados con los “ortodoxos” o “católicos viejos” ; o también con los “conclavistas” o con quienes niegan el bautismo de deseo o niegan la validez de las ordenaciones de Mons. Ngo-dinh-Thuc o de Mons. Lefebvre; o quienes han recibido las Órdenes de manera dudosa o contraria al espíritu y praxis de la Iglesia (como es el caso de los “linajes episcopales” que descienden de “Obispos casados”); o quienes colaboran con la Fraternidad San Pío X o con las comunidades “Ecclesia Dei ” o “ Motu proprio ”. Los centros de Misa de esta lista no pertenecen a nadie que, según nuestros conocimientos, esté incluido en las categorías que acabamos de mencionar.

 

Esperamos que les sea de mucha utilidad.

 

El Equipo de México y Tradición.

 

Tomado del sitio "Integrismo" del P. Héctor Lázaro Romero.


 

 

M É X I C O

 

 Iglesia Inmaculado Corazón de María
  C. Gral. Piña y Huepac
  Col. López Portillo
  Tel.: (662) 211-6096
  Hermosillo, Sonora

http://www.sociedadtrento.org.mx/imagenes/banner_titulo.jpg

http://www.sociedadtrento.org.mx/galerias/2-4.jpg

http://www.sociedadtrento.org.mx/

 

Iglesias

Baja California   

 
Iglesia Nuestra Señora del Rosario
  Tel.: (662) 969-6472
  Tijuana, Baja California  

  
Sonora

 
Iglesia Inmaculado Corazón de María
  C. Gral. Piña y Huepac
  Col. López Portillo
 
Iglesia San Miguel Arcángel
  Plutarco Elias Calles
  Col. Y Griega
  Tel.: (662) 211-6096


Chihuahua

 
Iglesia San Miguel Arcángel
  C. Zootecnia 12001 Col. Zootecnia

 

Santuario Guadalupano
  C. Peral 533 -Bis Col. Insurgentes


  Cd. Juárez, Chihuahua  

  
Guerrero
Templo de la Divina Providencia
  C. José Valdez Arévalo No. 29

 

  Acapulco, Guerrero   
Iglesia de Santiago Apóstol
  Julián Bravo (Dos Caminos), Gro.
 

Iglesia Inmaculado Corazón de María
  Huitzitepec, Guerrero


Durango
Iglesia Nuestra Señora del Carmen

  Lerdo, Durango  

 
Baja California Sur
Iglesia de Cristo Rey

  La Paz, B.C.S.   


Jalisco
Iglesia Inmaculado Corazón de María
    Guadalajara, Jalisco   


Veracruz
Iglesia Nuestra Señora del Carmen
  Dos Ríos, Veracruz   


Morelos
Iglesia San Mateo Apóstol
  Atlatlahuacán, Morelos

 

 


Estados Unidos de América

 

 

St. Mary's Parish
757  138th Street South
Tacoma, WA 98444

http://www.stmarys-parish.org/index_files/image3791.jpg

 

http://www.stmarys-parish.org/

 


 

 

St. Hugh of Lincoln Church
2401 S 12 Street
Milwaukee, WI 53215
414-645-1525
Fr. Charles McGuire


http://www.sainthugh.org/wp-content/themes/sainthugh/images/header_banner.gif

http://www.sainthugh.org/wp-content/themes/sainthugh/images/header_altar.jpg

 

http://www.sainthugh.org/

 

Mass Locations

Arizona

Our Lady of the Sun International Shrine
12534 West Peoria Avenue
El Mirage, AZ 85335
623-583-1027
Fr. Federico Palma

California

Blessed Sacrament Church
1150 Mellus Street
Martinez, CA 94553
925-228-9852
Fr. Thomas Zapp


St. John Bosco Church
1606 Imperial Avenue
Modesto, CA 95358
209-538-3318
Fr. Thomas Zapp

Colorado

Our Lady of Victory Chapel
2566 Sable Boulevard
Aurora, CO 80011
303-364-8040
Fr. Eugene Berry


St. Cyril of Alexandria Chapel
Le Clarion Hotel
314 West Bijou Street
Colorado Springs, CO 80905
719-471-8680
Fr. Eugene Berry

Connecticut

Our Lady of the Rosary Church
15 Pepper Street
Monroe, CT 06468
203-261-8290
Bp. Robert McKenna, OP

Florida

Our Lady Queen of All Saints Chapel
20120 Barnett Road
Brooksville, FL 34601
352-797-7829
Bp. Donald Sanborn


Holy Cross Roman catholic Mission
3298 Summit Boulevard, Suite 16
Pensacola, FL
337-278-4655
Fr. Francis Miller, OFM

Georgia

St. Teresa of Avila Missionl
Atlanta, GA
706-215-3939
Bp. Sanborn

Douglas, GA
912-384-1000
Bp. Sanborn

Illinois

St. Joseph Mission
386 Adolph Road
Chadwick, IL 61014
815-772-7394
Fr. Charles McGuire


St. Isidore the Farmer Mission
207 East Center Street
Saybrook, IL 61770
309-475-9097
Fr. Charles McGuire

Louisiana

Christ the King Church
510 NW Evangeline Throughway
Lafayette, LA 70501
337-261-1225
Fr. Fancis Miller


Our Lady of the Rosary Chapel
1184 Hwy 178
Opelousas, LA 70570
337-543-2215

Massachusetts

Most Holy Trinity Mission
Hampton Inn
224 Winthrop Avenue (Rte. 114)
Lawrence, MA 01843
508-778-5532
Fr. Peter Lemay

Michigan

Our Lady Queen of Martyrs Church
16414 E. 14 Mile Road
Fraser, MI 48026
586-979-1272
Fr. Oscar Saavedra


St. Dominic Savio Chapel
7095 Kochville Road
Freeland, MI 48063
989-692-0029
Fr. Daniel Ahern


Our Lady of the Snows Chapel
Murner and Parmater Roads
Gaylord, MI 49735
989-786-4595
Fr. Daniel Ahern


St. Dominic Chapel
765 N Hickory Ridge Road
West Highland, MI 48357
248-889-2394
Bp. Robert Neville

New York

St. Michael Chapel and Shrine
507 Road 9W
Glenmont, NY 12077
518-462-2016
Fr. Joseph Collins


Sacred Heart/our Lady of Mt. Carmel Shrine
442 Fairview Avenue
Hudson, NY 12534
518-828-8775
Fr. Joseph Collins

North Carolina

St. Philomena
Jacksonville, NC
910-938-3311
Bp. Sanborn

North Dakota

St. Teresa of Avila Mission
2233 Springbrook Court
Grand Forks, ND 58201
262-308-7987
Fr. Charles McGuire

Ohio

St. Gertrude the Great
4900 Rialto Road
West Chester, OH 45069
513-645-4214
Bp. Daniel Dolan

St. Clare’s Mission

175 Happy Hollow Road
Chillicothe, OH 45601
740-775-5995
Fr. Charles McGuire

Texas

roman Catholic Franciscan Mission
2410 Superior Street, Suite E
Arlington, TX 76013
337-278-4655
Fr. Francis Miller, OFM


Our Mother of Perpetual Help Chapel
4161 Square Dance Road
Horizon, TX 79938
915-857-7148
Fr. Roberto Mardones

Virginia

St. Augustine Church
12083 Smith Neck Road
Carrollton, vA 23314
757-357-5213

Washington

Our Lady of Guadalupe Church
3914 N. Lidgerwood Street
Spokane, WA 99207
509-489-6602
Fr. Kevin Vaillancourt


Holy Redeemer Chapel
11824 10 Avenue SW
Seattle, WA 98146
Fr. Ercoli

Wisconsin

St. Hugh of Lincoln Church
2401 S 12 Street
Milwaukee, WI 53215
414-645-1525
Fr. Charles McGuire


Our Lady of Sorrows Mission
N9950 Padre Pio Drive
Necedah, WI 54646
608-565-4567
Fr. Charles McGuire

Canada

St. Athanasius Mission
Ramada Hotel
102 Kenmount Road
St. Johns, NL (Newfoundland)
989-692-0029
Fr. Daniel Ahern


St. Monica Mission
Halifax, NS (Nova Scotia)
902-455-6459
Fr. Daniel Ahern


St. Pascal Baylon Mission
Summerside, PE (Prince Edward Island)
902-436-3790
Fr. Daniel Ahern

 

 


Saint Dominic Chapel
765 North Hickory Ridge Road
Highland, Michigan 48357

 

 

http://www.stdominicchapel.com/images/sdcbanner.gif

http://www.stdominicchapel.com/gallery/qdig-files/converted-images/2006/sml_pallsaints1.JPG

http://www.stdominicchapel.com/


Our Lady of the Snow
Phone: 303-425-7051
Address: 4101 Lamar St,
Wheat Ridge, CO 80033

 

http://www.ourladyofthesnow.net/assets/images/header1.jpg

 

http://www.ourladyofthesnow.net/index.htm


To view all CMRI Chapels, please visit the CMRI Directory at:  www.cmri.org/directry.htm

Our Lady of the Snow
St. Philomena Mission
Holy Mass on 4th Sunday at 6:30 p.m.
Call (719) 576-3842 for information.

Burlington:
Immaculate Conception Church
228 11th Street
Burlington, CO 80807
Sunday Mass at 8:00 a.m.
Confessions at 7:30 a.m.
Call (719) 346-0379 for more information

Clifton (Grand Junction):
St. John Mary Vianney Chapel
3424 Kerns
Clifton, CO 81520
Phone: (970) 434-2213
Sunday Mass on 1st and 3rd Sundays at 5:30 p.m.

Colorado Springs:
Mary Help of Christians
 www.maryhelpofchristians.net
920 E. Cache La Poudre
Colorado Springs, CO
Sunday Mass: 1:30 p.m.; confessions at 1:00 p.m.
Call (719) 205-1434 for information.

Denver:
Our Lady of the Snow Chapel
4101 Lamar St,
Wheatridge, CO 80033
303-425-7051
Sunday Mass: 9:00 a.m.
Email: OurLadyoftheSnowChapel@msn.com
Call for more information.
Julie - 303-995-0906
Mary - 303-596-6997
Matt - 303-638-5427

Olathe:
St. Joseph’s Catholic Church
59350 Carnation Rd.
Olathe, CO 81425
Phone: (970) 323-0243 Fax: (970) 323-8600
Sunday Mass: 8:00 a.m. and 10:00 a.m.
School: Holy Guardian Angels School (K-8)

 


Mary Help Of Christians
Traditional Roman Catholic Church

Fr. Luis Jurado
(970) 323-0243
Every Sunday
918 E Cache Le Poudre St.
Colorado Springs, Colorado 80903

http://www.maryhelpofchristians.net/confirmation3.jpg

http://www.maryhelpofchristians.net/

 


 

 

Our Lady of Fatima

NTC Chapel:
2881 Roosevelt Road
San Diego, CA 92106

http://fatimaparish.org/sitebanner2.jpghttp://fatimaparish.org/ntcchapel.jpg

 http://fatimaparish.org/


 

 

http://www.olvrc.com/images/olvaddress.jpg

http://www.olvrc.com/images/banner.jpg

http://www.olvrc.com/images/olv.jpg

http://www.olvrc.com/

 


 

 

  Our Lady of Lourdes

Fontana, CA
16010 Boyle Ave. Fontana, California 92337

http://bp1.blogger.com/_kGcqF3LXY9Q/RwE08EEi9dI/AAAAAAAAAAs/iAO23VLrHEI/S220/lourdes.jpg

 http://www.ourladyoflourdescmri.blogspot.mx/

 


 

 

Queen of the Holy Rosary
A Traditional Roman Catholic Parish
(formerly: Our Lady of Mount Carmel Church)
2533 W. Myrtle
Phoenix, Arizona 85051

http://www.olmcc.org/Images/qhr_2012_18.jpg

http://www.olmcc.org/index.html#tag_feat

 


 

 

Our Lady of the Sun Catholic Church
    12546 W. Peoria Ave
    El Mirage, Arizona 85335
    General Info: (623) 974- 4133

http://ourladyofthesun.com/wp-content/uploads/2012/10/Slider3.jpg

 http://ourladyofthesun.com/

 


 

 

Queen of Angels Catholic Church
24244 Newhall Avenue
Santa Clarita, California 91321

http://www.queenofangelscatholicchurch.org/images/christmas%202009%20-%20queen%20of%20angels.jpg

 http://www.queenofangelscatholicchurch.org/Home

 


 

 

Our Lady of the Rosary Chapel
15 Pepper Street
Monroe, CT 06468
http://rosarychapel.net/Site/themed_images/info_left.jpg http://rosarychapel.net/#


 

 

Sacred Heart Church
321 South Broadway
Lawrence, MA 01843

http://www.thirdorderofsaintdominic.org/Sacred_Heart_Church.JPGhttp://www.thirdorderofsaintdominic.org/Church%201.JPG

http://www.thirdorderofsaintdominic.org/Chapel%20Fund.htm

 

 



St. Gertrude the Great
Roman Catholic Church | Traditional Latin Masses
    4900 Rialto Road
    West Chester OH 45069
    513.645.4212
http://www.sgg.org/wp-content/themes/bulletin/images/building.jpg http://www.sgg.org/

 

 

La Congregación María Reina Inmaculada

Mount St. Michael
8500 N. St. Michael’s Rd.
Spokane, WA 99217
Phone: (509) 467-0986
Fax: (509) 467-2425

Mount St. Michael
8500 N. St. Michael’s Rd.
Spokane, WA 99217
Phone: (509) 467-0986
Fax: (509) 467-2425 - See more at: http://www.cmri.org/#sthash.hGE8KaDZ.dpuf

http://www.cmri.org/pictures/cmri-masthead-1c.jpg

http://www.cmri.org/span-index.html

http://www.cmri.org/slides/2011-ordinations/prayersatthefootofthealtar.jpg

 

En EUA, los centros de Misa del CMRI son muy numerosos.

Esta congregación también tiene un apostolado internacional.
Favor de referirse al sitio oficial arriba mencionado para mayor información.

 


 

 

I t a l i a

 

Verrua Savoia (TO)
Istituto Mater Boni Consilii
Chiesa SS. Pietro e Paolo
Loc. Carbignano, 36.

http://www.cattolicesimo.eu/mkportal/PAGINE/CentriMessa/verrua.jpg

http://www.sodalitiumpianum.it/

 

http://www.sodalitiumpianum.it/mkportal/templates/Forum/images/IMBC.jpg

Argentina

 

   Rosario
Oratorio Mater Boni Consilii
Yguazú 649 bis

CasaSanJose@Sodalitium.it



Córdoba
Oratorio ...
Ituzaingó 1336 (Barrio Nueva Córdoba)
Para mayor información: Tel./Fax: 54-341-430-3030
CasaSanJose@Sodalitium.it

BÉLGICA

Kapel Moeder van Goede Raad
Koning Albertstraat 146
B-9200 Dendermonde
Tel/ Fax: 32(0)52380778
mgr.stuyver@skynet.be

HOLANDA

Bergen op Zoom
Santa Misa: el segundo domingo del mes a las 17:00 horas
Para mayor información:
llamar al teléfono 32(0)52 380778 o

enviar un correo electrónico a mgr.stuyver@skynet.be

 

 

En Italia y Francia, los centros de Misa del IMBC son muy numerosos.

Favor de referirse al sitio oficial arriba mencionado para mayor información.


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14 febrero 2013 4 14 /02 /febrero /2013 00:04

Estimados lectores: les presentamos un texto interesante del sitio amigo Santa Teresita del Niño Jesús sobre el miércoles de Ceniza.

 

Santa Cuaresma.

 

El Equipo de México y Tradición.


http://christianismus.files.wordpress.com/2012/02/popielec-falat-1881.jpg

 

A imitación de los Ninivitas, los cuales hicieron penitencia bajo la ceniza y el cilicio, la Iglesia, para domar nuestro orgullo recordarnos la sentencia de muerte que sobre nosotros recae en pena de pecado (1), pone hoy ceniza sobre nuestras cabezas diciendo “Acuérdate, hombre, de que eres polvo y al polvo has de volver”.
 
Tenemos ahí el vestigio de una antigua ceremonia. Los cristianos que habían cometido algún pecado grave y público debían también someterse a pública penitencia, y para eso, el miércoles de Ceniza, el Pontífice bendecía los cilicios que los penitentes iban a llevar puestos durante toda la Santa Cuarentena, y les imponía la ceniza sacada de las palmas que habían servido el año anterior para la procesión de los Ramos.

Luego, mientras los fieles rezaban los Salmos penitenciales, se ”expulsaba a los penitentes del lugar santo, por causa de sus pecados, como había sido arrojado Adán del Paraíso por su desobediencia” (Pontifical). Los penitentes no dejaban sus vestidos de penitencia, ni entraban en la Iglesia hasta el Jueves Santo, después de haber sido reconciliados por los trabajos de la penitencia cuaresmal y por la confesión y absolución sacramentales.

El papa Urbano VI, en el Concilio de Benevento (1091) mandó que la ceniza fuese impuesta también a los simples fieles porque “Dios perdona los pecados a los que de ellos se duelen“ (Int.) “Es rico en misericordia para con los que Él se vuelven de todo corazón por el ayuno, las lágrimas y gemidos” (Ep.). Y no hemos de desgarrar nuestros vestidos en señal de dolor, cual lo hacían los Fariseos, sino nuestros corazones (Ep.).

“Saquemos de la Eucaristía el auxilio de que hemos menester” (Pasc.), a fin de que, “celebrando hoy la apertura solemne del ayuno sagrado” (Sec.) “terminemos la carrera con una devoción que nada sea capaz de turbar” (Or.).

(1) La ceniza es símbolo de penitencia, y bendita por la Iglesia, se trueca en un sacramental que nos mueve a desarrollar en nosotros el espíritu de humildad y de sacrificio.

 

http://santateresitadelnjesus.blogspot.mx

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5 febrero 2013 2 05 /02 /febrero /2013 01:43

Estimados lectores:

 

les dejamos una pequeña reflexión para ayudar a aquellos que todavía siguen en las filas de la Fraternidad de Mons. Lefebvre. El combate por la fe, la defensa de la Tradición debe continuar...sin ambiguedades, sin doble lenguaje, sin tratos con el enemigo.  Ánimo, no están solos, amigos sacerdotes, amigos fieles, religiosos, religiosas, hermanos, hermanas de toda orden o comunidad de la Tradición, no teman en dejar una hermandad que ha fallado en su combate cambiando de estrategia y de doctrina católica. El Magisterio de la Iglesia no se equivoca, la enseñanza de los Papas nos reconfortan y fortalecen en esta lucha contra el enemigo modernista. Aquellos que pensaban que la Tradición de la Iglesia se limitaba a esta hermandad, No es así. La Verdadera Tradición existe, en todo el mundo, Unida, Fortalecida, haciendo lo que la Iglesia siempre ha hecho.

 

El Equipo de México y Tradición.

SanPioX
 

CUANDO SE AMA AL PAPA...


“El Papa es el guardián del dogma y moral; es el custodio de los principios que
hacen virtuosas a las familias, grandes a las naciones, santas a las almas; es el
consejero de los príncipes y de los pueblos; es el jefe bajo el cual nadie se siente
tiranizado, porque él es el representante de Dios mismo; es el padre por excelencia,
que reúne en sí todo lo que puede haber de amoroso, de tierno y de divino.
Parece increíble, y sin embargo es una dolorosa realidad, que haya sacerdotes
a los que deba hacerse esta recomendación; no obstante, nos hallamos hoy
en la dura y lamentable condición de tener que decir a sacerdotes que amen al Papa.


¿Y cómo amar al Papa?

 

No solo de palabra, sino con actos y con
sinceridad. Non verbo neque lingua, sed opere et veritate (I Jn. III, 18). Cuando
amamos a alguien, tratamos de conformarnos en todo a sus pensamientos, de
ejecutar su voluntad e interpretar sus deseos. Y si Nuestro Señor Jesucristo dijo
de sí mismo: si quis diligit me, sermonem meum servabit (Jn. XIV, 23), del mismo
modo, para demostrar nuestro amor por el Papa, es necesario obedecerle.
Y es por eso que, cuando se ama al Papa, uno no se detiene a discutir
acerca de lo que él ordena o exige, a buscar hasta donde se extiende
el riguroso deber de la obediencia y a fijar límites a dicha obligación.
Cuando se ama al Papa, no se objeta que él no ha hablado lo suficientemente
claro, como si estuviera obligado a repetir su voluntad
directamente al oído de cada uno, y a expresarla no sólo de viva voz,
sino cada vez por medio de cartas y otros documentos públicos; no
se cuestionan sus órdenes con el fácil pretexto del que no quiere obedecer,
que ellas no proceden directamente del Papa sino de quienes
lo rodean; no se limita el campo donde él puede y debe ejercer su
voluntad; no se opone a la autoridad del Papa la de otros, por doctos
que fuesen, que difieren de lo dicho por el Papa. Además, cualquiera
sea su ciencia, carecen de santidad, ya que no puede haber santidad
donde hay disidencia con el Papa”


(San Pío X, Vi ringrazio, a los miembros de la Unión Apostólica, 18/12/1912).

 

Sacado de la Revista Integrismo No. 20

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12 diciembre 2012 3 12 /12 /diciembre /2012 06:00

Estimados y queridísimos lectores:

 

Regocijáos que la Madre del Cielo está de fiesta. Viva la Virgen de Guadalupe, Viva la Reina de Méjico, Viva la Emperatriz de las Américas.

 


 

Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oir Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser "la siempre Virgen María Madre de Dios" y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio. Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".

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9 diciembre 2012 7 09 /12 /diciembre /2012 16:13

"INEFFABILIS DEUS"

Epístola apostólica de Pío IX 8 de diciembre de 1854 SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

8dec.jpg

1. María en los planes de Dios. El inefable Dios, cuya conducta es misericordia y verdad, cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de límite a límite con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas, habiendo, previsto desde toda la eternidad la ruina lamentabilísima de todo el género humano, que había de provenir de la transgresión de Adán, y habiendo decretado, con plan misterioso escondido desde la eternidad, llevar al cabo la primitiva obra de su misericordia, con plan todavía más secreto, por medio de la encarnación del Verbo, para que no pereciese el hombre impulsado a la culpa por la astucia de la diabólica maldad y para que lo que iba a caer en el primer Adán fuese restaurado más felizmente en el segundo, eligió y señaló, desde el principio y antes de los tiempos, una Madre, para que su unigénito Hijo, hecho carne de ella, naciese, en la dichosa plenitud de los tiempos, y en tanto grado la amó por encima de todas las criaturas, que en sola ella se complació con señaladísima benevolencia. Por lo cual tan maravillosamente la colmó de la abundancia de todos los celestiales carismas, sacada del tesoro de la divinidad, muy por encima de todos los ángeles y santos, que Ella, absolutamente siempre libre de toda mancha de pecado y toda hermosa y perfecta, manifestase tal plenitud de inocencia y santidad, que no se concibe en modo alguno mayor después de Dios y nadie puede imaginar fuera de Dios. Y, por cierto era convenientísimo que brillase siempre adornada de los resplandores de la perfectísima santidad y que reportase un total triunfo de la antigua serpiente, enteramente inmune aun de la misma mancha de la culpa original, tan venerable Madre, a quien Dios Padre dispuso dar a su único Hijo, a quien ama como a sí mismo, engendrado como ha sido igual a sí de su corazón, de tal manera que naturalmente fuese uno y el mismo Hijo común de Dios Padre y de la Virgen, y a la que el mismo Hijo en persona determinó hacer sustancialmente su Madre y de la que el Espíritu Santo quiso e hizo que fuese concebido y naciese Aquel de quien él mismo procede.

 

2. Sentir de la Iglesia respecto a la concepción inmaculada. Ahora bien, la Iglesia católica, que, de continuo enseñada por el Espíritu Santo, es columna y fundamento firme de la verdad, jamás desistió de explicar, poner de manifiesto y dar calor, de variadas e ininterrumpidas maneras y con hechos cada vez más espléndidos, a la original inocencia de la augusta Virgen, junto con su admirable santidad, y muy en consonancia con la altísima dignidad de Madre de Dios, por tenerla como doctrina recibida de lo alto y contenida en el depósito de la revelación. Pues esta doctrina, en vigor desde las más antiguas edades, íntimamente inoculada en los espíritus de los fieles, y maravillosamente propagada por el mundo católico por los cuidados afanosos de los sagrados prelados, espléndidamente la puso de relieve la Iglesia misma cuando no titubeó en proponer al público culto y veneración de los fieles la Concepción de la misma Virgen. Ahora bien, con este glorioso hecho, por cierto presentó al culto la Concepción de la misma Virgen como algo singular, maravilloso y muy distinto de los principios de los demás hombres y perfectamente santo, por no celebrar la Iglesia, sino festividades de los santos. Y por eso acostumbró a emplear en los oficios eclesiásticos y en la sagrada liturgia aún las mismísimas palabras que emplean las divinas Escrituras tratando de la Sabiduría increada y describiendo sus eternos orígenes, y aplicarla a los principios de la Virgen, los cuales habían sido predeterminados con un mismo decreto, juntamente con la encarnación de la divina Sabiduría. Y aun cuando todas estas cosas, admitidas casi universalmente por los fieles, manifiesten con qué celo haya mantenido también la misma romana Iglesia, madre y maestra de todas las iglesias, la doctrina de la Concepción Inmaculada de la Virgen, sin embargo de eso, los gloriosos hechos de esta Iglesia son muy dignos de ser uno a uno enumerados, siendo como es tan grande su dignidad y autoridad, cuanta absolutamente se debe a la que es centro de la verdad y unidad católica, en la cual sola ha sido custodiada inviolablemente la religión y de la cual todas las demás iglesias han de recibir la tradición de la fe. Así que la misma romana Iglesia no tuvo más en el corazón que profesar, propugnar, propagar y defender la Concepción Inmaculada de la Virgen, su culto y su doctrina, de las maneras más significativas.

 

3. Favor prestado por los papas al culto de la Inmaculada. Muy clara y abiertamente por cierto testimonian y declaran esto tantos insignes hechos de los Romanos Pontífices, nuestros predecesores, a quienes en la persona del Príncipe de los Apóstoles encomendó el mismo Cristo Nuestro Señor el supremo cuidado y potestad de apacentar los corderos y las ovejas, de robustecer a los hermanos en la fe y de regir y gobernar la universal Iglesia. Ahora bien, nuestros predecesores se gloriaron muy mucho de establecer con su apostólica autoridad, en la romana Iglesia la fiesta de la Concepción, y darle más auge y esplendor con propio oficio y misa propia, en los que clarísimamente se afirmaba la prerrogativa de la inmunidad de la mancha hereditaria, y de promover y ampliar con toda suerte de industrias el culto ya establecido, ora con la concesión de indulgencias, ora con el permiso otorgado a las ciudades, provincias y reinos de que tomasen por patrona a la Madre de Dios bajo el título de la Inmaculada Concepción, ora con la aprobación de sodalicios, congregaciones, institutos religiosos fundados en honra de la Inmaculada Concepción, ora alabando la piedad de los fundadores de monasterios, hospitales, altares, templos bajo el título de la Inmaculada Concepción, o de los que se obligaron con voto a defender valientemente la Concepción Inmaculada de la Madre de Dios. Grandísima alegría sintieron además en decretar que la, festividad de la Concepción debía considerarse por toda la Iglesia exactamente como la de la Natividad, y que debía celebrarse por la universal Iglesia con octava, y que debía ser guardada santamente por todos como las de precepto, y que había de haber capilla papal en nuestra patriarcal basílica Liberiana anualmente el día dedicado a la Concepción de la Virgen. Y deseando fomentar cada día más en las mentes de los fieles el conocimiento de la doctrina de la Concepción Inmaculada de María Madre de Dios y estimularles al culto y veneración de la misma Virgen concebida sin mancha original, gozáronse en conceder, con la mayor satisfacción posible, permiso para que públicamente se proclamase en las letanías lauretanas, y en él mismo prefacio de la misa, la Inmaculada Concepción de la Virgen, y se estableciese de esa manera con la ley misma de orar la norma de la fe. Nos, además, siguiendo fielmente las huellas de tan grandes predecesores, no sólo tuvimos por buenas y aceptamos todas las cosas piadosísima y sapientísimamente por los mismos establecidas, sino también, recordando lo determinado por Sixto IV, dimos nuestra autorización al oficio propio de la Inmaculada Concepción y de muy buen grado concedimos su uso a la universal Iglesia.

 

4. Débese a los papas la determinación exacta del culto de la Inmaculada Mas, como quiera que las cosas relacionadas con el culto está intima y totalmente ligadas con su objeto, y no pueden permanecer firmes en su buen estado si éste queda envuelto en la vaguedad y ambigüedad, por eso nuestros predecesores romanos Pontífices, qué se dedicaron con todo esmero al esplendor del culto de la Concepción, pusieron también todo su empeño en esclarecer e inculcar su objeto y doctrina. Pues con plena claridad enseñaron que se trataba de festejar la concepción de la Virgen, y proscribieron, como falsa y muy lejana a la mente de la Iglesia, la opinión de los que opinaban y afirmaban que veneraba la Iglesia, no la concepción, sino la santificación. Ni creyeron que debían tratar con suavidad a los que, con el fin de echar por tierra la doctrina de la Inmaculada Concepción de la Virgen, distinguiendo entre el primero o y segundo instante y momento de la concepción, afirmaban que ciertamente se celebraba la concepción, mas no en el primer instante y momento. Pues nuestros mismos predecesores juzgaron que era su deber defender y propugnar con todo celo, como verdadero Objeto del culto, la festividad de la Concepción de la santísima Virgen, y concepción en el primer instante. De ahí las palabras verdaderamente decisivas con que Alejandro VII, nuestro predecesor, declaró la clara mente de la Iglesia, diciendo: Antigua por cierto es la piedad de los fieles cristianos para con la santísima Madre Virgen María, que sienten que su alma, en el primer instante de su creación e infusión en el cuerpo, fue preservada inmune de la mancha del pecado original, por singular gracia y privilegio de Dios, en atención a los méritos de su hijo Jesucristo, redentor del género humano, y que, en este sentido, veneran y celebran con solemne ceremonia la fiesta de su Concepción. (Const. "Sollicitudo omnium Ecclesiarum", 8 de diciembre de 1661). Y, ante todas cosas, fue costumbre también entre los mismos predecesores nuestros defender, con todo cuidado, celo y esfuerzo, y mantener incólume la doctrina de la Concepción Inmaculada de la Madre de Dios. Pues no solamente no toleraron en modo alguno que se atreviese alguien a mancillar y censurar la doctrina misma, antes, pasando más adelante, clarísima y repetidamente declararon que la doctrina con la que profesamos la Inmaculada Concepción de la Virgen era y con razón se tenía por muy en armonía con el culto eclesiástico y por antigua y casi universal, y era tal que la romana Iglesia se había encargado de su fomento y defensa y que era dignísima que se le diese cabida en la sagrada liturgia misma y en las oraciones públicas

 

5. Los papas prohibieron la doctrina contraria. Y, no contentos con esto, para que la doctrina misma de la Concepción Inmaculada de la Virgen permaneciese intacta, prohibieron severamente que se pudiese defender pública o privadamente la opinión contraria a esta doctrina y quisieron acabar con aquella a fuerza de múltiples golpes mortales. Esto no obstante, y a pesar de repetidas y clarísimas declaraciones, pasaron a las sanciones, para que estas no fueran vanas. Todas estas cosas comprendió el citado predecesor nuestro Alejandro VII con estas palabras:"Nos, considerando que la Santa Romana Iglesia celebra solemnemente la festividad de la Inmaculada siempre Virgen María, y que dispuso en otro tiempo un oficio especial y propio acerca de esto, conforme a la piadosa, devota, y laudable práctica que entonces emanó de Sixto IV, Nuestro Predecesor: y queriendo, a ejemplo de los Romanos Pontífices, Nuestros Predecesores, favorecer a esta laudable piedad y devoción y fiesta, y al culto en consonancia con ella, y jamás cambiado en la Iglesia Romana después de la institución del mismo, y (queriendo), además, salvaguardar esta piedad y devoción de venerar y celebrar la Santísima Virgen preservada del pecado original, claro está, por la gracia proveniente del Espíritu Santo; y deseando conservar en la grey de Cristo la unidad del espíritu en los vínculos de la paz (Efes. 4, 3), apaciguados los choques y contiendas y, removidos los escándalos: en atención a la instancia a Nos presentada y a las preces de los mencionados Obispos con los cabildos de sus iglesias y del rey Felipe y de sus reinos; renovamos las Constituciones y decretos promulgados por los Romanos Pontífices, Nuestro Predecesores, y principalmente por Sixto IV, Pablo V y Gregorio XV en favor de la sentencia que afirma que el alma de Santa María Virgen en su creación, en la infusión del cuerpo fue obsequiada con la gracia del Espíritu Santo y preservada del pecado original y en favor también de la fiesta y culto de la Concepción de la misma Virgen Madre de Dios, prestado, según se dice, conforme a esa piadosa sentencia, y mandamos que se observe bajo las censuras y penas contenidas en las mismas Constituciones. Y además, a todos y cada uno de los que continuaren interpretando las mencionadas Constituciones o decretos, de suerte que anulen el favor dado por éstas a dicha sentencia y fiesta o culto tributado conforme a ella, u osaren promover una disputa sobre esta misma sentencia, fiesta o culto, o hablar, predicar, tratar, disputar contra estas cosas de cualquier manera, directa o indirectamente o con cualquier pretexto, aún examinar su definibilidad, o de glosar o interpretar la Sagrada Escritura o los Santos Padres o Doctores, finalmente con cualquier pretexto u ocasión por escrito o de palabra, determinando y afirmando cosa alguna contra ellas, ora aduciendo argumentos contra ellas y dejándolos sin solución, ora discutiendo de cualquier otra manera inimaginable; fuera de las penas y censuras contenidas en las Constituciones de Sixto IV, a las cuales queremos someterles, y por las presentes les sometemos, queremos también privarlos del permiso de predicar, dar lecciones públicas, o de enseñar, y de interpretar, y de voz activa y pasiva en cualesquiera elecciones por el hecho de comportarse de ese modo y sin otra declaración alguna en las penas de inhabilidad perpetua para predicar y dar lecciones públicas, enseñar e interpretar; y que no pueden ser absueltos o dispensados de estas cosas sino por Nos mismo o por Nuestros Sucesores los Romanos Pontífices; y queremos asimismo que sean sometidos, y por las presentes sometemos a los mismos a otras penas infligibles, renovando las Constituciones o decretos de Paulo V y de Gregorio XV, arriba mencionados. Prohibimos, bajo las penas y censuras contenidas en el Índice de los libros prohibidos, los libros en los cuales se pone en duda la mencionada sentencia, fiesta o culto conforme a ella, o se escribe o lee algo contra esas cosas de la manera que sea, como arriba queda dicho, o se contienen frase, sermones, tratados y disputas contra las mismas, editados después del decreto de Paulo V arriba citado, o que se editaren de la manera que sea en lo porvenir por expresamente prohibidos, ipso facto y sin más declaración."

 

6. Sentir unánime de los doctos obispos y religiosos. Mas todos saben con qué celo tan grande fue expuesta, afirmada y defendida esta doctrina de la Inmaculada Concepción de la Virgen Madre de Dios por las esclarecidísimas familias religiosas y por las más concurridas academias teológicas y por los aventajadísimos doctores en la ciencia de las cosas divinas. Todos, asimismo, saben con qué solicitud tan grande hayan abierta y públicamente profesado los obispos, aun en las mismas asambleas eclesiásticas, que la santísima Madre de Dios, la Virgen María, en previsión de los merecimientos de Cristo Señor Redentor, nunca estuvo sometida al pecado, sino que fue totalmente preservada de la mancha original, y, de consiguiente, redimida de más sublime manera.

 

7. El concilio de Trento y la tradición, Ahora bien, a estas cosas se añade un hecho verdaderamente de peso y sumamente extraordinario, conviene a saber: que también el concilio Tridentino mismo, al promulgar el decreto dogmático del pecado original, por el cual estableció y definió, conforme a los testimonios de las sagradas Escrituras y de los Santos Padres y de los recomendabilísimos concilios, que los hombres nacen manchados por la culpa original, sin embargo, solemnemente declaró que no era su intención incluir a la santa e Inmaculada Virgen Madre de Dios en el decreto mismo y en una definición tan amplia. Pues con esta declaración suficientemente insinuaron los Padres tridentinos, dadas las circunstancias de las cosas y de los tiempos, que la misma santísima Virgen había sido librada de la mancha original, y hasta clarísimamente dieron a entender que no podía aducirse fundadamente argumento alguno de las divinas letras, de la tradición, de la autoridad de los Padres que se opusiera en manera alguna a tan grande prerrogativa de la Virgen. Y, en realidad de verdad, ilustres monumentos de la venerada antigüedad de la Iglesia oriental y occidental vigorosísimamente testifican que esta doctrina de la Concepción Inmaculada de la santísima, Virgen, tan espléndidamente explicada, declarada, confirmada cada vez más por el gravísimo sentir, magisterio, estudio, ciencia y sabiduría de la Iglesia, y tan maravillosamente propagada entre todos los pueblos y naciones del orbe católico, existió siempre en la misma Iglesia como recibida de los antepasados y distinguida con el sello de doctrina revelada. Pues la Iglesia de Cristo, diligente custodia y defensora de los dogmas a ella confiados, jamás cambia en ellos nada, ni disminuye, ni añade, antes, tratando fiel y sabiamente con todos sus recursos las verdades que la antigüedad ha esbozado y la fe de los Padres ha sembrado, de tal manera trabaja por limarlas y pulirlas, que los antiguos dogmas de la celestial doctrina reciban claridad, luz, precisión, sin que pierdan, sin embargo, su plenitud, su integridad, su índole propia, y se desarrollen tan sólo según su naturaleza; es decir el mismo dogma, en el mismo sentido y parecer.

 

8. Sentir de los Santos Padres y de los escritores eclesiásticos. Y por cierto, los Padres y escritores de la Iglesia, adoctrinados por las divinas enseñanzas, no tuvieron tanto en el corazón, en los libros compuestos para explicar las Escrituras, defender los dogmas, y enseñar a los fieles, como el predicar y ensalzar de muchas y maravillosas maneras, y a porfía, la altísima santidad de la Virgen, su dignidad, y su inmunidad de toda mancha de pecado, y su gloriosa victoria del terrible enemigo del humano linaje.

 

9. El Protoevangelio. Por lo cual, al glosar las palabras con las que Dios, vaticinando en los principios del mundo los remedios de su piedad dispuestos para la reparación de los mortales, aplastó la osadía de la engañosa serpiente levantó maravillosamente la esperanza de nuestro linaje, diciendo: Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; enseñaron que, con este divino oráculo, fue de antemano designado clara y patentemente el misericordioso Redentor del humano linaje, es decir, el unigénito Hijo de Dios Cristo Jesús, y designada la santísima Madre, la Virgen María, y al mismo tiempo brillantemente puestas de relieve las mismísimas enemistades de entrambos contra el diablo. Por lo cual, así como Cristo, mediador de Dios y de los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clavó triunfante en la cruz, así la santísima Virgen, unida a Él con apretadísimo e indisoluble vínculo hostigando con Él y por Él eternamente a la venenosa serpiente, y de la misma triunfando en toda la línea, trituró su cabeza con el pie inmaculado.

 

10. Figuras bíblicas de María. Este eximio y sin par triunfo de la Virgen, y excelentísima inocencia, pureza, santidad y su integridad de toda mancha de pecado e inefable abundancia y grandeza de todas las gracias, virtudes y privilegios, viéronla los mismos Padres ya en el arca de Noé que, providencialmente construida, salió totalmente salva e incólume del común naufragio de todo el mundo; ya en aquella escala que vio Jacob que llegaba de la tierra al cielo y por cuyas gradas subían y bajaban los ángeles de Dios y en cuya cima se apoyaba el mismo Señor; ya en la zarza aquélla que contempló Moisés arder de todas partes y entré el chisporroteo de las llamas no se consumía o se gastaba lo más mínimo, sino que hermosamente reverdecía y florecía; ora en aquella torre inexpugnable al enemigo, de la cual cuelgan mil escudos y toda suerte de armas de los fuertes; ora en aquel huerto cerrado que no logran violar ni abrir fraudes y trampas algunas; ora en aquella resplandeciente ciudad de Dios, cuyos fundamentos se asientan en los montes santos a veces en aquel augustísimo templo de Dios que, aureolado de resplandores divinos, está lleno, de la gloria de Dios; a veces en otras verdaderamente innumerables figuras de la misma clase, con las que los Padres enseñaron que había sido vaticinada claramente la excelsa dignidad de la Madre de Dios, y su incontaminada inocencia, y su santidad, jamás sujeta a mancha alguna.

 

11. Los profetas. Para describir este mismo como compendio de divinos dones y la integridad original de la Virgen, de la que nació Jesús, los mismos [Padres], sirviéndose de las palabras de los profetas, no festejaron a la misma augusta Virgen de otra manera que como a paloma pura, y a Jerusalén santa, y a trono excelso de Dios, y a arca de santificación, y a casa que se construyó la eterna Sabiduría, y a la Reina aquella que, rebosando felicidad y apoyada en su Amado, salió de la boca del Altísimo absolutamente perfecta, hermosa y queridísima de Dios y siempre libre de toda mancha.

 

12. El Ave María y el Magnificat. Mas atentamente considerando los mismos Padres y escritores de la Iglesia que la santísima Virgen había sido llamada llena de gracia, por mandato y en nombre del mismo Dios, por el Gabriel cuando éste le anunció la altísima dignidad de Madre de Dios, enseñaron que, con ese singular y solemne saludo, jamás oído, se manifestaba que la Madre de Dios era sede de todas las gracias divinas y que estaba adornada de todos los carismas del divino Espíritu; más aún, que era como tesoro casi infinito de los mismos, y abismo inagotable, de suerte que, jamás sujeta a la maldición y partícipe, juntamente con su Hijo, de la perpetua bendición, mereció oír de Isabel, inspirada por el divino Espíritu: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. De ahí se deriva su sentir no menos claro. que unánime, según el cual la gloriosísima Virgen, en quien hizo cosas grandes el Poderoso, brilló con tal abundancia de todos los dones celestiales, con tal plenitud de gracia y con tal inocencia, que resultó como un inefable milagro de Dios, más aún, como el milagro cumbre de todos los milagros y digna Madre de Dios, y allegándose a Dios mismo, según se lo permitía la condición de criatura, lo más cerca posible, fue superior a toda alabanza humana y angélica.

 

13. Paralelo entre María y Eva Y, de consiguiente, para defender la original inocencia y santidad de la Madre de Dios, no sólo la compararon muy frecuentemente con Eva todavía virgen, todavía inocente, todavía incorrupta y todavía no engaña a por as mortíferas asechanzas de la insidiosísima serpiente, sino también la antepusieron a ella con maravillosa variedad de palabras y pensamientos. Pues Eva, miserablemente complaciente con la serpiente, cayó de la original inocencia y se convirtió en su esclava; mas la santísima Virgen aumentando de continuo el don original, sin prestar jamás atención a la serpiente, arruinó hasta los cimientos su poderosa fuerza con la virtud recibida de lo alto.

 

14. Expresiones de alabanza Por lo cual jamás dejaron de llamar a la Madre de Dios o lirio entre espinas, o tierra absolutamente intacta, virginal, sin mancha , inmaculada, siempre bendita, y libre de toda mancha de pecado, de la cual se formó el nuevo Adán; o paraíso intachable, vistosísimo, amenísimo de inocencia, de inmortalidad y de delicias, por Dios mismo plantado y defendido de toda intriga de la venenosa serpiente; o árbol inmarchitable, que jamás carcomió el gusano del pecado; o fuente siempre limpia y sellada por la virtud del Espíritu Santo; o divinísimo templo o tesoro de inmortalidad, o la única y sola hija no de la muerte, sino de la vida, germen no de la ira, sino de la gracia, que, por singular providencia de Dios, floreció siempre vigoroso de una raíz corrompida y dañada, fuera de las leyes comúnmente establecidas. Mas, como si éstas cosas, aunque muy gloriosas, no fuesen suficientes, declararon, con propias y precisas expresiones, que, al tratar de pecados, no se había de hacer la más mínima mención de la santa Virgen María, a la cual se concedió más gracia para triunfar totalmente del pecado; profesaron además que la gloriosísima Virgen fue reparadora de los padres, vivificadora de los descendientes, elegida desde la eternidad, preparada para sí por el Altísimo, vaticinada por Dios cuando dijo a la serpiente: Pondré enemistades entre ti y la mujer, que ciertamente trituró la venenosa cabeza de la misma serpiente, y por eso afirmaron que la misma santísima Virgen fue por gracia limpia de toda mancha de pecado y libre de toda mácula de cuerpo, alma y entendimiento, y que siempre estuvo con Dios, y unida con Él con eterna alianza, y que nunca estuvo en las tinieblas, sino en la luz, y, de consiguiente, que fue aptísima morada para Cristo, no por disposición corporal, sino por la gracia original. A éstos hay que añadir los gloriosísimos dichos con los que, hablando de la concepción de la Virgen, atestiguaron que la naturaleza cedió su puesto a la gracia, paróse trémula y no osó avanzar; pues la Virgen Madre de Dios no había de ser concebida de Ana antes que la gracia diese su fruto: porque convenía, a la verdad, que fuese concebida la primogénita de la que había de ser concebido el primogénito de toda criatura.

 

15. ¡¡Inmaculada!! Atestiguaron que la carne de la Virgen tomada de Adán no recibió las manchas de Adán, y, de consiguiente, que la Virgen Santísima es el tabernáculo creado por el mismo Dios, formado por el Espíritu Santo, y que es verdaderamente de púrpura, que el nuevo Beseleel elaboró con variadas labores de oro, y que Ella es, y con razón se la celebra, como la primera y exclusiva obra de Dios, y como la que salió ilesa de los igníferos dardos del maligno, y como la que hermosa por naturaleza y totalmente inocente, apareció al mundo como aurora brillantísima en su Concepción Inmaculada. Pues no caía bien que aquel objeto de elección fuese atacado, de la universal miseria, pues, diferenciándose inmensamente de los demás, participó de la naturaleza, no de la culpa; más aún, muy mucho convenía que como el unigénito tuvo Padre en el cielo, a quien los serafines ensalzan por Santísimo, tuviese también en la tierra Madre que no hubiera jamás sufrido mengua en el brillo de su santidad. Y por cierto, esta doctrina había penetrado en las mentes y corazones de los antepasados de tal manera, que prevaleció entre ellos la singular y maravillosísima manera de hablar con la que frecuentísimamente se dirigieron a la Madre de Dios llamándola inmaculada, y bajo todos los conceptos inmaculada, inocente e inocentísima, sin mancha y bajo todos los aspectos, inmaculada, santa y muy ajena a toda mancha, toda pura, toda sin mancha, y como el ideal de pureza e inocencia, más hermosa que la hermosura, mas ataviada que el mismo ornato, mas santa que la santidad, y sola santa, y purísima en el alma y en el cuerpo, que superó toda integridad y virginidad, y sola convertida totalmente en domicilio de todas las gracias del Espíritu Santo, y que, la excepción de sólo Dios, resultó superior a todos, y por naturaleza más hermosa y vistosa y santa que los mismos querubines y serafines y que toda la muchedumbre de los ángeles, y cuya perfección no pueden, en modo alguno, glorificar dignamente ni las lenguas de los ángeles ni las de los hombres. Y nadie desconoce que este modo de hablar fue trasplantado como espontáneamente, a la santísima liturgia y a los oficios eclesiásticos, y que nos encontramos a cada paso con él y que lo llena todo, pues en ellos se invoca y proclama a la Madre de Dios como única paloma de intachable hermosura, como rosa siempre fresca, y en todos los aspectos purísima, y siempre inmaculada y siempre santa, y es celebrada como la inocencia, que nunca sufrió menoscabo, y, como segunda Eva, que dio a luz al Emmanuel.

 

16. Universal consentimiento y peticiones de la definición dogmática. No es, pues, de maravillar que los pastores de la misma Iglesia y los pueblos fieles se hayan gloriado de profesar con tanta piedad, religión y amor la doctrina de la Concepción Inmaculada de la Virgen Madre de Dios, según el juicio de los Padres, contenida en las divinas Escrituras, confiada a la posteridad con testimonios gravísimos de los mismos, puesta de relieve y cantada por tan gloriosos monumentos de la veneranda antigüedad, y expuesta y defendida por el sentir soberano y respetabilísima autoridad de la Iglesia, de tal modo que a los mismos no les era cosa más dulce, nada más querido, que agasajar, venerar, invocar y hablar en todas partes con encendidísimo afecto a la Virgen Madre de Dios, concebida sin mancha original. Por lo cual, ya desde los remotos tiempos, los prelados, los eclesiásticos, las Ordenes religiosas, y aun los mismos emperadores y reyes, suplicaron ahincadamente a esta Sede Apostólica que fuese definida como dogma de fe católica la Inmaculada Concepción de la santísima Madre de Dios. Y estas peticiones se repitieron también en estos nuestros tiempos, y fueron muy principalmente presentadas a Gregorio XVI, nuestro predecesor, de grato recuerdo, y a Nos mismo, ya por los obispos, ya por el clero secular, ya por las familias religiosas, y por los príncipes soberanos y por los fieles pueblos. Nos, pues, teniendo perfecto conocimiento de todas estas cosas, con singular gozo de nuestra alma y pesándolas seriamente, tan pronto como, por un misterioso plan de la divina Providencia, fuimos elevados, aunque sin merecerlo, a esta sublime Cátedra de Pedro para hacernos cargo del gobierno de la universal Iglesia, no tuvimos, ciertamente, tanto en el, corazón, conforme a nuestra grandísima veneración, piedad y amor para con la santísima Madre de Dios, la Virgen María, ya desde la tierna infancia sentidos, como llevar al cabo todas aquellas cosas que todavía deseaba la Iglesia, conviene a saber: dar mayor incremento al honor de la santísima Virgen y poner en mejor luz sus prerrogativas.

 

17. Labor preparatoria. Mas queriendo extremar la prudencia, formamos una congregación, de NN. VV. HH. de los cardenales de la S.R.I., distinguidos por su piedad, don de consejo y ciencia de las cosas divinas, y escogimos a teólogos eximios, tanto el clero secular como regular, para que considerasen escrupulosamente todo lo referente a la Inmaculada Concepción de la Virgen y nos expusiesen su propio parecer. Mas aunque, a juzgar por las peticiones recibidas, nos era plenamente conocido el sentir decisivo de muchísimos prelados acerca de la definición de la Concepción Inmaculada de la Virgen, sin embargo, escribimos el 2 de febrero de 1849 en Cayeta una carta encíclica, a todos los venerables hermanos del orbe católico, los obispos, con el fin de que, después de orar a Dios, nos manifestasen también a Nos por escrito cuál era la piedad y devoción de sus fieles para con la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, y qué sentían mayormente los obispos mismos acerca de la definición o qué deseaban para poder dar nuestro soberano fallo de la manera más solemne posible. No fue para Nos consuelo exiguo la llegada de las respuestas de los venerables hermanos. Pues los mismos, respondiéndonos con una increíble complacencia, alegría y fervor, no sólo reafirmaron la piedad y sentir propio y de su clero y pueblo respecto de la Inmaculada Concepción de la santísima Virgen, sino también todos a una ardientemente nos pidieron que definiésemos la Inmaculada Concepción de la Virgen con nuestro supremo y autoritativo fallo. Y, entre tanto, no nos sentimos ciertamente inundados de menor gozo cuando nuestros venerables hermanos los cardenales de la S.R.I., que formaban la mencionada congregación especial, y los teólogos dichos elegidos por Nos, después de un diligente examen de la cuestión, nos pidieron con igual entusiasta fervor la definición de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios. Después de estas cosas, siguiendo las gloriosas huellas de nuestros predecesores, y deseando proceder con omnímoda rectitud, convocamos y celebramos consistorio, en el cual dirigimos la palabra a nuestros venerables hermanos los cardenales de la santa romana Iglesia, y con sumo consuelo de nuestra alma les oímos pedirnos que tuviésemos a bien definir el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen Madre de Dios. Así, pues, extraordinariamente confiados en el Señor de que ha llegado el tiempo oportuno de definir la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios la Virgen María, que maravillosamente esclarecen y declaran las divinas Escrituras, la venerable tradición, el perpetuó sentir de la Iglesia, el ansia unánime y singular de los católicos prelados y fieles, los famosos hechos y constituciones de nuestros predecesores; consideradas todas las cosas con suma diligencia, y dirigidas a Dios constantes y fervorosas oraciones, hemos juzgado que Nos, no debíamos, ya titubear en sancionar o definir con nuestro fallo soberano la Inmaculada Concepción de la Virgen, y de este modo complacer a los piadosísimos deseos del orbe católico, y a nuestra piedad con la misma santísima Virgen, y juntamente glorificar y más y más en ella a su unigénito Hijo nuestro Señor Jesucristo, pues redunda en el Hijo el honor y alabanza dirigidos a la Madre.

 

18. Definición. Por lo cual, después de ofrecer sin interrupción a Dios Padre, por medio de su Hijo, con humildad y penitencia, nuestras privadas oraciones y las públicas de la Iglesia, para que se dignase dirigir y afianzar nuestra mente con la virtud del Espíritu Santo, implorando el auxilio de toda corte celestial, e invocando con gemidos el Espíritu paráclito, e inspirándonoslo él mismo, para honra de la santa e individua Trinidad, para gloria y prez de la Virgen Madre de Dios, para exaltación de la fe católica y aumento de la cristiana religión, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, con la de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y con la nuestra: declaramos, afirmamos y definimos que ha sido revelada por Dios, y de consiguiente, qué debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles, la doctrina que sostiene que la santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, salvador del género humano. Por lo cual, si algunos presumieren sentir en su corazón contra los que Nos hemos definido, que Dios no lo permita, tengan entendido y sepan además que se condenan por su propia sentencia, que han naufragado en la fe, y que se han separado de la unidad de la Iglesia, y que además, si osaren manifestar de palabra o por escrito o de otra cualquiera manera externa lo que sintieren en su corazón, por lo mismo quedan sujetos a las penas establecidas por el derecho.

 

19. Sentimientos de esperanza y exhortación final. Nuestra boca está llena de gozo y nuestra lengua de júbilo, y damos humildísimas y grandísimas gracias a nuestro Señor Jesucristo, y siempre se las daremos, por habernos concedido aun sin merecerlo, el singular beneficio de ofrendar y decretar este honor, esta gloria y alabanza a su santísima Madre. Mas sentimos firmísima esperanza y confianza absoluta de que la misma santísima Virgen, que toda hermosa e inmaculada trituró la venenosa cabeza de la cruelísima serpiente, y trajo la salud al mundo, y que gloria de los profetas y apóstoles, y honra de los mártires, y alegría y corona de todos los santos, y que refugio segurísimo de todos los que peligran, y fidelísima auxiliadora y poderosísima mediadora y conciliadora de todo el orbe de la tierra ante su unigénito Hijo, y gloriosísima gloria y ornato de la Iglesia santo, y firmísimo baluarte destruyó siempre todas las herejías, y libró siempre de las mayores calamidades de todas clases a los pueblos fieles y naciones, y a Nos mismo nos sacó de tantos amenazadores peligros; hará con su valiosísimo patrocinio que la santa Madre católica Iglesia, removidas todas las dificultades, y vencidos todos los errores, en todos los pueblos, en todas partes, tenga vida cada vez más floreciente y vigorosa y reine de mar a mar y del río hasta los términos de la tierra, y disfrute de toda paz, tranquilidad y libertad, para que consigan los reos el perdón, los enfermos el remedio, los pusilánimes la fuerza, los afligidos el consuelo, los que peligran la ayuda oportuna, y despejada la oscuridad de la mente, vuelvan al camino de la verdad y de la justicia los desviados y se forme un solo redil y un solo pastor. Escuchen estas nuestras palabras todos nuestros queridísimos hijos de la católica Iglesia, y continúen, con fervor cada vez más encendido de piedad, religión y amor, venerando, invocando, orando a la santísima Madre de Dios, la Virgen María, concebida sin mancha de pecado original, y acudan con toda confianza a esta dulcísima Madre de misericordia y gracia en todos los peligros, angustias, necesidades, y en todas las situaciones oscuras y tremendas de la vida. Pues nada se ha de temer, de nada hay que desesperar, si ella nos guía, patrocina, favorece, protege, pues tiene para con nosotros un corazón maternal, y ocupada en los negocios de nuestra salvación, se preocupa de todo el linaje humano, constituida por el Señor Reina del cielo y de la tierra y colocada por encima de todos los coros de los ángeles y coros de los santos, situada a la derecha de su unigénito Hijo nuestro Señor Jesucristo, alcanza con sus valiosísimos ruegos maternales y encuentra lo que busca, y no puede, quedar decepcionada. Finalmente, para que llegué al conocimiento de la universal Iglesia esta nuestra definición de la Inmaculada Concepción de la santísima Virgen María, queremos que, como perpetuo recuerdo, queden estas nuestras letra apostólicas; y mandamos que a sus copias o ejemplares aún impresos, firmados por algún notario público y resguardados por el sello de alguna persona eclesiástica constituida en dignidad, den todos, exactamente el mismo crédito que darían a éstas, si les fuesen presentadas y mostradas. A nadie, pues, le sea permitido quebrantar esta, página de nuestra declaración, manifestación, y definición, y oponerse a ella y hacer la guerra con osadía temeraria. Mas si alguien presumiese intentar hacerlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios y de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

 

Dado el 8 de diciembre de 1854. Pío IX.

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29 octubre 2012 1 29 /10 /octubre /2012 06:17

CristoRey.jpgCon el objetivo de que los fieles vivan estos inapreciables provechos, era necesario que se propague lo más posible el conocimiento de la dignidad del Salvador, para lo cual se instituyó la festividad propia y peculiar de Cristo Rey.

Desde fines del siglo XIX, la Iglesia realizaba los preparativos necesarios para la institución de la fiesta, la cual fue finalmente designada para el último domingo del Año Litúrgico, antes de empezar el Adviento.

Si Cristo Rey era honrado por todos los católicos del mundo, se prevería las necesidades de los tiempos presentes, poniendo remedio eficaz a los males que friccionan la sociedad humana, tales como la negación del Reino de Cristo; la negación del derecho de la Iglesia fundado en el derecho del mismo Cristo; la imposibilidad de enseñar al género humano, es decir, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad.

En un mundo donde prima la cultura de la muerte y la emergencia de una sociedad hedonista, la festividad anual de Cristo Rey anima una dulce esperanza en los corazones humanos, ya que impulsa a la sociedad a volverse al Salvador. Preparar y acelerar esta vuelta con la acción y con la obra sería ciertamente deber de los católicos; pero muchos de ellos parece que no tienen en la llamada convivencia social ni el puesto ni la autoridad que es indigno les falten a los que llevan delante de sí la antorcha de la verdad.

Estas desventajas quizá procedan de la apatía y timidez de los buenos, que se abstienen de luchar o resisten débilmente; con lo cual es fuerza que los adversarios de la Iglesia cobren mayor temeridad y audacia. Pero si los fieles todos comprenden que deben militar con infatigable esfuerzo bajo la bandera de Cristo Rey, entonces, inflamándose en el fuego del apostolado, se dedicarán a llevar a Dios de nuevo los rebeldes e ignorantes, y trabajarán animosos por mantener incólumes los derechos del Señor.

ENCICLICA QUAS PRIMAS DEL PAPA PIO XI SOBRE LA FIESTA DE CRISTO REY

(dar click arriba)

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26 octubre 2012 5 26 /10 /octubre /2012 03:01

EL PREFACIO: INTRODUCCIÓN AL CANON


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Rezo del Prefacio.


I.- EL DIÁLOGO
505.- ¿Qué hace el Sacerdote terminada “la Oblación”?
Dirige de nuevo a la Asamblea el saludo acostumbrado: “dominus vobiscum”, el cual va seguido de la respuesta: “et cum spiritu tuo”. Y de esta manera empieza la segunda parte de la Misa Sacrificial.
506.- ¿Qué sigue en la segunda parte de la Misa Sacrificial, después del “Dominus vobiscum”?
Sigue un Diálogo que sirve como de preparación a la Oración Eucarística o Prefacio.
507.- ¿Cuál es el sentido del Diálogo?
Por medio de él, la Iglesia invita a los fieles para que aparten de su alma en estos solemnes momentos todos los pensamientos y sentimientos de las cosas terrenas. Y tributen a Dios profundas acciones de gracias.
508.- ¿Por qué razón invita el Sacerdote a la Asamblea a tributar a Dios acciones de gracias?
Por las tres razones siguientes:
1º.- Para agradecer el favor que se nos concede de participar en la celebración del Santo Sacrificio;
2º.- Por la proximidad a que nos encontramos del momento de la Consagración; y
3º.- Por la esperanza cierta que tenemos de recibir la Santísima Eucaristía.

II.- LA ORACIÓN EUCARÍSTICA
509.- ¿Qué sigue al Diálogo?
El “prefacio”, que es llamado también “oración eucarística”.
510.- ¿Qué es el “Prefacio”?
Es un magnífico himno de acción de gracias, que sirve de introducción al “canon”.
511.- ¿Qué partes podemos distinguir en el Prefacio?
Tres partes: la introducción, el cuerpo del prefacio y el sanctus, fin de la Oración Eucarística.
512.- ¿Qué sentido tiene la primera parte?
Las palabras de la “Introducción”, nos dan a entender que toda nuestra vida debe ser una continua Acción de Gracias.
513.- ¿Qué idea domina en la segunda parte?
La idea de la mediación de Cristo, Cabeza del cuerpo místico, formado por todos los escogidos.
514.- ¿Qué otra cosa debemos notar respecto al cuerpo del “Prefacio”?
Que es la parte variable en la que se hace mención de los diferentes misterios del Año Litúrgico, tomándolos como un motivo especial de alabanza y de acción de gracias.
515.- ¿Cómo era antiguamente el “Prefacio”?
Era improvisado por el Pontífice celebrante, por lo cual había infinidad de fórmulas distintas.
516.- ¿Cuántos Prefacios tiene actualmente el Misal Romano Universal?
Tiene quince: el Prefacio de navidad, de epifanía, de cuaresma, de pasión, de ascensión, de pentecostés, de la santísima trinidad, (que se usa en todos los domingos libres), el de Cristo Rey, del sagrado corazón, de la santísima virgen, de san José, de los apóstoles, de los difuntos y uno común.
517.- ¿Hay algún privilegio respecto al Prefacio?
Por un privilegio que les ha concedido la Santa Iglesia, algunas Diócesis y algunas Órdenes Religiosas, tienen algunos prefacios propios.


III.- EL SANCTUS - Fin del Prefacio
518.- ¿Qué es el “Sanctus”?
El “Sanctus” con que termina el “Prefacio”, es el himno del cielo, en él se alaban la grandeza y poder invencibles de Dios, y por esta razón se le ha llamado: “himno de victoria”.
519.- ¿Qué otro nombre se da al “Sanctus”?
Los griegos llaman a este himno “Trisagio”, esto es, triple alabanza.
520.- ¿Qué ceremonias acompañan al rezo del “Sanctus”?
El Sacerdote lo reza en voz media y humildemente inclinado y lo termina santiguándose.
521.- ¿Cuál es el objeto de estas ceremonias?
Con estas ceremonias, la Iglesia nos recuerda que los hombres somos indignos de entonar con nuestros labios mortales el canto que continuamente repiten en el cielo los ángeles y los santos; y nos indica también que viene el Salvador, el Vencedor, el cual fundó su reino por la Cruz.
522.- ¿Quién canta en las Misas solemnes el “Sanctus”?
En las Misas solemnes y en las cantadas, el “Sanctus” debe ser cantado por el Coro alternando con la Asamblea.
523.- ¿Por qué en todas las Misas se toca la campanilla a la hora del “Sanctus”?
Para indicar a la Asamblea que el Sacerdote entra en la parte más solemne y sagrada del Sacrificio.


PRIMERA PARTE DEL CANON
ORACIONES PRECEDENTES A LA CONSAGRACIÓN


I.- QUÉ ES EL “CANON”
524.- ¿Qué sigue inmediatamente al Prefacio?
Inmediatamente después del Prefacio, comienza el Canon.
525.- ¿Qué significa la palabra “Canon”?
Es una palabra que viene del griego y significa “Regla”.
526.- ¿Qué es el Canon de la Misa?
Es la regla fija y casi invariable que debe seguirse para ofrecer el Santo Sacrificio.
527.- ¿Qué nombre da San Agustín al Canon?
Le llama la oración por excelencia, puesto que en ella se pide el don más grande que podemos recibir del Padre Celestial, esto es, pedimos a Jesucristo.
528.- ¿Qué otro nombre se le ha dado al Canon?
Se le ha llamado también la “acción”, esto es, el Misterio de la Acción santísima.
529.- ¿Qué nos dice San Agustín respecto a las fórmulas que componen el Canon?
Nos dice que está como modelado en las palabras y gestos Evangélicos, y que por lo mismo, conviene pronunciar todas las palabras del Canon con grandísima reverencia.
530.- ¿Cuántas oraciones comprende la primera parte del Canon?
Comprende cinco oraciones que nos preparan a la “Consagración”.
531.- ¿Qué ceremonias hace el Sacerdote al comenzar la primera oración del Canon?
Levanta sus ojos y manos al cielo, e inclinándose profundamente, besa el Altar y comienza la oración.
532.- ¿Cuáles son las palabras con que comienza la primera oración?
En latín comienza así: “Te igitur clementisime Pater...” que en castellano quiere decir: “Suplicámoste, pues, oh Padre clementísimo...”
533.- Decid (o leed) esa oración completa.
“Suplicámoste, pues, humildemente y te pedimos, oh Padre clementísimo, por Jesucristo tu Hijo y Señor nuestro, que
aceptes y bendigas estos dones, estas ofrendas, estos santos sacrificios sin mancilla.
En primer lugar los ofrecemos por tu Santa Iglesia católica: a la cual dígnate darle paz, defenderla, mantenerla unida y gobernarla por toda la tierra: juntamente con tu siervo nuestro Papa N., y nuestro Prelado N., y todos los ortodoxos, que profesan la fe católica y apostólica.
534.- ¿Qué enseñanzas encierra esta oración?
Tres principales enseñanzas encierra, que son:
1º.- Que el fin primero y principal del sacrificio es la adoración;
2º.- Que la Misa es una ofrenda pura; y
3º.- Que el fruto generalísimo de la Misa se aplica a toda la Iglesia.
535.- ¿Qué sigue a esta oración?
Inmediatamente después de esta oración, siguen los “mementos”.

 
II.- LOS MEMENTOS
536.- ¿A qué llamamos “Mementos”?
A las dos oraciones que el Misal Romano llama: “memento de vivos” e “infra-acción”.
537.- Decid (o leed) el “Memento de vivos”.
Memento de vivos. (Ora el Sacerdote por quienes ha de orar en particular). “Acuérdate, Señor, de tus siervos y siervas N y N. y de todos los que están aquí presentes, cuya fe y devoción te son bien conocidas, por los cuales te ofrecemos, o ellos mismos te ofrecen este Sacrificio de alabanza, por sí y por todos los suyos, por la redención de sus almas, por la esperanza de su salvación y conservación; y encomiendan sus deseos a Ti, Dios eterno, vivo y verdadero”.
538.- Dígase la “Infra-Acción”.
“infra-acción”. Unidos en la misma comunión, y venerando la memoria, en primer lugar de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo nuestro Dios y Señor; y también la de tus bienaventurados Apóstoles y Mártires Pedro y Pablo, Andrés, Santiago, Juan, Tomás, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo, Lino, Cleto, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisógono, Juan y Pablo, Cosme y Damián, y de todos tus Santos, por sus merecimientos y ruegos te suplicamos nos concedas que en todas las cosas el auxilio de tu protección nos defienda. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
539.- ¿Por qué llamamos Mementos a estas dos oraciones?
Porque en ellas, el Sacerdote recuerda ante el Padre celestial:
1º.- A aquéllos por quienes el Sacerdote aplica la Misa;
2º.- A todos los fieles que asisten al Sacrificio; y
3º.- Haciendo memoria de los Santos, le recuerda la unión íntima que existe entre los fieles de la tierra y los bienaventurados del cielo.


III.- LA ORACIÓN ANTES DE LA CONSAGRACIÓN
540.- ¿Qué oración viene después de los “Mementos”?
La oración: “Rogámoste, pues Señor, recibas propicio esta ofrenda...”
543.- Decid completa la oración: “Rogámoste, pues Señor...”
“Rogámoste, pues, Señor, recibas propicio esta ofrenda de nuestra servidumbre que lo es también de toda tu familia: y nos hagas pasar en tu paz los días de nuestra vida, y mandes que seamos preservados de la eterna condenación, y contados en la grey de tus escogidos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
La cual oblación, te suplicamos, oh Dios, te dignes hacerla en todo bendita, aprobada, confirmada, razonable y agradable, a fin de que se convierta para nosotros en el Cuerpo y Sangre de tu amadísimo Hijo, Señor nuestro, Jesucristo.
542.- ¿Qué ceremonia acompaña a esta oración?
El Sacerdote extiende las manos sobre el Cáliz y la Hostia imitando el gesto del sacerdote del Antiguo Testamento, que imponía su mano sobre la víctima antes de sacrificarla, significando con esto que la inmolaba en sustitución suya y del pueblo para la expiación de los pecados de todos.
543.- ¿Qué significado tiene esta ceremonia en la Misa?
Significa que el Sacerdote celebrante va a Sacrificar a Jesucristo solo, como único culpable, en sustitución de todos los hombres pecadores, que debieran ser las verdaderas víctimas.
544.- ¿Qué se pide al final de esta oración?
Que la Oblación presentada a Dios, produzca todos los frutos y que se obre el gran milagro de la transubstanciación.
545.- ¿Qué sigue después de esta oración?
Sigue la Consagración que es el momento más solemne del Santo Sacrificio.

LA CONSAGRACIÓN “DIOS CON NOSOTROS”
I.- LA CONSAGRACIÓN DEL PAN
546.- ¿Cómo llama Santo Tomás de Aquino a la CONSAGRACIÓN?
La llama el más grande de los milagros.
547.- ¿Qué hace el Sacerdote en el acto de la CONSAGRACIÓN?
Imita cuanto le es posible la acción de Jesucristo en la Ultima Cena; y procede a la Consagración del pan, diciendo: “EL CUAL LA VÍSPERA DE SU PASIÓN, TOMÓ EL PAN EN SUS SANTAS Y VENERABLES MANOS, Y LEVANTANDO SUS OJOS AL CIELO, A TI DIOS PADRE SUYO TODOPODEROSO, DÁNDOTE GRACIAS, LO BENDIJO, LO PARTIÓ Y LO DIO A SUS DISCÍPULOS, DICIENDO: TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL: PORQUE ESTO ES MI CUERPO”.
548.- ¿Qué carácter tiene esta acción en la Misa?
Tiene un carácter presente y real no solamente conmemorativo e histórico.
549.- ¿Qué milagro se verifica por las palabras de la CONSAGRACIÓN que el Sacerdote dice?
Por las palabras de la CONSAGRACIÓN que el Sacerdote dice en persona de Cristo, toda la substancia del pan, se convierte en toda la substancia del Cuerpo de Cristo. Esto es de fe.
550.- ¿Qué queda del pan después de la CONSAGRACIÓN?
Quedan únicamente las especies o apariencias: color, forma, tamaño, sabor, olor y peso.
551.- ¿Qué es la Hostia consagrada?
Es ya “el pan vivo bajado del cielo”, es cristo vivo.
552.- ¿Qué hace el Sacerdote después de la Consagración del pan?
Se arrodilla para adorar a Cristo presente en el Altar y después, eleva la Hostia para que el pueblo la vea y adore.


II.- LA CONSAGRACIÓN DEL VINO
553.- ¿A qué procede el Sacerdote después de la Elevación de la Hostia?
Procede inmediatamente a la Consagración del vino, que está en el Cáliz.
554.- ¿Cómo son las ceremonias que acompañan a la CONSAGRACIÓN del vino?
Se parecen mucho a las de la Consagración del pan, aunque la fórmula consacratoria es algo más larga y explicativa.
555.- Decid la fórmula para la CONSAGRACIÓN del vino.
DE UN MODO SEMEJANTE, ACABADA LA CENA, TOMANDO ESTE EXCELENTE CÁLIZ EN SUS SANTAS Y VENERABLES MANOS: DÁNDOTE IGUALMENTE GRACIAS LO BENDIJO Y DIO A SUS DISCÍPULOS, DICIENDO:
“TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL; PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO (MISTERIO DE FE) QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
556.- ¿Qué prodigio se obra por la virtud de las palabras que el Sacerdote dice?
Se obra la transubstanciación del vino, y en el Cáliz está la Sangre de Jesús, Sangre que ha sellado la nueva y eterna alianza entre Dios y los hombres.
557.- ¿Qué debemos notar en la doble CONSAGRACIÓN del pan y del vino?
Que en esta doble Consagración, está la esencia del Sacrificio de la Misa. Jesús, pues, se acaba de inmolar místicamente en el Altar.
558.- ¿Qué objeto tienen las ceremonias que acompañan a la doble CONSAGRACIÓN?
Tienen por objeto darnos a entender que los hombres acá en la tierra debemos hacer con la Santísima Eucaristía, lo que los ángeles hacen en el cielo con la Santísima Trinidad: alabarla, adorarla rendidamente y tributarle fervientes acciones de gracias.
559.- ¿Qué palabras dice el Sacerdote después de la CONSAGRACIÓN del vino y mientras se arrodilla para adorar al Santísimo Sacramento?
Las mismas palabras que Cristo pronunció en la Ultima Cena después de la Consagración: “cuantas veces hiciereis estas cosas, las haréis en memoria de mi”.
560.- ¿Qué nos enseñan estas palabras y las ceremonias que las acompañan?
Nos enseñan que con ellas instituyó Cristo el sacerdocio oficial cristiano.
561.- ¿Por qué decimos esto?
Porque con estas palabras, Jesús confirió a los Apóstoles y a sus sucesores el poder de ofrecer y celebrar el Santo Sacrificio de la Misa.
562.- ¿Qué nos enseña acerca de esto Santo Tomás de Aquino?
Santo Tomás nos enseña que quiso Cristo instituir este Sacrificio cuya celebración confió únicamente a los sacerdotes, los cuales deben alimentarse con la Víctima y darla a comer a los demás.

 
FIN DEL CANON
I.- LA ANAMNESIS - Recuerdo de la Obra de la Redención
563.- ¿Qué sigue a la doble Elevación de la Hostia y del Cáliz?
La “Anamnesis”, que es el recuerdo de la Redención.
564.- ¿Con qué palabras comienza la oración llamada “Anamnesis”?
Con estas palabras: “Por tanto, Señor, nosotros tus siervos y también tu pueblo santo, en memoria...”
565.- Recitad la primera parte de la “Anamnesis”.
Por tanto, Señor, nosotros siervos tuyos, y también tu pueblo santo, en memoria así de la bienaventurada pasión del mismo Jesucristo tu Hijo y Señor nuestro, como de su resurrección de entre los muertos, y también de su gloriosa ascensión a los cielos: ofrecemos a tu excelsa Majestad, de tus mismos dones y dádivas, esta Hostia pura, Hostia santa, Hostia inmaculada; el pan santo de la vida eterna y el Cáliz de perpetua salvación.
566.- ¿Cuál es la segunda parte de la Anamnesis?
Hacia los cuales dígnate, Señor mirar con rostro propicio y sereno, y aceptarlos, así como te dignaste aceptar los dones de tu siervo el inocente Abel, y el sacrificio de nuestro Patriarca Abraham; y el que te ofreció tu sumo sacerdote Melquisedec: sacrificio santo, hostia inmaculada.
567.- Decidme la última parte de la Anamnesis.
Rogámoste con todo rendimiento, omnipotente Dios, mandes sean llevados estos dones por las manos de tu santo Angel a tu sublime Altar (el cielo), ante la presencia de tu divina Majestad; para que todos los que participando de este Altar (de la tierra) recibiéremos el sacrosanto Cuerpo y Sangre de tu Hijo, seamos llenos (se santigua) de toda bendición celestial y gracia. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.
568.- ¿Qué fin tiene esta oración?
Cumplir con el recuerdo que Jesucristo quiere que se haga de su obra redentora.
569.- ¿De cuántas partes consta la “Anamnesis”?
De tres partes: el recuerdo, el ofrecimiento y la petición.
570.- ¿Qué recordamos en ella?
Recordamos, la Obra Redentora de Jesús, es decir, su vida entera y particularmente su Pasión, Resurrección y Ascensión al cielo.
571.- ¿Qué ofrecemos a Dios en esta oración?
Ofrecemos al Padre celestial la Víctima divina inmolada en el Altar, que integralmente está formada por Cristo, por el Sacerdote celebrante y por todos los fieles, miembros del Cuerpo Místico.
572.- ¿Qué pedimos en la “Anamnesis”?
Pedimos al Padre que acepte el Sacrificio Eucarístico como se dignó aceptar las más célebres ofrendas del Antiguo Testamento, que eran su figura; y pedimos también que el Angel que preside el Sacrificio presente ante Dios en el cielo, las oraciones del Sacerdote y del pueblo.
 

 

II.- LOS MEMENTOS - Después de la Consagración
573.- ¿Qué hace el Sacerdote después de la Anamnesis?
Recuerda ante el Padre Celestial a los difuntos, a los fieles militantes y a los santos del cielo. A estos recuerdos los llamamos “Mementos”.
574.- ¿Con qué objeto se recuerda a los difuntos?
Con objeto de pedir para ellos el cielo, lugar de refrigerio, de la luz y de la paz.
575.- ¿Qué objeto tiene el recuerdo de los fieles militantes?
Pedir al Padre celestial que por su infinita misericordia les conceda participar con los santos, de la felicidad eterna.
576.- Y a los santos del cielo, ¿para qué se les nombra?
Para insistir con Dios en que dé a los vivos y a los difuntos una felicidad igual a la que los santos gozan, apoyando nuestras súplicas en los méritos de Cristo, nuestro único Mediador. A esta parte del Canon, la llamamos también “mementos”, palabra que significa “recuerdos”.
577.- Dígase por partes los “Mementos”.
1ª Parte: - “Acuérdate, también, Señor, de tus siervos y siervas N. y N. que nos precedieron con la señal de la fe, y
duermen ya el sueño de la paz”.
2ª Parte: - “Pedímoste, Señor, que a éstos y a todos los que descansan en Cristo les concedas el lugar del refrigerio, de la luz y de la paz”.
3ª Parte: - “También a nosotros pecadores siervos tuyos, que esperamos en la abundancia de tus misericordias, dígnate darnos alguna parte y compañía con tus Santos Apóstoles y Mártires: Juan, Esteban, Matías, Bernabé, Ignacio, Alejandro, Marcelino, Pedro, Felicidad, Perpetua, Agueda, Lucía, Inés, Cecilia, Anastasia, y de todos tus Santos: en cuya compañía te pedimos nos recibas, no como apreciador de méritos sino como perdonador que eres de nuestras culpas. Por Cristo Señor nuestro”.


III.- LA DOXOLOGÍA FINAL
578.- ¿Qué se hacía antiguamente en este momento de la Misa?
Presentaban los fieles cristianos ofrendas materiales, para que fuesen bendecidas, y por eso continúa la oración con las palabras: “Por el Cual creas siempre todos estos dones...”
579.- Decidme la continuación: “Por el Cual creas siempre...”
“Por el Cual creas siempre, Señor. todos estos bienes, los santificas, los vivificas, los bendices y nos los repartes”.
580.- ¿Qué sigue a la oración “por el cual creas siempre...”?
Después de la petición contenida en esa oración, se termina el Canon con una hermosa Doxología en que se aclama de manera más completa y solemne la gloria de Dios.
581.- Decidme esa hermosa Doxología.
“Por El mismo, y con El mismo, y en El mismo, a ti Dios Padre todopoderoso en unidad del Espíritu Santo (te sea dada) toda honra y gloria, por los siglos de los siglos. Amén”.
582.- ¿Qué ceremonias acompañan a esta Doxología?
El Sacerdote la dice después de haber hecho una genuflexión, y mientras la dice, con la Hostia entre los dedos forma tres cruces sobre el Cáliz y dos entre el Cáliz y su pecho, y por fin eleva medianamente la Hostia y el Cáliz juntamente.
583.- ¿Qué responde la Asamblea al fin de la Doxología?
La Asamblea responde: “amén”.
584.- ¿Qué significado tiene aquí el “Amén”?
Es aquí el “amén” un acto de fe, un asentimiento al misterio que se acaba de realizar y una ratificación a las preces del Sacerdote.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN
PRIMERA PARTE
I.- EL PATER NOSTER Y LA ORACIÓN "TE ROGAMOS SEÑOR, NOS LIBRES..."
585.- ¿Qué viene en la Misa después del Canon?
Comienza con la preparación para la Comunión.
586.- ¿Cuál es la mejor preparación para la "Comunión"?
La mejor preparación para la Comunión es la oración, y la fórmula escogida por la Iglesia ha sido el "Pater Noster".
587.- ¿Por qué se habrá elegido el "Pater Noster"?
Porque siendo una oración perfecta, encierra en sí todas las peticiones que podemos hacer a Dios en la Comunión.
588.- ¿Qué sigue al "Pater Noster"?
La oración: "Líbera nos..." que es el desarrollo de la última petición del Pater noster".
589.- Decid la oración "Líbera nos..."
Te rogamos, Señor, nos libres de todos los males pasados, presentes y venideros: y por la intercesión de la bienaventurada y gloriosa siempre Virgen Madre de Dios, María, con tus bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, y Andrés, y todos los Santos danos propicio la paz en nuestros días: para que ayudados con el auxilio de tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado, y seguros de toda perturbación. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo Hijo tuyo, que como Dios vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.
590.- ¿Qué pedimos a Dios en esta oración?
Le pedimos por la intercesión de la Santísima Virgen María y de los santos, que nos libre de los males pasados, presentes y venideros.
591.- ¿Qué entendemos por MALES PASADOS?
Nuestros pecados pasados y sus consecuencias.
592.- ¿Qué entendemos por MALES PRESENTES?
Todos los males interiores y exteriores.
593.- ¿Qué entendemos por MALES VENIDEROS?
Todos aquellos males que podrían apartarnos de Dios.


II.- LA FRACCIÓN DEL PAN
594.- ¿Qué hace el Sacerdote antes de concluir la oración "Líbera nos..."?
Divide la Hostia en tres partes, y la más pequeña la deja caer dentro del Cáliz, diciendo al hacer tres cruces: "Que la paz del Señor sea siempre con vosotros".
595.- ¿Qué responde a esto la Asamblea?
La Asamblea, por medio del ministro en las Misas rezadas y por medio del Coro en las solemnes y cantadas, responde diciendo: "Y con tu espíritu".
596.- ¿Qué oración dice el Celebrante, mientras mezcla las especies sacramentales?
La siguiente oración: "Esta mezcla y consagración del Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, a nosotros cuando la recibamos, sírvanos para la vida eterna. Amén".
597.- ¿Qué significa y figura la reunión de las especies sacramentales en este acto de la Misa?
Así como el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo que se consagran separadamente, nos dan a entender la muerte de Cristo, la reunión de las especies, figura su gloriosa Resurrección.


III.- EL AGNUS DEI


598.- ¿Qué viene después de esta ceremonia?
La triple invocación: "cordero de dios que quitas los pecados del mundo...", en la que con fervorosa insistencia pedimos al Señor nos conceda la Paz que encierran todos los dones.
599.- ¿Qué se recuerda a Jesús en esta oración?
Se le recuerda su Sacrificio.
600.- En las Misas de Difuntos, ¿qué repetimos en esta plegaria?
El eterno descanso para las almas de los difuntos.

LA COMUNIÓN

Comunión de los fieles.
I.- LAS ORACIONES PREPARATORIAS A LA COMUNIÓN
601.- ¿Qué sigue después de Agnus Dei?
Las oraciones preparatorias a la Comunión que son tres.
602.- ¿Qué sentido tiene la primera oración?
La primera oración está inspirada en el discurso de Nuestro Señor después de la Cena; se pide en ella la paz, aquella paz que Cristo dejó a sus Apóstoles y que no es otra sino la paz de la conciencia.
603.- ¿Qué ceremonia sigue en las misas solemnes después de esta oración?
En las misas solemnes, terminada esta oración se da el beso de paz.
604.- ¿Qué significado tiene el beso de paz?
Tiene un doble significado:
1º.- Nuestra reconciliación con Dios y con los prójimos; y
2º.- La estrecha unión que debe existir entre todos los cristianos a quienes San Pablo llama, "...miembros de la familia de la Fe".
605.- ¿En qué misas no se dice la primera oración para antes de la Comunión?
Esta oración no se dice en las misas de difuntos, ni se da tampoco el beso de paz.
606.- ¿Qué sentido tiene la segunda oración?
En la segunda oración, se recuerda el misterio de la Encarnación y el de la Redención, y se pide que se realicen en nosotros los efectos de estos misterios por medio de la Comunión.
607.- ¿Qué se pide en la tercera oración?
Que la Comunión se convierta para nosotros en una verdadera protección para nuestro cuerpo y para nuestra alma y suplicamos también a Dios nos libre de comulgar en pecado.


II.- LA COMUNIÓN DEL SACERDOTE


608.- ¿Qué hace el Sacerdote después de las oraciones preparatorias?
Comulgar primeramente el Sacratísimo Cuerpo de Jesús, y después la Preciosa Sangre, recogiéndose para adorar interiormente a Cristo presente en su corazón.


III.- LA COMUNIÓN DE LOS FIELES Y LA ANTIFONA "COMMUNIO"
609.- ¿Qué sigue a la Comunión del Sacerdote?
La Comunión de los fieles que es parte integrante del Sacrificio.
610.- ¿Cuáles son los deseos de la Iglesia a este respecto?
La Iglesia desea que la Comunión de los fieles se administre siempre durante la Misa.
611.- ¿Cuál es el motivo de este deseo?
La Misa y la Comunión no deberían ser separadas porque no son más que la renovación y continuación de la Ultima Cena.
612.- ¿Por qué conviene Comulgar en la Misa?
Porque la Comunión es el medio por excelencia de participar en el Sacrificio.
613.- ¿Qué efectos produce en el alma la Comunión unida al Sacrificio?
Produce en el cristiano un aumento de bendiciones y de gracias Eucarísticas, puesto que nada puede prepararnos tan dignamente a recibir las gracias del Sacramento como la participación en el Santo Sacrificio.
614.- ¿Qué sigue a la Comunión del Sacerdote y de los fieles?
A la Comunión del Sacerdote y de los fieles siguen las "abluciones", palabra que quiere decir "purificacion".
615.- ¿Qué fin tienen las Abluciones?
Tiene dos fines: un fin externo y un fin interno o espiritual.
616.- ¿Cuál es el fin externo de las Abluciones?
Purificar la boca y los dedos del Sacerdote y también el Cáliz a fin de que no quede en ellos alguna partícula de la Preciosa Sangre.
617.- ¿Cuál es el fin interno o espiritual de este acto?
Pedir por medio de las oraciones que reza el Sacerdote mientras hace las "abluciones" que Dios nos conceda que la gracia del Sacramento borre de nuestra alma hasta el más leve vestigio de pecado, y permanezca en nosotros constantemente.
618.- ¿Qué hace el Sacerdote después de las Abluciones?
Cubre el cáliz con el velo y poniendo encima la bolsa de los Corporales lo coloca en medio del Altar.
619.- ¿A dónde se dirige después?
Después con las manos juntas se acerca al Misal, que el Ministro ha pasado al lado de la Epístola, y lee en él el verso "Communio" o antífona de la Comunión.
620.- ¿Qué es el verso Communio?
Era la antífona que antiguamente se cantaba alternando con un Salmo entero, mientras se repartía la Comunión a los fieles.
621.- ¿De qué forma parte ahora el verso Communio?
Forma parte de la Acción de Gracias.


ACCIÓN DE GRACIAS Y FIN DE LA MISA
I.- LA POSTCOMUNIÓN
622.- ¿Qué hace el Sacerdote después del verso Communio?
Va al medio del Altar, lo besa y vuelto a la Asamblea la saluda con el “dominus vobiscum”.
623.- ¿Qué objeto tiene este Dominus vobiscum?
Tiene por objeto invitar a los asistentes a tomar parte en la oración llamada “post comunión”, que dice inmediatamente después.
624.- ¿Qué es la Post Comunión?
Es la oración prescrita por la Iglesia como parte principal de la Acción de Gracias, y forma parte del “Propio de la Misa”.


II.- EL “ITE, MISSA EST”
625.- ¿Qué sigue después de la Post Comunión?
Después de la Post Comunión sigue la conclusión de la Misa que consta de tres partes: despedida, bendición y último evangelio.
626.- ¿En qué consiste la despedida?
El Celebrante, terminada la Post Comunión, vuelve al medio del Altar lo besa y vuelto hacia la Asamblea la saluda por última vez con el “dominus vobiscum” y una vez recibida la respuesta acostumbrada dice: “ite, missa est”
627.- ¿Qué quieren decir las palabras: “Ite, Missa est”?
Estas palabras quieren decir: “idos, se acabó la misa”.
628.- ¿Qué responde la Asamblea a estas palabras?
La Asamblea responde diciendo: “deo gratias”, es decir, “gracias sean dadas a dios”.
629.- ¿Qué importancia tiene para nosotros la despedida?
Una grandísima importancia, debemos considerarla como la “mision de los creyentes”.
630.- ¿Cuál es pues, el sentido de las palabras “Ite, Missa est”?
Su profundo sentido es este: ya terminó el sacrificio del hijo de Dios; idos ahora vosotros que ahora comienza la misa de vuestra vida, comienza vuestra misión, llevad a los demás lo que habéis recibido: luz, caridad, gracias.
631.- ¿Cómo debemos interpretar la respuesta de la Asamblea?
Esa respuesta es una cordial expresión de gratitud por los beneficios del Santo Sacrificio.
632.- ¿El “Ite, Missa est” se dice como despedida en todas las misas?
El “Ite, Missa est” se dice solamente en las misas que tienen “Gloria in excelsis”; en las que no lo tienen la despedida es:
“benedicamus domino”. (Bendigamos al Señor). La respuesta de la Asamblea es la misma.
633.- En las misas de difuntos, ¿qué se dice o canta en vez de la despedida?
En dichas Misas se dice o canta en vez de la “despedida”: “descanse en paz” y la Asamblea responde: “amén”.
634.- ¿Qué hace el Sacerdote terminada la despedida?
Reza una última oración en la cual pide a la Santísima Trinidad acepte con agrado el Sacrificio que acaba de ofrecerse y a la vez, por medio de esta oración, invita a los asistentes a que examinen su conciencia sobre la manera con que ha participado en el Sacrificio.
635.- ¿Qué hace después de esta oración?
Bendice a la Asamblea diciendo: “Os bendiga Dios Todopoderoso; Padre e Hijo y Espíritu Santo. Amén.
636.- ¿Qué debemos saber acerca de la Bendición?
Que en la Bendición de Dios se cifra la gracia del Santo Sacrificio y que esta Bendición es la despedida que el Padre Dios da a sus hijos, quienes salen ahora al mundo a trabajar y a luchar en la vida diaria.
637.- ¿Cómo debemos recibir la bendición sacerdotal?
Con muy grande espíritu de fe.

III.- LA BENDICIÓN Y EL ÚLTIMO EVANGELIO

Bendición al final de la Misa.
638.- ¿Cómo termina por fin la Misa?
Con la lectura del Ultimo Evangelio.
639.- ¿Qué se propone la Iglesia con la lectura del Ultimo Evangelio?
Quiere la Iglesia que los fieles al abandonar el santo templo de Dios, lleven la idea de la grandeza y excelsitud de Cristo.
Esta consideración les ayudará en su alma a mantener la gracia del Sacrificio.
640.- ¿Qué hace el Sacerdote terminado el Último Evangelio?
Arrodillado en la última grada del Altar, reza las “Preces” ordenadas por el Papa, pidiendo la libertad y triunfo de la Iglesia y la conversión de los pecadores. Dichas preces solamente se rezan después de las misas que no tienen ningún carácter de solemnidad.


EL PRECEPTO DE LA IGLESIA


I.- OBJETO DEL PRECEPTO
641.- ¿Qué ordena la Iglesia a los fieles con respecto a la Santa Misa?
Nos manda oír la Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar.
642.- ¿Cómo obliga este precepto de la Iglesia?
Obliga bajo la pena de pecado mortal. Así pues, peca mortalmente el que no oye Misa entera en dichos días.
643.- ¿A quiénes obliga este precepto?
A todos los fieles cristianos desde los siete años de edad en adelante, si no están legítimamente impedidos.
644.- ¿Cuántas y cuáles son las Fiestas de Precepto para la Iglesia universal?
Las Fiestas de Precepto, según el Código Canónico, son eran las 10 siguientes: la circunsición del señor (1º de enero); la epifanía o santos reyes (6 de enero); señor san José (19 de marzo); la ascensión del señor (movible); corpus Christi (movible); san Pedro y san pablo (29 de junio); la asunción de maría santísima (15 de agosto); la fiesta de todos los santos (1º de noviembre); la inmaculada concepción de maría (8 de diciembre); y la navidad o nacimiento del niño dios (25 de diciembre).
De éstas, ahora son de precepto 4: la circunsición del señor (1º de enero); corpus Christi (movible); la navidad o nacimiento del niño dios (25 de diciembre).
645.- ¿Hay para la República Mexicana algún día de precepto especial?
Sí, la FIESTA DE NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DE GUADALUPE (12 de diciembre).

 

II.- CÓMO SE CUMPLE CON EL PRECEPTO DE OÍR MISA
646.- ¿Cuántas condiciones se requieren para cumplir con el Precepto de oír Misa?
Las cinco condiciones siguientes:
1º - intención;
2º - debida atención;
3º - oír la misa entera;
4º - presencia corporal; y
5º - lugar debido.
647.- ¿En qué consiste la “Intención”?
En asistir a la Misa con el deseo de obedecer a Dios y a la Iglesia nuestra Madre.
648.- ¿Qué se entiende por “debida atención”?
Asistir al Santo Sacrificio con el respeto debido, es decir, no estar en estado de embriaguez, ni medio dormido, ni hablando constantemente con los demás, ni distrayéndose voluntariamente.
649.- ¿Qué pretende la Iglesia al decirnos que debemos “oír la Misa entera”?
La mente de la Iglesia es que los fieles asistan a la Misa desde el “In nomine Patris...” hasta el “Ultimo Evangelio”. No obstante cumple con el Precepto quien por causa justa y razonable solamente asiste al Sacrificio desde el Evangelio en adelante.
650.- ¿Qué se entiende por “presencia corporal”?
Esto quiere decir que se debe estar en el Templo, o unido a la multitud que en él se encuentra, aun cuando por la concurrencia y la distancia no se alcance a ver al Sacerdote celebrante.
651.- ¿Qué se entiende por “lugar debido”?
Por “lugar debido” entendemos que solamente se cumple con el Precepto, oyendo la Misa en una Iglesia u Oratorio Público o Semi-público. En los Oratorios privados solamente cumplen con el precepto las personas que tengan privilegio concedido por la Santa Sede.


 III.- EN QUÉ CASOS NO OBLIGA EL PRECEPTO DE OÍR MISA
652.- ¿En qué casos no obliga el Precepto de oír Misa?
Tres son las causas que excusan de oír Misa: la imposibilidad física, la imposibilidad moral y motivos de caridad.
653.- ¿Qué entendemos por “imposibilidad física”?
La enfermedad, cuando la salida de la casa podía acarrear mayores males; la falta de libertad, -los presos no pueden asistir a la Misa-.
654.- ¿En qué consiste la “imposibilidad moral”?
Por “imposibilidad moral” podemos entender todo temor de grave perjuicio.
655.- ¿Qué “motivos de caridad” dispensan la asistencia a la Misa?
El cuidado de los enfermos y de los niños pequeñitos, cuando no hay modo de hacerse substituir en estos oficios.
656.- ¿Se puede suplir la Misa con algún otro acto de devoción?
La Misa no se suple con ningún otro acto de devoción. Yerran pues, quienes piensan que suplen perfectamente la Misa rezando el Rosario, el Viacrucis, o haciendo cualquier otro acto de devoción.

 

LA MISA: MEDIO DE SANTIFICACIÓN
I.- QUÉ COSA ES LA SANTIFICACIÓN
657.- ¿Cuál es nuestra primera obligación como cristianos?
Trabajar activamente para llegar a ser santos.
658.- ¿Quién nos impone la obligación de ser Santos?
Dios mismo nos impone esta obligación de una manera terminante y frecuentemente repetida en los Libros de la Sagrada Escritura.
659.- ¿Qué nos dice el Apóstol san Pablo sobre esto?
San Pablo nos dice: “Esta es, pues, la voluntad de Dios, vuestra santificación”.
660.- ¿En qué consiste la santificación?
La santificación consiste en poseer la gracia en nuestra alma y hacer que todas nuestras obras den gloria a Dios.
661.- ¿Qué obra en nosotros la gracia?
El Apóstol San Pedro nos enseña que “la gracia nos hace participantes de la Naturaleza Divina”.
662.- ¿Cómo debemos corresponder a este gran favor de Dios?
La gratitud debe hacernos trabajar libre y espontáneamente en la obra de nuestra santificación.

II.- CÓMO NOS SANTIFICAMOS
663.- ¿Cómo nos santificamos?
Evitando el pecado, para conservar en nuestra alma la vida de la gracia, que es Vida Divina. Y procurando aumentar en nuestra alma la gracia, mediante el amoroso cumplimiento de los Mandamientos de Dios y las obligaciones de nuestro propio estado.


III.- CÓMO NOS SANTIFICA LA MISA
664.- ¿Qué medios instituyó Jesucristo para darnos y aumentarnos la gracia?
El Santo Sacrificio de la Misa y los Siete Sacramentos.
665.- ¿Es de gran importancia la Misa para nuestras almas?
Sí es de gran importancia para nuestras almas, puesto que es para nosotros la fuente de la gracia que nos santifica.
666.- ¿Cómo podemos hacer para que la Misa sea para nosotros el medio por excelencia de santificación?
Dos cosas: participar activa y frecuentemente en el Santo Sacrificio y convertir nuestra vida en una misa continuada.
667.- ¿Qué es necesario para participar activamente en el Santo Sacrificio?
Primero y ante todo, tener un conocimiento serio y claro del Santo Sacrificio de la Misa;
2º - Entender perfectamente el significado de cada una de las partes de la Misa, para saber ofrecer la Víctima y ofrecernos víctimas con la Víctima; y
3º - Participar de la Víctima inmolada comulgando dentro de la Misa.
668.- ¿Qué quiere decir “convertir nuestra vida en una misa continuada”?
“Convertir la vida en una misa continuada”, quiere decir: “Vivir nuestra misa”, o sea, hacer actuales a toda hora y en todo lugar, las gracias recibidas en el Santo Sacrificio.
669.- ¿Cómo podemos hacer actuales estas gracias?
Venciendo nuestras pasiones, cumpliendo todos nuestros deberes por amor a Dios, y ofreciéndonos al Padre como víctima en unión de Jesucristo, bajo la acción del Espíritu Santo.
Laus Deo

A modo de anexo

Una Breve Historia de la Misa1


1 Aunque no es importante, consideramos interesante publicar éste pequeño fragmento de historia sobre la Misa para comprender brevemente de dónde viene y cómo, los elementos de la liturgia romana, nos instruye. (Fragmento del libro “Los problemas con la nueva misa” del Dr. Rama P. Coomaraswamy).
2 También llamada «la Misa de Todos los Tiempos» (porque se remonta a los Apóstoles en sus elementos esenciales —aunque es eterna en su naturaleza), la «Misa Tridentina» (sólo porque en el siglo XVI el Concilio de Trento [Tridentum en latín] ordenó «codificarla»), «la Misa de Pío V» (después del Papa que de hecho la «codificó» en 1570), y en ocasiones (pero vaga e incorrectamente) la «Misa latina» (incorrectamente, porque cualquier rito puede traducirse al latín y porque el propio Novus Ordo Missae se emitió originalmente en latín).
«Misa Romana» la llama el liturgista Mons. Klaus Gamber, Director del Instituto Litúrgico de Ratisbona, quién hace una interesante observación que nos parece importante transcribir: «Propiamente hablando una Misa Tridentina o de San Pío V no existió nunca, ya que, siguiendo las instancias del Concilio de Trento, no fue formado un Novus Ordo Missae, dado que el Missale sancti Pii V no es más que el Misal de la Curia Romana, que se fue formando en Roma muchos siglos antes, y difundido especialmente por los franciscanos en numerosas regiones de Occidente. Las modificaciones efectuadas por San Pío V son tan pequeñas, que son perceptibles tan sólo por el ojo de los especialistas.» (nota del editor Stat Veritas)

Misa del Papa San Gregorio Magno.

No hay en la Misa Tradicional2 ninguna palabra ni frase, ni un solo acto del celebrante, ni ningún adorno del altar o del sacerdote, que carezca de significado. Eso conlleva naturalmente que cada palabra y acción del sacerdote también sean significantes. La Misa recapitula la historia entera de la Redención. Por ejemplo, cuando se hacen 33 signos de la cruz, es para conmemorar el número de años que Nuestro Señor pasó en la tierra. Cuando el sacerdote extiende sus manos sobre el cáliz mientras recita el Hanc Igitur, está recapitulando la acción del Sumo Sacerdote de los judíos que ponía sus manos sobre el chivo sacrificial para transferirle los pecados del pueblo. (El «chivo expiatorio», que prefigura a Cristo, era adornado con una cinta roja —como Cristo fue cubierto con mofa con una clámide roja durante Su proceso— y después llevado al desierto donde era despeñado desde un alto precipicio como sacrificio.) Cuando el sacerdote mira al altar durante el Sacrificio (excepto cuando se vuelve para traernos las bendiciones que proceden de allí), es porque la acción está ocurriendo sobre el altar, y el sacerdote es, como Cristo al cual representa, un Intermediario entre nosotros y Dios Padre. Si el altar mira tradicionalmente al Este, es porque ésta es la dirección del Sol Naciente que, como la «la luz del mundo», es un símbolo de Nuestro Señor que es la verdadera «Luz del Mundo». En cuanto al altar (no es una «mesa»), nosotros sabemos por el rito tradicional de consagración de altares católicos que nuestro altar está vinculado al altar de Moisés y también al de Jacob (la almohada* de Jacob) —y que el altar eterno es, él mismo, el cuerpo de Cristo que está situado «en el centro del mundo» —el axis mundi— para que toda la creación sea, como era, periférica a la Misa «eterna» y capaz así de ser unificada a través de la acción divina. (Como dice Sto. Tomás en su Homilía para el Segundo domingo de Adviento, «Todas esas cosas que para nosotros son desatinadas, son atinadas para Él».) Si se usan seis velas en la Misa mayor, es porque esto representa la integración del Menorah judío, o candelabro de siete brazos, en el Sacrificio de Cristo Nuestro Señor, que es y substituye al central o Séptima Vela. Si el sacerdote se viste al modo real durante el rito, es porque representa a Cristo Rey. Ya no es un individuo (por ejemplo, «el P. Roberto», etc.), sino un alter Christus, «otro Cristo». El sacerdote no purifica sus manos en balde antes de realizar el Sacrificio, ni por vanas razones limpia el cáliz con cuidado exquisito después de consumir las Sagradas Especies. Ninguno de estos actos es invención de hombres.
Como el Abad Guéranger dice: «estas ceremonias se remontan hasta los Apóstoles». De igual modo, encontramos a la gran autoridad sobre la Misa, el Padre Nicolás Gihr, diciendo:

* La piedra que utilizó Jacob como almohada durante el sueño en que tuvo la visión de la escala.
3 Dr. Nicolás Gihr, op. cit. Debe agregarse que la Revelación cristiana cesó con la muerte del último Apóstol, y no con la muerte de Cristo.
4 Citado por Patrick H. Omlor, Interdum, Edición No. 7, Menlo Park, CA.
5 Por otra parte hay considerables evidencias de que la Misa era considerada demasiado sagrada para ser puesta por escrito.

El ejemplo de Cristo era para los Apóstoles la norma en la celebración del Sacrificio. Ellos hicieron, primero, sólo lo que antes había hecho Cristo. Según Sus instrucciones y bajo la inspiración del Espíritu Santo, observaron además otras cosas, a saber, según las circunstancias ellos agregaron varias oraciones y observancias para celebrar los Sagrados Misterios tan digna y edificantemente como fuera posible. Esas partes constitutivas del rito sacrificial que se encuentran en todas las liturgias antiguas tienen su origen indiscutiblemente en los tiempos apostólicos y la tradición: los rasgos esenciales y fundamentales del rito sacrificial, introducidos y aumentados por los Apóstoles, estaban conservados con fidelidad y reverencia en las bendiciones místicas, el uso de las luces, el incienso, las vestiduras y muchas cosas de esa naturaleza que ella [la Iglesia] emplea por la prescripción Apostólica y por tradición.
3 Mientras que a veces se agregaron ciertas oraciones a la Misa Tradicional, es bien conocido que su núcleo central o «Canon» permaneció fijo e inalterado desde los primeros días. Según Sir William Palmer, un historiador no católico:

No parece nada desatinado pensar que la Liturgia romana, como se usaba en tiempos de [el Papa San] Gregorio Magno [590-604], pudiera haber existido desde la más remota antigüedad, y quizás haya casi tan buenas razones por remitir su composición original a la Edad Apostólica.
4 En cuanto a los hechos, la investigación histórica, tanto la católica como la protestante, ha mostrado que la Misa Tradicional data de antes de, al menos, el siglo cuarto. (Antes de ese tiempo, la Iglesia estaba sometida a una persecución severa, y por consiguiente los archivos históricos son escasos.5) Desde entonces hasta 1962, cuando el Papa Juan XXIII agregó el nombre de S. José al Canon de la Misa, un total de 26 palabras se han agregado al Canon Tradicional, por los Papas S. León (440-461) y S. Gregorio Magno (590-604). De este modo, como el Concilio de Trento declara exactamente, el Canon «está compuesto por las mismas palabras del Señor, la tradición de los Apóstoles y las instituciones pías de los santos pontífices». En el curso de la historia se han hecho además algunas adiciones —aunque nunca ninguna resta. Como resultado, el Concilio de Trento ordenó que «todas esas adiciones deben ser quitadas, y que la Iglesia debe establecer firmemente el uso de la Misa como era en tiempos de S. Gregorio» (590-604).

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Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Religión Católica
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25 octubre 2012 4 25 /10 /octubre /2012 04:26

 

EL MISAL ROMANO
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I.- QUÉ ES EL MISAL ROMANO

302.- ¿Qué es el Misal Romano?
El Misal romano es el Libro Litúrgico del Rito Latino que contiene las ceremonias, oraciones y lecturas para la
celebración de la Santa Misa.
303.- ¿Cuál es el primero y principal entre todos los libros litúrgicos?
El primero y principal de todos los libros litúrgicos y el que con más esmero ha conservado la Iglesia, es el misal.
304.- ¿Cuál es el Misal general?
El Misal Romano es el general, pero en virtud de especial privilegio, usan su Misal propio las iglesias de Milán, en
Italia; de Lyon, en Francia y de Toledo, en España.
305.- ¿Qué es el Misal desde el punto de vista religioso?
Desde el punto de vista religioso es el Misal un relicario, por esto la iglesia lo besa, lo inciensa, lo lleva en procesión
como una cosa santa.
306.- ¿Qué es el Misal para el Sacerdote?
Es el Libro Oficial del Sacerdote para celebrar la Santa Misa y por lo tanto, debe ser también el libro de Misa para los
fieles, a fin de que usándolo participen en el Sacrificio litúrgicamente.
307.- ¿En qué lengua está escrito el Misal?
El Misal y todos los otros libros litúrgicos de la Iglesia están escritos en LATIN, que es la Lengua Oficial de la Iglesia.
308.- ¿Por qué están escritos en latín los libros litúrgicos?
Porque siendo el latín una lengua muerta, es decir, que ya no se habla en ningún pueblo de la tierra, todas las
expresiones latinas se conservan inalterables resultando de esto grandes ventajas.
309.- ¿Qué ventajas resultan para la Iglesia al usar el latín como Lengua Oficial?
Las siguientes:
1º. - Contribuye poderosamente en todo el mundo a conservar la misma fe;
2º. - Facilita a los sacerdotes el desempeño de sus sagradas funciones.
3º. - Reviste a las ceremonias litúrgicas de gran verdad y misterio.
310.- ¿Hay misales en nuestra lengua?
Desde hace algunos años se ha traducido el Misal Romano para ventaja de los fieles.
311.- ¿Qué ventajas tienen los fieles con el Misal traducido?
Estas dos grandes ventajas:
1º. - Pueden practicar la oración litúrgica, que es la más eficaz, participando así de una manera más abundante en los
Frutos del Santo Sacrificio; y
2º. - Pueden seguir fácilmente el Ciclo Litúrgico.
312.- ¿Qué es el Ciclo Litúrgico?
En su aspecto exterior, es la serie de fiestas que se eslabonan en todo el transcurso del año; y en su aspecto íntimo, es la prolongación de la vida de Cristo en los fieles.


II.- IMPORTANCIA DE LA TRADUCCIÓN DEL MISAL ROMANO


313.- Según esto, ¿es muy importante el uso del Misal traducido para asistir a la Misa?
Sí; porque quien usa otro libro distinto del Misal, para asistir a Misa se aparta sistemáticamente en ves de unirse a la
Iglesia siguiendo al Celebrante; además, todas las personas que usan manuales o libros de devoción no liturgicos,
aprovechan una parte muy pequeña de los riquísimos Frutos del Santo Sacrificio, pudiendo aprovechar muchísimo más si usaran el Misal.


CUALIDADES LITÚRGICAS DE LA MISA


I.- DIFERENTES CLASES DE MISA
314.- ¿A qué llamamos ceremonias de la Misa?
Llamamos ceremonias de la Misa a todos los actos externos, oraciones y lecturas que la Iglesia prescribe para la
celebración del Santo Sacrificio.
315.- ¿Qué nombre se da al conjunto de todos estos actos?
Al conjunto de todos estos actos se le llama liturgia de la misa.
316.- ¿Cuál es el objeto de la Liturgia de la Misa?
La Iglesia estableció la Liturgia de la Misa, para realzar más la majestad del Santo Sacrificio y para enseñar mejor a los fieles la naturaleza y excelencia de este sublime acto.
317.- ¿Las oraciones, cánticos y lecciones de la Misa son siempre las mismas?
No todas son siempre las mismas, forman dos partes distintas: el ordinario de la misa, y el propio de la misa.
318.- ¿Qué es el Ordinario de la Misa?
el ordinario, es la parte fija de la Misa. Contiene: el orden de la misa, y el canon o regla para la consagración.
319.- ¿Qué es el Propio de la Misa?
el propio es la parte variable de la Misa y contiene los Textos propios de cada Misa.
320.- ¿Cuáles son las partes del Propio?
Son las siguientes: introito, oración, epístola, evangelio, ofertorio, secreta, comunión y postcomunión.


II.- CEREMONIAS PROPIAS DE LA MISA
322.- ¿Cómo puede ser la Misa atendiendo a las ceremonias?
Puede ser: pontifical, solemne, cantada y rezada.
323.- ¿Qué es Misa Pontifical?
Misa Pontifical, es la Misa solemne cantada por el Obispo, el cual es asistido por seis Ministros sagrados y varios otros Ministros inferiores. La Misa Pontifical es una abreviación de la Misa Papal, que fue la Misa primitiva.
324.- ¿Qué es Misa Solemne?
Misa Solemne, es la Misa solemnemente cantada por un simple Sacerdote, asistido por un Diácono y un Subdiácono. En esta Misa siempre hay incensaciones y se da el Beso de Paz.
Es una abreviación de la Misa Pontifical.
325.- ¿Qué es Misa Cantada?
Misa Cantada es la abreviación de la Misa solemne, solamente requiere uno o dos monaguillos y el canto.
326.- ¿Qué es la Misa Rezada?
La Misa Rezada es la abreviación de la Misa Cantada, y en ella se requiere, cuando menos, un ayudante.
327.- Atendiendo a las oraciones que en ella se cantan o rezan, ¿cómo puede ser la Misa?
Puede ser: propia del día, propia del tiempo, votiva y de difuntos.
328.- ¿A qué llamamos Misa Propia del Día?
Misa Propia del Día, es la del Misterio o del Santo de que los sacerdotes hacen memoria en el rezo del Breviario.
329.- ¿A qué se llama Misa propia del Tiempo?
A la que se celebra de conformidad con el Oficio del Tiempo, es decir, con el Oficio que se reza en las distintas épocas del Año Eclesiástico, por ejemplo, las Misas de Adviento, de Navidad, etc.
330.- ¿Qué es Misa Votiva?
Misa Votiva es la que el Sacerdote puede decir según su propio deseo o según el deseo de la persona que la manda
celebrar.
331.- ¿De cuántas clases son las Misas Votivas?
De tres clases:
1º. - las indicadas en el misal para los distintos días de la semana.
2º. - las señaladas para circunstancias especiales; y
3º. - las votivas de mártires y santos, no comprendidas en la primera clase.
332.- ¿Qué son Misas de Difunto?
Las que se celebran siempre con ornamento negro y que tienen oraciones y lecciones en sufragio de los difuntos.
333.- ¿Cómo se dividen las Misas de Difunto?
En dos clases: privilegiadas y no privilegiadas.
334.- ¿Qué son Misas de Difunto Privilegiadas?
Son las que pueden decirse en ciertos días en que las no privilegiadas no se permiten.
335.- ¿Cuáles son las Misas Privilegiadas?
Son cuatro:
1º. - la de la conmemoración de todos los fieles difuntos;
2º. - la que se celebra en el día del fallecimiento o entierro;
3º. - la que se celebra en el tercero, séptimo y trigésimo días después del fallecimiento o entierro; y
4º. - LA MISA DE ANIVERSARIO, es decir, la que se celebra cada año en la fecha del fallecimiento o entierro.
336.- ¿Cuáles son las Misas de Difunto no Privilegiadas?
Son las que solamente pueden celebrarse cuando el Rito lo permite. Se llaman también comunes o cotidianas.


III.- ASPERSIÓN DEL AGUA BENDITA ANTES DE LA MISA PARROQUIAL

Momento de la Aspersión al comienzo de la Misa cantada.
337.- ¿Qué es la Aspersión del agua bendita?
Es un rito que consiste en rociar con Agua Bendita al Altar, los Ministros y todos los asistentes, mientras que el Coro
canta la Antífona “asperges me” y en tiempo Pascual la “vidi aquam”, el principio del Salmo Miserere y el Gloria Patri.
Se termina con varios versículos y la oración al Ángel de la Guarda.
338.- ¿Qué objeto tiene este Rito?
Tiene por objeto, purificar el Altar, los Ministros y los fieles para mejor disponerlos al Santo Sacrificio.
339.- ¿La Aspersión del Agua Bendita forma parte del Santo Sacrificio?
No; pero el Rito es obligatorio en las Catedrales y Colegiatas, y es muy conveniente que se haga en las Parroquias antes de la Misa Mayor de los domingos.
340.- ¿Qué quiere enseñarnos la Iglesia con este Rito?
Nos enseña que debemos evitar cuidadosamente la rutina en el servicio de Dios.
341.- ¿En qué consiste la rutina?
La rutina consiste en hacer las buenas obras por costumbre, sin ningún fervor espiritual, quitándoles así todo el mérito que pudieran tener delante de Dios.

LAS DIFERENTES PARTES DE LA MISA


I.- LAS DOS GRANDES PARTES DE LA MISA.
342.- ¿Cuántas partes distinguimos en el Santo Sacrificio de la Misa?
En el Santo Sacrificio de la Misa distinguimos dos grandes partes: La ante-misa o Misa de Catecúmenos, y la misa de los fieles o Misa Sacrificial.
343.- ¿Por qué a la primera parte se le llama Misa de los Catecúmenos?
Porque en los primeros siglos de la Iglesia, los Catecúmenos, es decir, aquéllos que aún no habían recibido el Bautismo y se preparaban a él, solamente podían asistir a la Misa hasta antes del Ofertorio.
344.- ¿Por qué ahora la llamamos Ante-Misa?
Porque la Misa propiamente dicha comienza con el Ofertorio.
345.- ¿Cómo se llama la segunda parte del Santo Sacrificio?
“misa de los fieles” o “misa sacrificial”.
346.- ¿Por qué se le llama “Misa de los Fieles”?
Porque antiguamente sólo participaban en ella los cristianos ya bautizados, es decir, los verdaderos fieles.
347.- ¿Por qué se llama “Misa Sacrificial”?
Porque en ella se verifica el Sacrificio.


II.- PRIMERA PARTE DE LA ANTE-MISA.
348.- ¿Cómo se subdivide la Ante-Misa?
En dos partes: la preparación y la instrucción.
349.- ¿Con qué palabras podemos expresar abreviadamente las partes de la Antemisa?
Con estas dos palabras: rezo y escucho.
350.- ¿Cuál es la primera parte de la Ante-Misa?
La primera parte de la Ante-Misa es la preparación.
351.- ¿Qué comprende la preparación?
La preparación comprende:
1º.- las preces al pie del altar;
2º.- el ósculo o beso al altar;
3º.- los kyries;
4º.- el gloria; y
5º.- la oración o colecta
352.- ¿Qué fin tiene la preparación?
Un doble fin:
1º.- Hacer llegar hasta Dios la voz del hombre suplicante; y
2º.- Preparar a los asistentes a ofrecer dignamente el Santo Sacrificio.


III.- SEGUNDA PARTE DE LA ANTE-MISA.
353.- ¿Cuál es la segunda parte de la Ante-Misa?
La segunda parte de la Ante-Misa es la instrucción.
354.- ¿Qué comprende la instrucción?
Comprende las partes siguientes:
1º.- la epístola;
2º.- el gradual;
3º.- el aleluya y el canto aleluyático que a veces es reemplazado por el tracto, en algunas Misas, la secuencia;
4º.- el evangelio;
5º.- el sermón; y
6º.- el credo.
355.- ¿Qué fin tiene esta parte de la Ante-Misa?
suministrar a los asistentes el alimento sólido e indispensable de las enseñanzas de Cristo y empaparlos de su espíritu.
I.- LA OBLACIÓN
356.- ¿Qué partes comprende la Misa de los Fieles o Misa Sacrificial?
Comprende cuatro partes:
1º.- la oblación;
2º.- la consagración;
3º.- la comunión; y
4º.- la acción de gracias.
357.- ¿Cómo podemos expresar abreviadamente las partes de la Misa Sacrificial?
Con estas cuatro palabras: doy, sacrifico, recibo y agradezco.
358.- ¿Cuál es la primera parte de la Misa Sacrificial?
La primera parte de la Misa Sacrificial es la Oblación.
359.- ¿Qué significa la palabra Oblación?
Oblación quiere decir ofrecimiento de la víctima.
360.- ¿Qué debemos saber respecto a la Víctima del Sacrificio de la Misa?
Que en el Calvario, la Víctima fue solo Cristo, mientras que en la Misa, la víctima integral o completa está formada por
Cristo, por el Sacerdote su Ministro y por los fieles, miembros de su Cuerpo Místico.
361.- ¿Qué fin tiene la Oblación?
Ofrecer a Dios la “víctima integral”.
362.- ¿Quién hace a Dios la ofrenda?
Cristo, quien por medio del Sacerdote celebrante, su Ministro, se ofrece y nos ofrece con el, como una sola víctima y
una sola OBLACIÓN.
363.- Y nosotros ¿qué hacemos durante la Oblación?
Tanto el Sacerdote celebrante como cada uno de los asistentes debemos ofrecer a Cristo como Víctima ante el Padre y ofrecernos con El, participando de su Sacerdocio y de inmolación, pues que por participación, los fieles en la Misa, somos sacerdotes y víctimas.


II.- LA CONSAGRACIÓN

Momento de la CONSAGRACIÓN
364.- ¿Cuál es la segunda parte de la Misa de los fieles?
La Consagración.
365.- ¿Qué es la Consagración?
Es la renovación viva y verdadera de la “ultima cena” y del sacrificio de la cruz.
366.- ¿Qué debemos tener presente respecto a la Consagración?
Que siendo la Consagración el acto central del Sacrificio, es lo más elevado y lo más santo de la Misa.
III.- LA COMUNIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS
367.- ¿Cuál es la tercera parte de la Misa Sacrificial?
La tercera parte de la Misa Sacrificial es la Comunión.
368.- ¿Con qué palabra podemos expresar esta parte de la Misa?
Con la palabra: “recibo”.
369.- ¿Por qué?
Porque en ella recibimos el Don de los dones, es decir, que en ella comemos la Víctima que acabamos de inmolar.
370.- ¿Qué se deduce de esto?
La conveniencia, y aún más, la necesidad de comulgar en la Santa Misa para participar de una manera perfecta en el
Sacrificio.
371.- ¿Cuál es la cuarta parte de la Misa Sacrificial?
La Acción de Gracias.
372.- ¿Qué comprende la Acción de Gracias?
Varias antífonas y oraciones; la bendición y el último Evangelio.
373.- ¿Qué fin tiene esta parte de la Misa?
Agradecer a Dios todos los dones recibidos en el Santo Sacrificio y por esta razón, podemos expresarla con la palabra “agradezco”.


PREPARACIÓN PARA LA MISA
I.- PRECES AL PIE DEL ALTAR.
374.- ¿Qué clase de Culto damos a Dios en la primera parte de la Ante-Misa?
Culto de Latría deprecatorio.
375.- ¿Por qué llamamos a este Culto Deprecatorio?
Porque practicamos la oración en cuatro formas diferentes.
376.- ¿Qué formas de oración practicamos en la primera parte de la Ante-Misa?
1º.- La oración de contrición, con las preces al pie del Altar;
2º.- La oración de deseo, con los “kyrie”;
3º.- La oración de alabanza, con el Himno “Gloria in excelsis Deo”; y
4º.- La oración de suplica, expresada en la Colecta u Oración propia de la Misa que se celebra.
377.- ¿Cuáles son las preces al pie del Altar?
1º.- La invocación a la Santísima Trinidad al hacer la señal de la cruz;
2º.- El Salmo 42 con su verso de entrada;
3º.- La Confesión General o Confíteor con la doble absolución que le sigue; y
4º.- los versículos de la confianza.
378.- ¿Qué fin tienen las preces al pie del Altar?
Purificar las almas del Sacerdote y de los fieles y hacerlos entrar en oración. Estas preces son la preparación
propiamente dicha.
379.- ¿Cómo principian las preces al pie del Altar?
Haciendo la señal de la cruz tanto el Sacerdote como los fieles e invocando al mismo tiempo a las Tres Personas de la Santísima Trinidad.
380.- ¿Qué versículo dice el Sacerdote inmediatamente después de hecha la señal de la cruz?
“Me acercaré al Altar de Dios, al Dios que llena de alegría mi juventud”.
381.- ¿Qué significado tiene este versículo?
Este versículo, que es el más importante de todos los del Salmo 42, significa un buen pensamiento, un firme propósito: ¡Quiero celebrar el Santo Sacrificio bien y dignamente!
382.- ¿Qué sigue al versículo de entrada?
El Salmo 42 por el cual ponemos toda nuestra confianza en Dios, para que con su gracia y ayuda, nos libre de los
enemigos de nuestra alma y de todas aquellas distracciones y preocupaciones que pueden quitar nuestra atención del Santo Sacrificio que vamos a ofrecer.
II.- LA CONFESIÓN GENERAL.
383.- ¿Qué hace el Sacerdote inmediatamente después del Salmo 42?
Profunda y humildemente inclinado, delante de Dios y de toda la asamblea, confiesa que el es hombre, fragil y pecador.
384.- ¿Qué hace la asamblea inmediatamente después de esto?
Siguiendo el ejemplo del Sacerdote, todos y cada uno de los asistentes se confiesan pecadores delante de dios y de los hombres.
385.- ¿Qué sigue a la Confesión del Sacerdote y de los fieles?
Una doble absolución.
386.- ¿Cómo se llama la Fórmula por medio de la cual tanto el Sacerdote como los fieles se confiesan pecadores?
Se llama la confesión general; también se le llama confiteor y más comúnmente yo pecador.
387.- ¿Qué es el Confíteor con la doble absolución que le sigue?
Es un sacramental.
388.- ¿Qué se entiende por Sacramental?
Se entiende por Sacramentales, ciertas acciones u objetos instituidos por la iglesia que usados con fe y piedad, alcanzan gracias especiales, etc.
389.- ¿Qué virtud tiene el Confíteor?
Perdona los pecados veniales de quienes lo rezan con verdadero dolor de sus pecados.
390.- ¿Qué sigue al Confíteor?
Los tres versículos que alientan nuestra confianza en Dios, y el primer Dominus vobiscum.
391.- ¿Qué significado tiene este primer Dominus vobiscum?
es un saludo por medio del cual el Celebrante pide a la Asamblea, atención y recogimiento para todos y cada uno de los actos que vienen después.
392.- ¿Cómo contesta la Asamblea a este saludo del Sacerdote?
Diciendo: “y con tu espíritu”.
393.- ¿Qué significado tiene esta respuesta?
Con esta respuesta la asamblea recuerda al sacerdote su carácter sacerdotal, que le da el poder de ofrecer a Dios el
Sacrificio.
394.- ¿Qué pide el Sacerdote mientras sube las gradas del Altar?
Pide nuevamente, para él y para la Asamblea, la pureza del alma.


III.- EL ÓSCULO O BESO AL ALTAR.


395.- ¿Qué es lo primero que hace el Sacerdote al llegar al Altar?
Al llegar al Altar, lo primero que hace, es besarlo.
396.- ¿Qué es el beso al Altar?
es un saludo, una señal de respeto y de amor a Jesucristo representado por el Altar.
397.- ¿Qué otro objeto tiene este beso al Altar?
Venerar las reliquias de los Santos que se encuentran en él, y pedir una vez más, el perdón de los pecados en
consideración a los méritos de los santos.
398.- ¿En la Misa solemne, qué sigue al beso del Altar?
En la Misa solemne, después del beso al Altar, sigue la incensación.

LA ENTRADA A LA MISA
I.- EL INTROITO.
399.- ¿Qué sigue al beso del Altar y a la Incensación?
Les sigue el introito, con el cual comienza la Misa de los Catecúmenos propiamente dicha.
400.- ¿Qué quiere decir la palabra “Introito”?
La palabra “Intróito” quiere decir “entrada”.
401.- ¿Qué es el Introito?
es un canto procesional, que antiguamente era más largo, y se entonaba cuando el celebrante con sus ministros se
dirigían al Altar para celebrar los divinos misterios.
402.- ¿De cuántas partes consta el Introito?
De cuatro partes:
1º.- El versículo fundamental o antífona;
2º.- El versículo de en medio, que es el principio de un Salmo;
3º.- El Gloria Patri; y
4º.- La repetición de la Antífona.
403.- ¿Qué hace el Sacerdote al empezar el Introito?
Hace también la señal de la cruz sobre sí mismo; y en las misas de Difuntos, en lugar de signarse a sí mismo, da la
bendición sobre el Misal.
404.- ¿Por qué se signa el Sacerdote al empezar el Introito?
Para recordarnos que antiguamente empezaba la Misa con el Intróito.
405.- ¿Por qué en las Misas de Difuntos da el Sacerdote la bendición sobre el Misal?
Para significar que en toda la Misa va a implorar, como gracia especial, la misericordia de Dios sobre las almas de los difuntos.
406.- Según esto, ¿qué sentido tiene el Introito en la liturgia de la Misa?
El Intróito tiene un profundo sentido litúrgico, porque en él se anuncia y comenta brevemente el Misterio o la Fiesta que el Santo Sacrificio solemniza.
407.- ¿Qué debemos hacer nosotros durante el Introito?
Leerlo en nuestro Misal, unidos al Sacerdote, procurando que nuestra alma se llene de los sentimientos que el Intróito expresa.
II.- LOS KYRIES.
408.- ¿Qué sigue inmediatamente después del Introito?
Siguen los “Kyrie” que forman una plegaria en la cual practicamos la oración de deseo.
409.- ¿Qué deseo expresamos con los “Kyrie”?
Expresamos el deseo de que el Señor nos permita la entrada al Santuario, donde acercándonos a la Mesa del Padre
celestial participaremos del Pan Vivo bajado del cielo.
410.- ¿Qué significan las palabras “Kyrie eléison”?
Son dos palabras griegas que quieren decir, “señor, ten piedad”
411.- ¿De cuántas invocaciones consta el Kyrie” de la Misa?
De nueve invocaciones: las tres primeras se dirigen a Dios Padre, las tres segundas a Dios Hijo y las últimas a Dios
Espíritu Santo.
412.- ¿Cómo se reza el Kyrie?
Lo reza el Sacerdote alternando con el Ministro o acólito, que es en el Altar el representante de la Asamblea.
413.- ¿Qué nos da a entender este rezo alternado de los “Kyries”?
Que la Santa Misa es un sacrificio social, ofrecido tanto por el Sacerdote como por todos y cada uno de los asistentes.
III.- EL “GLORIA IN EXCELSIS DEO”.
414.- ¿Qué sigue inmediatamente después del Kyrie?
Al “Kyrie” sigue inmediatamente el “Gloria”.
415.- ¿Qué es el Gloria”?
Es un himno sagrado de origen griego como el “Kyrie”, que la Santa Iglesia usa desde la más remota antigüedad.
416.- ¿De cuántas partes consta el “Gloria”?
Consta de cuatro partes:
1ª- la introducción;
2ª- gloria al padre;
3ª- la paz por medio del hijo; y
4ª- gloria al espíritu santo.
417.- ¿Qué es la Introducción?
Es el canto de los ángeles en la Noche de Navidad, tal como nos lo refiere el Evangelista San Lucas en su Capítulo II,
verso 14.
418.- ¿Qué es el “Gloria al Padre”?
Es un cántico de Acción de Gracias al Padre celestial, continuación y ampliación del canto de los ángeles.
419.- ¿Por qué llamamos a la tercera parte del “Gloria” la paz por medio del hijo?
Porque en ella alabamos al Verbo hecho Hombre, y al mismo tiempo le pedimos la paz con Dios, que consiste en el
perdón de los pecados o sea, la gracia de la redención.
420.- ¿A quién se dirige la cuarta parte del “Gloria”?
A la tercera persona de la Santísima Trinidad, y por esto la llamamos “Gloria al Espíritu Santo”, a quien alabamos
juntamente con el Padre y el Hijo.
421.- ¿Qué es pues el “Gloria”?
Es una alabanza a la Santísima Trinidad.
422.- ¿Qué otro nombre se le da al “Gloria”?
Se le llama también la “gran doxología”, es decir, la gran alabanza, para distinguirlo del “Gloria Patri”, que es la
pequeña doxología.
423.- ¿Qué sentido o significado tiene el “Gloria” en la Misa?
Es en primer lugar el saludo de alabanza a la santísima trinidad, y al pedir la paz, nos referimos directamente al Santo
Sacrificio en el cual Cristo es el “cordero de dios” que se inmola para borrar los pecados del mundo y darnos la paz.


FIN DE LA PRIMERA PARTE DE LA ANTE-MISA
I.- EL “DOMINUS VOBISCUM”.
424.- ¿Qué hace el Sacerdote después del “Gloria”?
Besa el Altar, se vuelve hacia la Asamblea y dice con las manos extendidas: “dominus vobiscum”. (El Señor sea con
vosotros).
425.- ¿Qué es el “Dominus vobiscum”?
Es un saludo a la Asamblea.
426.- ¿Cómo contesta la Asamblea a este saludo?
Diciendo por medio de los cantores o del Ministro: “et cum spiritu tuo”. (Y con tu espíritu).
427.- ¿Qué significado tiene este saludo y las ceremonias que le acompañan?
La Iglesia desea que Cristo esté con nosotros y que en nosotros more. El saludo, pues, quiere decir: ¡cristianos, por el bautismo, sois hijos de dios, sois portadores de Cristo! ¡sedlo pues, cada vez más!
528.- Si el Celebrante es el Obispo, ¿cómo saluda a la Asamblea?
Con las mismas palabras, con que Cristo saludó a sus Apóstoles después de la Resurrección: “pax vobis”. (La paz sea con vosotros).


II.- LA COLECTA U ORACIÓN
429.- ¿Qué hace el Sacerdote después del “Dominus vobiscum”?
Va hacia el Misal, junta las manos y dice: “oremus”.
430.- ¿Qué dice en seguida el Sacerdote?
Dice la oración llamada “colecta”, que significa reunida, porque ella compendia y resume todos los votos y deseos de la asamblea allí presente.
431.- ¿Cuántas partes distinguimos en la Colecta?
Generalmente se distinguen cuatro partes:
1º - La invocación a Dios;
2ª - La referencia al Misterio o Santo del día;
3º - La petición con relación al misterio o santo cuya fiesta se celebra; y
4º - La conclusión, que en distintas formas, recuerda siempre la mediación poderosa de Jesucristo nuestro Redentor.
432.- ¿Cuántas colectas se rezan en la Misa?
En las fiestas más solemnes, se reza solamente una; y en las menos solemnes pueden rezarse varias.
433.- ¿Qué son “Colectas imperadas”?
Aquéllas que el Papa en toda la Iglesia o el Obispo en su Diócesis mandan que se recen en la Misa, por circunstancias especiales.


III.- EL AMÉN.
434.- ¿Qué contesta la Asamblea al final de la “Colecta”?
Al final de la Colecta, la Asamblea responde: “amén”.
435.- ¿Qué significa la palabra “Amén”?
“Amén” es una palabra hebrea que al fin de la oración significa “así sea, que así suceda”, etc. Con esta palabra
ratificamos la oración del Sacerdote y la hacemos nuestra.


SEGUNDA PARTE DE LA ANTE-MISA CULTO DIDASCÁLICO
I.- LA EPÍSTOLA
436.- ¿Qué sigue a la Colecta?
La lectura de un trozo de la Sagrada Escritura, sacado de los libros del Antiguo o del Nuevo Testamento.
437.- ¿Qué objeto tiene esta lectura?
Suministrar a la Asamblea el alimento sólido y necesario de la palabra de Dios.
438.- ¿Qué nombre se le da generalmente a esta lectura?
Se le llama “Epístola”.
439.- ¿Por qué se le da este nombre?
Porque los pasajes de la Biblia más leídos en este momento, son las Epístolas o Cartas de San Pablo.
440.- En la Misa solemne, ¿a quién corresponde el canto o la lectura de la Epístola?
Le corresponde al Subdiácono.
II.- GRADUAL, TRACTO y CANTO ALELUYATICO.
441.- ¿Qué sigue a la “Epístola”?
Le sigue el rezo y canto del gradual y el tracto.
442.- ¿Qué son el “Gradual” y el “Tracto”?
Antiguamente, tanto el Gradual como el Tracto, eran cada uno un Salmo entero. Actualmente, el Gradual consta de una Antífona y de un Versículo, y el Tracto se compone sólo de algunos versículos.
443.- ¿Qué objeto tiene el Gradual y el Tracto?
Mover a devoción a los asistentes, comentando en alguna manera con palabras de la Sagrada Escritura, la lectura de la Epístola.
444.- ¿Qué se canta generalmente después del Gradual?
Se canta el “aleluya”.
445.- ¿Qué es el “Aleluya”?
“aleluya” es una palabra hebrea que significa: “alabad a dios”. Se canta siempre después del Gradual, excepto durante la Septuagésima y la Cuaresma, en que se reemplaza el tracto.
446.- ¿A qué se llama “Canto Aleluyático”?
A un versículo que casi siempre acompaña al aleluya.
447.- ¿Qué cosa es la Secuencia?
Es una prolongación del ALELUYA, una especie de oda o himno sagrado en que se canta el misterio que se celebra.
448.- ¿Todas las misas tienen “Secuencia”?
Solamente seis Misas en el año eclesiástico tienen “Secuencia”.
449.- ¿Qué Misas tienen “Secuencia”?
La de pascua de resurrección;
La de pentecostés;
La de corpus;
La de las dos fiestas de los dolores de maría; y
La de difuntos.


III.- EVANGELIO y PROFESIÓN DE FE
450.- ¿Qué sigue después del “Tracto” o del “Aleluya”?
La lectura del “evangelio”, que es la parte más importante de la Ante-Misa.
451.- ¿Cómo se preparan el Sacerdote y el Diácono para la lectura o canto del Evangelio?
El Sacerdote, profundamente inclinado sobre el Altar, frente a la Cruz y el Diácono, arrodillado al pie del mismo, rezan
antes de leer o cantar el Evangelio, la oración: “munda cor meum”, (“Purifica, Señor, mi corazón...”)
452.- ¿Qué piden el Sacerdote y el Diácono en esta oración?
Gracias y pureza de corazón para anunciar digna y competentemente el Santo Evangelio.
453.- ¿Por qué decimos que la lectura del Evangelio es la parte más importante de toda la Ante-Misa?
Porque en el Evangelio es Cristo quien viene y nos habla.
454.- ¿Cómo sabemos esto?
Por todos los honores que nuestra Madre la Santa Iglesia tributa al Libro de los Evangelios.
455.- ¿Qué honores se le tributan al Evangelio?
En la Misa solemne lo lleva el Diácono sobre el pecho en procesión con luces encendidas. Lo inciensa al principiar su lectura, y terminada ésta, el Celebrante lo besa.
456.- ¿Qué honores tributa la Asamblea al Evangelio?
Todos los asistentes están de pie, llenos de respeto, vueltos hacia el Mensajero, y hasta el Obispo se quita la mitra.
457.- ¿Qué indican todos estos actos?
Todos estos actos indican que Cristo está en medio de nosotros y nos habla palabras de vida eterna.
458.- ¿Qué contesta la Asamblea al terminarse la lectura del Evangelio?
Contesta diciendo: “alabanza a ti, oh Cristo”.
459.- ¿Qué sigue generalmente después del Evangelio?
Sigue la predicación: “sermón” u “homilía”.
460.- ¿Qué ventajas tiene para los fieles la Predicación?
Las tres ventajas siguientes:
1º - Les da a conocer el verdadero sentido del Evangelio;
2º - Les hace conocer la Tradición, contenida en los escritos de los Padres de la Iglesia; y
3º - Les permite encontrar en el Evangelio una regla clara y precisa para todas las circunstancias de su vida.
461.- ¿Con qué termina la Ante-Misa?
Se termina con el Evangelio o con el Credo si lo hay.
462.- ¿Qué sentido o significado tiene el “Credo” en la Misa?
Tiene un doble significado:
1º - Es la respuesta a la Palabra Divina, escuchada en la Epístola, en el Evangelio y en el Sermón; y
2º - Es una plegaria pidiendo a Dios aumente nuestra fe para asistir debidamente a la “Misa Sacrificial”.
463.- ¿Cómo debemos rezar el “Credo”?
Debemos rezarlo de pie y con la mano derecha sobre el pecho, porque es una confesión pública de nuestra fe.

LA OBLACIÓN
PRIMERA PARTE DE LA MISA SACRIFICIAL
I.- EL VERSO TITULADO “OFERTORIO”.
 
464.- ¿Cómo principia la “Oblación”?
Terminado el Evangelio o el Credo si lo hay, el Celebrante se vuelve al pueblo para saludarlos con el “Dominus
vobiscum”, y después de recibir la respuesta a su saludo, vuelto al Altar añade “Oremus”.
465.- ¿Qué reza en seguida?
La Antífona llamada “ofertorio”, que en las Misas solemnes y en las cantadas debe cantar el Coro en nombre de la
Asamblea.
466.- ¿Qué es la Antífona llamada “Ofertorio”?
Es un texto tomado de los Salmos y como el Intróito, el Gradual y el Verso de la Comunión, es piadoso comentario del
misterio o fiesta que se celebra.
467.- ¿Cómo era antiguamente?
Era todo un Salmo o la mayor parte de él, cantado por un Clérigo o cantor alternando con el pueblo que repetía una
Antífona a modo de estribillo, mientras el Clero y los fieles se acercaban procesionalmente al Altar para presentar sus
ofrendas.
468.- ¿Qué ofrendas presentaban el Clero y los fieles antiguamente?
Cada uno llevaba una torta de pan y un jarro de vino; algunos además presentaban otros dones: leche, miel, aceite,
frutas, cera, etc.
469.- ¿Qué se hacía con estos dones?
Se tomaba de ellos el pan y el vino necesarios para el Sacrificio, y lo demás se guardaba para socorrer a los pobres y
para otras necesidades de la Iglesia.


II.- LA OBLACIÓN.
470.- ¿En la Misa actual quién presenta las ofrendas para el Sacrificio?
Si la Misa es rezada, el pan del Sacrificio es llevado al Altar por el mismo Sacerdote celebrante, y en las Misas solemnes le es presentado, lo mismo que el vino, por los ministros.
471.- ¿Cuáles son las ofrendas de los fieles para el Sacrificio?
El pan y el vino que el Sacerdote ofrece en nombre de todos. Esta ofrenda tiene un profundo significado.
472.- ¿Qué significado tienen estos dones?
el pan representa el trabajo y el vino el dolor de la vida humana.
473.- Según esto, ¿qué ofrendamos a Dios con ellos?
Le ofrendamos a Dios toda nuestra vida, nuestro propio ser, puesto que el trabajo y el dolor son el contenido principal
de la vida humana.
474.- ¿Cómo ofrece el Sacerdote el pan?
Levantando la Hostia en la Patena mientras reza la oración: “recibe oh padre santo...”
475.- Decid (o leed) la oración: “Recibe, oh Padre Santo...”
“Recibe, oh Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, esta Hostia inmaculada, que yo indigno siervo tuyo ofrezco a Ti,
que eres mi Dios vivo y verdadero, por mis innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los que están
presentes; y también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos; para que a mí y a ellos sea de provecho para la
salvación y para la vida eterna. Amén”.
476.- ¿Qué sentido tiene la oración con que el Sacerdote ofrece la Hostia?
Tiene un triple sentido:
1º.- En la Misa el sacerdote celebrante es el sacrificador oficial;
2º.- Que la Misa es un sacrificio social; y
3º.- Que el sacrificio de la misa es ofrecido por la iglesia entera.
477.- ¿Qué hace el Sacerdote después de haber ofrecido la Hostia?
Pone vino en el Cáliz y mezcla con él unas gotas de agua que bendice previamente con la oración: “oh dios que
maravillosamente formaste la dignidad de la naturaleza humana...”
478.- Decid (o leed) la oración: “Oh Dios, que maravillosamente formaste...”
“Oh Dios, que maravillosamente formaste la dignidad de la naturaleza humana, y más maravillosamente la reformaste:
concédenos por el misterio de mezclar esta agua y vino, que seamos participantes de la divinidad de Aquél que se dignó
participar de nuestra humanidad, Jesucristo Hijo tuyo y Señor nuestro: Que como Dios, vive y reina contigo en unidad del
Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén”.
479.- ¿Qué nos recuerda la oración: “Oh Dios que maravillosamente formaste la dignidad de la naturaleza
humana...”?
Dicha oración nos recuerda:
1º.- La Unión Hipostática de la Naturaleza Divina con la Naturaleza Humana en la ÚNICA Persona del Verbo;
2º.- La sangre y agua que brotaron del Corazón de Cristo ya muerto, cuando el soldado le abrió el costado con una
lanza; y
3º.- La unión íntima que debe existir entre los fieles, miembros del Cuerpo Místico y Cristo su Cabeza.
480.- ¿Qué hace el Sacerdote después de esto?
Ofrece el vino en el Cáliz diciendo la oración: “te ofrecemos, señor, el cáliz de la salud...”
481.- Rezad (o leed) la oración para el ofrecimiento del Cáliz.
“Ofrecémoste, Señor, el Cáliz de la salud, implorando tu clemencia: para que suba con suave fragancia hasta la
presencia de tu divina Majestad, por nuestra salvación y por la del mundo entero. Amén”.
482.- ¿Qué nos recuerda esta oración?
el sacerdocio místico de los fieles, puesto que el sacrificio es de todos: del pueblo y del Sacerdote, todos sacrifican y
todos tienen en él su parte.
483.- ¿Qué sigue al ofrecimiento del Cáliz?
El ofrecimiento que hace el Sacerdote de sí mismo, y de los fieles, rezando inclinado sobre el Altar, la oración:
“recíbenos, señor...”
484.- Decid (o leed) la oración: “Recíbenos, Señor,...”
“Recíbenos, Señor, pues nos presentamos a Ti con espíritu humillado y corazón contrito: y el Sacrificio que hoy
nosotros te ofrecemos, oh Señor Dios, llegue a tu presencia, de manera que te sea agradable”.
485.- ¿Qué nos da a entender la oración: “Recíbenos, Señor...”?
Nos da a entender que como miembros del cuerpo místico que somos, formamos parte de la víctima integral del santo sacrificio.
486.- ¿Cómo se termina la triple Oblación del pan, del vino y de los fieles?
Con una breve invocación al Espíritu Santo, que termina el Sacerdote haciendo la señal de la cruz sobre las ofrendas, en forma de bendición.
487.- Recitad (o leed) la Invocación al Espíritu Santo.
“Ven, santificador, todopoderoso Dios eterno: y bendice este Sacrificio preparado para la gloria de tu santo nombre”
488.- ¿Qué significado tiene esta Invocación al Espíritu Santo?
Con ella se confía al poder santificador del Espíritu Santo toda la acción del Sacrificio.
489.- ¿Qué ceremonia sigue en la Misa solemne, después de la Invocación al Espíritu Santo?
En la Misa solemne siguen las intenciones: a la oblata, al altar, al celebrante y a los fieles.
490.- ¿Qué ceremonia sigue a la Invocación del Espíritu Santo y a las incensaciones, si las hay?
Después de esto, el Sacerdote va al lado de la Epístola y se lava las manos, rezando mientras lo hace, algunos versos del Salmo 25, que termina con el “Gloria Patri”.
491.- ¿Qué significado tiene esta ceremonia?
Nos recuerda que tanto el Sacerdote como los fieles deben acercarse al Altar con una gran pureza de alma.
492.- ¿Qué hace el Sacerdote después del lavabo?
Reza inclinado en medio del Altar la oración: “recibe, oh trinidad santa esta oblación...” que es una ratificación de las
oraciones anteriores del Ofertorio.
493.- Decidme (o leed) la oración “Recibe, oh Trinidad Santa...”
“Recibe, oh Trinidad Santa, esta Oblación, que te ofrecemos en memoria de la Pasión, Resurrección y Ascensión de
Jesucristo nuestro Señor; y en honor de la bienaventurada siempre Virgen María y de San Juan Bautista y de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y de estos (santos cuyas reliquias están en esta Ara) y de todos los santos: para que a ellos les sirva de honra y a nosotros nos aproveche para la salvación: y se dignen interceder por nosotros en el cielo aquéllos cuya memoria veneramos en la tierra. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén”.
494.- ¿Qué enseñanzas encierra la oración: “Recibe, oh Trinidad santa...”?
Las tres enseñanzas siguientes:
1º.- A quien se ofrece el Sacrificio;
2º.- La naturaleza del Sacrificio;
3º.- Cómo en el Sacrificio de la Misa participa también la Iglesia triunfante y los socorros que de ella puede esperar la
Iglesia Militante.
495.- ¿Qué ceremonia sigue a la oración: “Recibe, oh Trinidad Santa...”?
El Sacerdote vuelto hacia la Asamblea, invita a los asistentes a una oración más ferviente y recogida, diciendo: “orad,
hermanos”, y prosigue en voz baja diciendo: para que este Sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios Padre
todopoderoso.
496.- ¿Qué indican claramente las palabras con que el Celebrante desarrolla esta invitación?
Indican nuevamente que en el Sacrificio de la Misa, los fieles ejercen su sacerdocio místico, ofreciendo el Sacrificio con el Sacerdote y por medio de él.
497.- ¿Qué responde la Asamblea a la invitación: “Orad, hermanos”?
El Ministro responde en nombre de todos y cada uno de los asistentes: “El Señor reciba de tus manos este Sacrificio en alabanza y gloria de su nombre, y también para utilidad nuestra y de toda su Santa Iglesia. Amén”.


III.- LA SECRETA.
498.- ¿Qué oración reza el Sacerdote después del: “Orad, hermanos”?
Reza en voz baja la oración llamada “Secreta”, que al igual que la Colecta y la Postcomunión es una de las oraciones
principales del Propio de la Misa.
499.- ¿Por qué se dice esta oración en voz baja?
Porque acercándose el momento solemne del Sacrificio, la Iglesia ha entrado ya en un profundo recogimiento y su voz
no es percibida sino de Dios.
500.- ¿Cuál es el sentido de las oraciones Secretas?
Casi todas las oraciones llamadas “Secretas”, se reducen a pedir a Dios que se digne recibir favorablemente los dones que están sobre el Altar, y que por su bondad y gracia nos ponga en estado de serle nosotros mismos presentados como una hostia agradable a sus divinos ojos.
501.- ¿Cómo termina el Celebrante la “Secreta”?
Diciendo en voz alta o cantando, si la Misa es solemne, estas palabras: “por todos los siglos de los siglos”.
502.- ¿Con qué objeto rompe la Iglesia el silencio en este momento?
Para invitar por medio de esta exclamación a todos los asistentes a unirse fervorosamente a la oración del Celebrante.
503.- ¿Qué responde la Asamblea a estas palabras del Sacerdote?
La Asamblea responde: “así, sea”. y con esta palabra queda perfectamente terminada la Oblación, primera parte de la
Misa Santificial.
504.- ¿Qué sentido tiene el “Amén” de la Asamblea?
Que el pueblo cristiano aprueba lo que se ha hecho, preparado y dicho, y se dispone a la inmolación de la Víctima
divina.

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Published by Juan Manuel Olivar Robles - en Religión Católica
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